martes, 3 de enero de 2012

"TERCER CAPÍTULO DE ANDORA"... "SACRIFICIO"


La conmoción a lo lejos parecía hacerse habitual, tanto Endo como Ego no correrían ningún peligro, seguramente Elena los había atacado por sorpresa para probarlos nuevamente sin causarles mayor daño o al menos eso deducía según los últimos acontecimientos, ya que si hubiera querido matarnos, lo hubiera hecho.

Yo estaba haciendo guardia en la  entrada a la habitación de curación donde estaba Aurea, cuando Elena llegó. Tenía muchas preguntas que hacerle, pero todas pasaron a segundo plano cuando me  habló.

- Aurea morirá en la tercera noche aquí en Andora – Me paralicé anonadado, había percibido que algo raro le pasaba a Aurea, en instantes estaba muy cansada o se volvía repentinamente muy energética, su metabolismo no estaba del todo igual, pero ignoraba la causa, algo sucedía más allá de estar en un ambiente totalmente nuevo – Ella está envenenada Rayten, el filo con el que la  herí estaba envenenado…– Perdí los estribos, deseaba despedazarla ¿Cómo se atrevía a decírmelo con tanta calma?... Perdí la noción de realidad mientras intentaba luchar. Solo recuerdo estar en una parte acuosa, una especie de lago fuera del castillo y escuchaba en sí una frase que ella había repetido ya varias veces – Tú puedes salvarla, existe un antídoto. Escúchame claramente, sé que no tienes por qué confiar en mí, pero si me escuchas lo entenderás. Explicaré desde el principio resumidamente…

Todos los que han sido traídos a la fuerza a Andora, no son solo seres tangibles sino que también existen 100 Dioses que reinan en diferentes elementos, pueden dar la sensación de ser tangibles gracias a la manipulación de su propia energía y los elementos, pero no lo son.  Estos Dioses pertenecen a diferentes castas. Diez castas de diez dioses distintos y cada uno de ellos puede manifestar un arma divina que le entrega a un ser elegido, convirtiéndolo en su guardián.

Muchos de estos dioses, sobre todo los de las castas más altas, no les interesa tener un guardián, ni las guerras territoriales, que en sí, no afectan sus territorios. Pero ningún ser puede sobrevivir a la irá de un dios, sin ser protegido por un guardián o poseedor de un arma divina.

El problema con ustedes es la existencia del guardián del Dios de la Sangre, él vendrá el décimo día a destruirlos, tan solo por placer y si no poseen un arma divina, morirán.

Los estoy poniendo a prueba para ayudarlos a sobrevivir, no los tomaré como protegidos, solo puedo matarlos rápidamente si llegado el momento no tienen posibilidades de sobrevivir y puedan librarse de las crueldades del guardián del Dios de la Sangre.

El antídoto, que buscas, solo puede ser creado con la ayuda de dos seres, una guardiana de un Dios de la decima casta y una protegida de otra guardiana.

La situación es muy delicada, más allá de los límites de los bosques de mí dominio, existen los bosques de las guerreras ninfas. Su líder es la guardiana y la ninfa pareja de ella es la curandera de la que necesitas ayuda.

Muchas ninfas no son guerreras algunas solo son novias de otras ninfas,  pero a ocurrido un grave conflicto en esta zona. El Clan de centauros sin la dirección de su líder Athos, ha raptado en hordas a ninfas para poseerlas a la fuerza y volverlas de su propiedad. Athos esta tratando de hacer una alianza con una guardiana divina, sirviente de otro dios. Una sirena de la cual está enamorado y correspondido, pero está ignorando la acciones de su clan.  La guardiana de Sirena es la única que puede conseguir un ingrediente para crear el antídoto para Aurea, por ello debes ir más allá de los límites del bosque, para conseguir el antídoto con la ayuda de ellas dos, antes que terminé el tercer día, si lo haces, tendrá alguna posibilidad de sobrevivir en Andora, superando este desafío.

Que historia más absurda, había escuchado de Elena, intercambiado unas palabras y ahora me internaba más allá de los límites de los bosques alrededor del castillo. Los animales y seres que percibía se alejaban al sentir mi presencia y ahora me encontraba frente a frente con uno, un centauro y no estaba solo.

- ¡Impertinente criatura!, me interrumpes con mi cacería de esclavas, esta deliciosa piel para poseer… ¡Aléjate si no quieres ser presa de la cena de la fiestas del clan de los centauros!

Que ironía de bestias enloquecidas, poseía aferrada con una mano las dos delicadas muñecas de una ninfa con pequeñas y rasgadas vestimentas. Hablando de cena, parecía ebrio y no digno de la sabiduría que normalmente emanan los de su raza, según los cuentos de antaño. Quien iba a pensar que al ver uno por primera vez, terminaría devorándolo. Tenía bastante hambre y una gran, extraña y confusa empresa tenía por delante. Fue algo complejo abatirlo, pero su sangre y carne terminaron siendo un trofeo entre mis mandíbulas.

La joven ninfa se deslizó y arrancó apenas pudo, era libre. 

143 comentarios:

  1. EL DIBUJO ES COMO VERSIONES CHIVI DE LOS PERSONAJES... XD ME GUSTA...

    VOY A ESCRIBIR PRONTO UNA HISTORIA APARTE, ALGO ASI COMO LAS CRONICAS DE ANDORA Y LA LLEGADA DE LOS DIOSES A LA TIERRA PORQUE PUEDE QUE ALGUNOS NO LO TENGAN DEL TODO CLARO, ENTONCES ASI HABLAMOS TODOS DE LO MISMO, AUNQUE JESS YA HIZO UN ACERCAMIENTO AL FUNDAMENTO DE LA HISTORIA...

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠CAUCASICO_PRIMIGENIO♠

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  2. Dices(traduciendo).. Explicaré el enredo que dije con lo del pulpo, pero ya Jess dijo algo para aclarar lo básico y además complementó.. XD....

    Y A mi me encantaron los personajes en Muñequitos XD!!!!!....

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  3. MI COMENTARIO NECESITABA TRADUCCION? XD

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠FIBRA_DE_CARBONO♠

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  4. AY QUE LINDOS LOS PERSONAJES ME GUSTO EL DIBUJO EN LA TARDE LEERE LA HISTORIA CON CALMA n.n

    EGUITO

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  5. Lo dibujé el 2 y lo pinté el 3... XD... Que bueno que te haya gustado, a mi me gusta ver e identificar a cada uno con sus detalles, hasta ropa para futuro... Me gusta la ropa que le pasa Elena a Aka... XD... Ego se ve muy comodo junto a Tulfor O.O..

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  6. que lindo el dibujillo =)
    y que bueno que empecemos ya con el tercer capitulo como tal, peor quisiera solicitar que me repitieran el orden, es que no recuerdo después de quien me correspondía escribir

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  7. Fue una propuesta que no tuvo una acogida general positiva.. Por lo cual no hay turnos, puedes publicar como estabamos haciendo...

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  8. LA UNICA QUE NO LA ACOGIO FUE FRANKA XD... A MI ME PARECIO BUENA... Y MOTIVANTE... ADEMAS YO HARIA CASI TODO EL TRABAJO DE AVISARLES... POR MI QUE LA PROPUESTA SIGUIERA EN PIE

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠RUISEÑOR_DE_SANGRE♠

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  9. Yo no recuerdo el orden de la propuesta :/

    ego

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  10. EGO

    Tome mi espada dispuesto a luchar pero, las estatuas no se movieron, un fuerte bullicio desde afuera de la habitación llamo mi atención, reconocí las voces de los guerreros, al parecer discutían, yo no tenía tiempo para esas tonterías. Deseaba encontrar a Elena para ajustar unas cuantas cuentas, me dispuse a recorrer el casillo, cuando el gruñido feroz de Rayten me sobresaltó.
    Esta vez actúe con precaución y sigilo pero en forma rápida, el gruñido venía desde fuera del Castillo, me asome por la ventana y vi a Rayten corriendo hacia un espeso bosque.
    Los recuerdos inundaron mi mente, Rayten, Aurea, Elena!!, me di cuenta de que el León no llevaba a la pequeña consigo - algo debió haberle sucedido- corrí hacia la habitación donde estaba recuperándose, la encontré recostada durmiendo pero, su semblante estaba muy pálido, como si algo le estuviese absorbiendo la energía, - esa maldita que es lo que ha hecho de nuevo.

    De pronto, su voz detrás de mi, al parecer algo te perturba pequeño EGO, me andabas buscando?
    Me di media vuelta, y estaba de pie con su actitud serena y resuelta.
    Dime! ¿qué le has hecho a la pequeña Aurea? ¿Porqué Rayten salió corriendo sin ella?
    Elena se puso seria y me contó que ella había envenenado a Aurea y que Rayten fue en busca de uno de los seres que tenían el antídoto, los cuales eran solo dos, Rayten iba tras de estos dos seres y solo tenía 3 días para volver con el antídoto, además me contó que existían 100 dioses y que nos encontrábamos a prueba porque el guardián del Dios de la Sangre se dirigía hacia nosotros para matarnos o peor aún torturarnos.
    Elena, voy a ayudar a Rayten no hay mucho tiempo y mientras más guerreros sobrevivamos, es mayor la posibilidad de ganar pero, te prometo que cuando terminemos con el guardián del Dios de la Sangre, será tu turno!
    Ella desapareció riendo tras el muro, aquí te esperare...
    De inmediato fui a buscar unas cuantas provisiones, mi armadura y mi espada, en el camino me encontré con Endo, quien para variar hablaba solo o quizás hablaba con algún ser imaginario ya nada me sorprendía en Andora todo era posible.
    Me miró y dijo, a donde vas con tanta prisa idiota, y porque esa cara a caso has visto un fantasma, una pequeña sonrisa se les escapaba al decir esto.
    Endo no tengo tiempo para tus juegos en este momento quizás en otro, y sin pensar dije, cuida de Aurea.
    Salí rápidamente, al llegar a un río me encontré con una bestia que jamás pensé que existiese, un bello unicornio blanco, bebía de este, me acerque muy lentamente y cuando estuve lo suficientemente cerca lo acaricie y le dije que necesitaba de su ayuda, el animal accedió como si comprendiese mis palabras, me dispuse a toda prisa a encontrarme con Rayten de seguro estaba más adelante que yo.

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  11. YO LES AVISARE... SI QUIEREN CUANDO TIENEN QUE PUBLICAR... TENGO LOS CORREOS DE ALGUNOS... EGO, MALKAV, JESS, ALEXANDER, SARA... ME FALTA SOLO EL DE FRANKA... SI QUIEREN QUE LES AVISE ME DICEN POR AQUI... ASI LA DANZA AVANZA MAS RAPIDO... Y TODO FLUYE MEJOR... LOS QUE NO PUEDAN PUBLICAR ME DICEN Y YO LE AVISO AL SIGUIENTE... PORQUE LA IDEA ES NO ESPERAR A ALGUIEN... SOLO QUE ENTRE MENOS PUBLICAN PEOR LO PASARA SU PERSONAJE XD...

    JESS YO ME DISCULPO POR NO HABER PODIDO PUBLICAR, HE TENIDO POCO TIEMPO PERO ME PONGO EN ELLO AHORA MISMO... DAME CINCO MINUTOS XD Y TENDRAS MI HISTORIA... Y TE ENVIARE TAMBIEN LA DE LOS DIOSES DE ANDORA, TU VES DONDE LA PUBLICAS SI EN UNA PAGINA APARTE O SI EN LA MISMA DANZA...

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠FRIVOLIDAD_ETERNA♠

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  12. ENDO. LOS OSCUROS LABERINTOS DEL CASTILLO

    - Bah no tengo tiempo para idioteces – Enora asintió con la cabeza mientras Elena miraba fijamente Endo y con algo de furia en los ojos – si quieres matarme, hazlo, pero no tengo intenciones de seguir tus ordenes. Tortúrame si quieres, estoy adiestrado para no sentir dolor, además siempre tengo mis plantas – apoyó firmemente la mano en su bolso y sacó dos hojas distintas, una roja y arrugada con tonos violáceos y grises mezclados en la orilla y la otra completamente verde y con forma de estrella – puedo morirme al instante o simplemente adormecer mi cuerpo. Así es que lo siento, Elena, no hay nada que puedas hacer para convencerme, mucho menos amenazándome. Que venga el dios de la sangre, que venga quien sea, me da igual. Lo único que deseo es salir de aquí.
    - ¿Enserio? – Elena miró al espacio vacío donde estaba Enora – no puedo verla, pero si soy completamente capaz de percibir su presencia. Ella te ama, con ferviente locura y desesperación y haría lo que sea para estar contigo a tu lado ¿Me dices que no deseas nada?
    - Nada, yo no le pedí que viniera, pero es una estúpida, pudo haber tenido una buena vida en su tierra natal. Así es que no intentes convencerme con tus manipulaciones. No lo lograras. Yo soy mucho peor que tú y puedo ver a través de tus juegos. Podrás tener fuerza, rapidez, agilidad, pero yo tengo inteligente y el conocimiento suficiente como para saber como usarla.
    - No te creas – Elena hizo un rápido movimiento acercándose de forma relampagueante a Endo, arrebatándole la bolsa con especias y hierbas – creo que esto es lo único que aprecias – Endo dejó escapar un gesto de repulsión.
    - Andora es lo suficientemente exótica como para volver a surtirme de hierbas y tengo el tiempo suficiente antes de poder volver a realizar otro hechizo y salir de Andora de una buena vez. Fácilmente recuperaré su contenido y lo multiplicaré antes de que eso suceda y quizá termine aliándome con alguno de los dioses. Hay bastantes donde elegir y muchos podrían ofrecerme cosas interesantes – Elena le devolvió la bolsa.
    - Entonces ¿Qué quieres a cambio de ayudarme?

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠DEMONIO_LUNAR♠

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  13. - Ya conoces la respuesta, Elena. Quiero este frasco lleno de la sangre del dragón que está en el sótano de este castillo, varios cientos de metros mas abajo – volvió a mostrarle un frasco de vidrio, redondo y con tapa negra de 250 cm3 – además de los sirvientes que te pedí, acceso completo a la biblioteca y dispensario de este castillito. También quiero que sean llenados estos frascos con la sangre de todos los dioses que sean capturados o muertos por nuestro equipo y, finalmente, deseo una muestra del material del que están forjadas las armas legendarios o sagradas que sean tomadas o capturadas – hizo cierto gesto despreciativo al decir “equipo”.
    - No puedo hacer eso, va contra el pacto.
    - Entonces el dios dragón de los crepúsculos rojos, tendrá que morir. Solo tú puedes decidir Elena. La muerte de quien te protege y te entrega todos sus poderes o la destrucción de un pacto sagrado, que podría desatar una feroz guerra en Andora, mucho antes de lo esperado. Pero me dirás que acaso ¿no eres capaz de sentir la tensión en el aire? Esa guerra a la que tanto le temes llegará mas temprano que tarde. Hagas lo que hagas. Posiblemente varios dioses están preparando sus ejércitos ahora y posiblemente ya vienen en camino hacia acá ¿Qué harás Elena? ¿Qué haras? – Elena guardó silencio mientras Endo se dio media vuelta para irse – Avísame cuando hayas decidido.
    - ¡Espera! – con un rápido movimiento Elena le agarró el hombro – Acepto tus condiciones. Ahora dime que necesitas para sanar a mi señor y evitar su muerte.
    - Primero, jamás vuelvas a tomarme así, lo odio. Segundo, no pienses en matarme una vez que lo haya sanado. Tercero, conmigo – dijo dándole un fuerte mordisco a la hoja roja y arrugada. Elena contorsiono el rostro completamente, pensando que Endo moriría – jamás bajes la guardia. Esta planta me permite estar despierto por 6 días – Endo sonrió al ver como los ojos de Elena se llenaban de furia. Te ayudaré, si respetas el trato – Endo enarcó una ceja buscando una respuesta.
    - Yo jamás rompo mis promesas – dijo Elena resuelta.
    - Entonces necesito ver al dragón.
    - Enviaré a alguien por ti, mientras ve a tu habitación a prepararte – Elena desapareció entre los pasadizos de los muros del castillo.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠FRIVOLIDAD_NECESARIA♠

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  14. Endo estaba contento con su desempeño, aun no lograba valorizar su logro, desconocía las propiedades de la sangre de los dioses de Andora, pero seguramente podría darles algún uso. También podría echarle guante a las armas legendarias, podría acumular una gran cantidad de materiales nuevos y darles buen uso. Estaba satisfecho y se lo decía abiertamente a Enora.

    Súbitamente Ego apareció al dar la vuelta a un pasillo, parecía apurado, caminando a toda prisa hacia alguna parte. Realmente no importaba.

    - Cuida de Aurea – Endo se detuvo de pronto enarcó una ceja. Gesto del que Ego pareció no percatarse en su prisa, desapareciendo rápidamente tras un pasillo.
    - Tengo cosas mas importantes de las que preocuparme que de una chiquilla que apenas sabe blandir la espada – le dijo a Enora. Se dirigió a la habitación donde Aurea estaba postrada y pálida. Tulfor, Kurai, Medea y Carmine estaban a su lado. Aurea estaba inconsciente.
    - ¿Qué le ha pasado? – Endo hizo un ademan de desgana y desinterés como si estuviera rodeado de idiotas incompetentes que solo se dedican a mirar como muere.
    - Elena la ha envenenado, al traerla aquí.
    - ¿Eso es todo?
    - Ego y Rayten fueron por el antídoto – Medea parecía complicada, como si sufriera.
    - Solo me extraña de ti, Medea, del resto no espero nada. Pero ¿Qué haces aquí mirando como estúpida a que traigan el antídoto? Sabes tan bien como yo, o deberías, que el antídoto puede no funcionar y que hay que buscar otras posibles soluciones.
    - No puedo hacer nada, soy ajena en esta tierra, apenas conozco lo que hay, esta no es mi tierra – Medea parecía sufrir y estar dolida.
    - Salgan todos de aquí, veré que puedo hacer antes de que vengan a buscarme. Ahora me estorban – todos obedecieron, por tristeza, ninguno tenia ganas de pelear en esa ocasión o discutir – ¡Elena! – gritó Endo al aire de la habitación mientras todos salían cabizbajos – necesito saber que clase de veneno es – dos minutos después llegó un sirviente del castillo sosteniendo un pequeño frasco con la inscripción “veneno”.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠TORTURADOR_DE_ALMAS♠

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  15. MAÑANA SIN FALTA PUBLICO EL APORTE DE WINGS Y LE ENVIO A JESS LO DE LOS DIOSES Y COMENZARE A AVISAR A LA GENTE PARA QUE PUBLIQUE Y SI ESTAN DE ACUERDO O NO CON LO DE LOS TURNOS... SINO XAN CON USTEDES... XD

    CREO QUE PARA INSENTIVAR DEBEN VOLVER A SISTEMA ANTIGUO, USAR MAS FACE, AVISAR DE LOS NUEVOS APORTES Y COSAS ASI... ESO AYUDA A MOTIVAR Y DAR A CONOCER LA DANZA NARRATIVA AL MUNDO... PERO AHI VEMOS QUE HACEMOS...

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠AFINIDAD_INFINITA♠

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  16. artur a mi avisame al correo y explicame todo eso que dijiste pero mas resumidito XD, ya sabes ke soy lenta u.u, eso de los turnos etc..

    ego

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  17. Te digo a ti Arthur y a todos, “Actualmente no hay turnos”…

    Aprecio tu motivación Arthur por que se pueda dinamizar y organizar mejor la danza avisando ya que muchos no han aportado y quizás según el orden de los aportes que se den(cuando aporten todos los personajes) se cree un orden para que “Podamos quizás aplicar los turnos”, aunque si alguien tiene una emergencia o esta muy desconcentrado se pueda pasar… veremos como fluye…

    Saludos ^^…… Espero tenerles pronto un tema especial para nosotros XD, aunque quizás me demoré un poco U.U…….

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  18. AKA

    El silencio se respiraba con fulgor caminando en los pasillos del castillo con sus velas destellantes…

    Me dirigía a la sala de entrenamientos que me había señalado Elena, debía faltar poco más de un par de horas para que amaneciera cuando escuché a Tulfor practicando fieramente en un sector a las afueras del castillo. La situación era delicada y al parecer el insomnio era contagioso, sin darme cuenta, en vez de dirigirme a mi sala de entrenamiento había salido al exterior y veía escondido como aquel gigantesco ser entrenaba. Parecía algo desconcertado, pensativo y furioso.

    Por un instante dudé si se había percatado de mi presencia y me lancé al filo de su arma esperando que mi precisión fuera suficiente, antes que fuera demasiado tarde. Si por algún motivo sucedía en batalla sería interesante confiarle tal secreto ahora a él.

    Sentí un golpe sordo, el desgarrar de piel y carne, el crujir en la caída y perdí un instante el conocimiento. Me enfoqué en formas femeninas y al regenerarme guíe el cambio. Mis formas son inestables, semi ángel, si se desgarra puedo dirigir las formas y miré a Tulfor pasmado frente a lo que había ocurrido. En ese momento un ser ataco desde un árbol a Tulfor, le arañaba y le hubiera desgarrado el cuello si no fuera por la gran agilidad y rapidez del semi gigante a pesar de su tamaño.

    Quien le atacaba era Aurea.

    Estaba fuera de si, parecían efectos del veneno como dijeron que podría suceder y realmente Tulfor tenía problema aún si no se hubiera percatado de quien le atacaba. Entonces recordé algo hace mucho tiempo y comencé a cantar.

    “Hacia el mar entre velo dela Luna
    Brilla la luz de la aurora, encarnando la flor
    Del cielo azul, el ruiseñor la arrulla
    Y en su canto el viento recoge el pudor…
    Sabe encontrar su aroma,
    Y en sus brazos recoge el dulce candor,
    Se colmará de…”

    Me había acercado cantando, poco a poco iba dejando de atacar a Tulfor y se enfocaba en mí, al intentar tocarla me había mordido la mano, pero cuando alcancé a tocarle su cabeza, acariciándola y cayeron las gotas de sangre mi muñeca como lágrimas por sus ojos, la tomé en mis brazos y se acurruco en mi pecho. Pensé si había sido mi imaginación haber percibido que ella cantaba al final los últimos versos conmigo y al pensarlo extrañamente le di un beso en la cien, percatándome que ya dormía.

    Le dije a Tulfor que volvería luego de llevar a Aurea a su habitación. Debió intuir que deseaba que provocase el mismo daño en mi cuerpo para poder regenerarme con la apariencia masculina que todos conocían, no deseaba que conocieran los demás, por el momento mi secreto. Después de tanto daño, ya no podría entrenar como había planeado, también debería descansar para recuperarme y luego entrenar sin descansó.
    Tal como pensé que sucederían los hechos pasaron y pronto me encontré durmiendo con mi apariencia masculina cuando comenzaba a iluminar el segundo día en Andora.

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  19. WINGS DARK CLOWN

    En menos de un día Wings había leído los centenares de libros sobre licantropía, lycans genéticos, mitos, historias, habladurías. Todos y cada uno de los libros que la biblioteca del castillo podía ofrecer. Mentalmente fue clasificando los documentos, lo que le permitió distinguir la realidad del mito, terminando por depurar el material bibliográfico realmente importante y destacable, transmitido de forma directa a los hombres por lycanos ancianos, algunos nombres habían sido intencionalmente tachados o borrados de los manuscritos, dejando solo algunos que ahora eran ininteligibles. Fue esa pequeña colección de códices lo que le permitió esclarecer el misterio sobre los lycans genéticos.

    Descubrió que la Luna, así como la oscuridad, la plata, la piedra lunar y los estados de euforia, transforman a estos seres en bestias, llevándolos a cualquiera de los tres niveles y que raramente son capaces de convertirse en lobos realmente, solamente a través de la práctica o descontrol total de sus sentidos y emociones, perdiendo completamente su humanidad en el proceso o la lucidez. Lo que en si los hace vulnerables – pensó.

    En un comienzo, después de leer la información dada principalmente por los mitos, había pensado utilizar plata, para controlar los ataques de Carmine y así poder actuar a su antojo. Pero al leer los códices se percató que eso podría ser un error grave en su estrategia. Porque posiblemente desataría aun mas el descontrol del animal, perjudicándose. Sin embargo a través del texto, después de mucho meditar, logró dilucidar una estrategia con sentido práctico. A pesar de su aparentemente invulnerabilidad o carencia de debilidades físicas, la estupidez y la excesiva confianza son sus principales debilidades. Los hombres lobo descontrolados, ya sean genéticos o no, que se puedan transformar o no, confían demasiado en sus ataques lunares o de furia como única arma posible, pero no dejan de ser animales y, aun el animal mas fuerte y rápido puede caer preso del filo de un buen cuchillo si se tiene la habilidad de atraparlo y la estrategia correcta. No hay animal que no pueda ser convertido en piel, carne y herramientas – Wings rió para sus adentros.

    Además, los códices contenían información interesante sobre las Runas Lycanas, las que forjadas en distintos metales tenían influencia sobre todo en los lycans genéticos. Los que eran especialmente vulnerables a sus efectos. Wings copió, de forma manuscrita, el contenido de los códices, le pidió a Elena un grupo de sirvientes, entre los que iba un herrero y de noche, mientras todos dormían, sin decir una palabra, abandonó el castillo, por una salida secreta que lo llevaba a unas cuevas sumergidas y luego al Bosque de las Almas Perdidas. Único lugar en el que, según Elena, podría encontrar los materiales que necesitaba.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠SOPLO_GUTURAL♠

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  20. Yacía sentada y apoyada en una pared, tranquilamente hacía tintinear la pulsera de su muñeca y solía suspirar un nombre casi imperceptible para el resto. Se encontraba sola en un estado de tranquilidad. A su lado una jarra azul que contenía agua era su única compañía en aquella habitación. Miraba su reflejo en el espejo que estaba en una esquina y sonreía al verse repuesta y con nuevo atuendo – El negro me sienta bien – mencionó al aire.
    Luego de la transformación y todo lo sucedido, sentía un poco de vértigo al mover fuertemente la cabeza, “consecuencias de un periodo prolongado sin transmutar” pensaba y se acariciaba el cabello. Se puso de pie y caminó hacia el espejo.
    -En el fondo, creo que necesito hacerlo más seguido y por lo que veo, esta tierra me lo demandará… debo mantenerme en forma aunque me desconcierta rasgar esta vestimenta
    -No se rasgará, Elena te ha proporcionado una vestimenta que se ajusta a tus capacidades de… licántropo… - Aka se había atrincherado en la entrada –
    -¿Licántropo? – Carmine rió fuerte – Creí que era error aceptable en los humanos pero… ¿En ustedes? No soy un licántropo, en apariencia que haga abuso de la forma humana no indica que sea un licántropo… podría ser al revés…
    Carmine caminó y pasó sin mirar a Aka. Éste no intentó detenerla en su caminar pero a siguió en silencio por los pasillos del castillo. En cierto momento, Carmine frenó en seco y Aka con su paso ligero no pareció sorprenderse.
    -Puedes dejar de seguirme si no hay algo que me tengas que decir…
    -Que nuestros caminos confluyan no es sinónimo de que te siga… De cualquier forma hay una pregunta que quisiera hacerte…
    -¿Crees que estoy dispuesta a contestar tu pregunta? – Carmine volteó –
    -¿Qué pretendes hacer ahora que todo se ha modificado?
    -El asunto de Aurea, la chica guapa… No me interesa. Y sinceramente salvar mi pellejo tampoco, después de todo en mi paso inerte me decidía a morir. Que ella se muera envenenada por la tal Elena es asunto aparte de mí. Lo de la supervivencia y el pensar como un “grupo” me parece ridículo siendo que aquí seremos probados para ser si somos aptos para vivir… Suena contradictorio, pero a pesar de que morir era mi fin y algo que no me quita el sueño, por ahora deseo experimentar un poco más antes de partir… Quiero averiguar mis límites… Pienso en salir del castillo y dirigirme hacia quien sabe donde, algún lugar donde pueda encontrar un reto interesante o poder observar un astro morir en el firmamento… cosas así me llaman antes de morir. Pero salvar a una extraña no es algo que me incumba nunca más…
    -¿Nunca más? ¿Acaso has salvado a un extraño antes?
    -Muchas preguntas y quién sabe si el tiempo se agota… Me marcho Aka, quizá hasta encuentre algún guardián de algún dios…
    -Hablas realmente estupideces cuando te lo propones, pero si quieres cometer un suicidio pues nadie ha de detenerte… excepto la misma Andora.
    Carmine le dedicó una sonrisa y se dirigió hacia la habitación donde yacía Aurea y los demás.
    -El fin es el comienzo – repitió mientras caminaba.

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  21. MEDEA


    “Quiero este frasco lleno de la sangre del dragón que está en el sótano de este castillo, varios cientos de metros mas abajo – volvió a mostrarle un frasco de vidrio, redondo y con tapa negra de 250 cm3 – además de los sirvientes que te pedí, acceso completo a la biblioteca y dispensario de este castillito. También quiero que sean llenados estos frascos con la sangre de todos los dioses que sean capturados o muertos por nuestro equipo”

    Las palabras retumbaban en la memoria de Medea escuchar conversaciones ajenas no era precisamente su costumbre, pero al ver a Elena y a Endo uno frente a otro decidió quedarse y observar en caso que se delatara una pelea, era interesante ver como Endo movía la balanza a su favor, y como Elena que podría destruirlo con un movimiento sin mayor esfuerzo cedía ante sus demandas, la naturaleza era sabia y las leonas no siempre ganan todas la batallas. De pronto Ego apareció en el cuadro y Medea decidió aprovechar esta distracción para volver con Aurea.

    La elfa se encontraba mal y muchos se reunían a su alrededor a observarla era una imagen pro decir menos deprimente, y como si tal no fuera suficiente Aparece Endo pro la puerta haciendo notar lo evidente. Medea no pudo evitar dirigirle la mirada ¿me habrá visto? Se pregunto, Endo era muy perspicaz, pero estaba demasiado concentrado en su conversación y Medea por costumbre se deslizaba con la sutileza de una serpiente de cacería. Endo la increpo, pero era poco lo que podía hacer por Aurea o al menos eso pensó ante sus acotaciones. Pero ahora en medio de la noche las perspectivas se veían algo diferentes. Meda no podía dormir, era evidente los muros de cemento la mantenían intranquila, extrañaba la tierra, extrañaba la brisa, y curiosamente extrañaba a Ego, quien a pesar de no parecer gran aporte le inspiraba una extraña confianza, y ahí estaban de nuevo las palabras de Endo taladrando su mente, Sangre, sangre de dragón, era bien sabido tanto pro elfos como por cualquier guardián de al naturaleza, que nunca se debe robar la sangre de dragón, la única forma es que el mismo te la brinde, tomarla por la fuerza aunque el dragón fallezca podía ser fatal.

    Fue deambulando en esos pensamientos cuando una epifanía ilumino su mente, sangre, la sangre era lo que había condenado su pueblo, pero ella era ahora una guardiana de la naturaleza y había aprendido mas de algún truco durante su entrenamiento. Tenia que encontrar a Aurea, se dirigió a su habitación pero no se hallaba ahí, entonces un ruido le dio aviso de a donde debía dirigirse, corrió a toda prisa y encontró a Aurea en brazos de Aka, al comienzo la imagen pareció tierna, pero mirándola detenidamente se hizo evidente que había sido una pequeña batalla, Medea se acerco cuidadosamente procurando hacer el ruido suficiente para no alarmar a Aka, una vez a su lado pudo apreciar una herida con marcas de dientes, Aka la miro consiente de que era observado.
    - Dámela, la llevare a su habitación y así tu podrás descansar- le dijo alzando los brazos, al principio Aka pareció dudoso pero a falta de argumento y fuerzas dejo a Aurea en manos de Medea

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  22. No fue difícil para Medea cargarla, a pesar de que no era pequeña, pero su peso no era demasiado, la recostó suavemente a en su cama y la observo un instante juntado fuerzas para lo que estaba apunto de hacer. Lentamente desenfundo su daga e hizo un pequeño corte en el brazo de Aurea, la sangre fluyo difícilmente, desde el brazo hasta un pequeño frasco, estaba punto de llenarlo cuando Aurea se movió, abrió los ojos y se le quedo mirando, Medea pensó que la atacaría, pero solo se le quedo mirando hasta que termino con el proceso sin decir palabra alguna.

    Ahora en su habitación miraba la sangre detenidamente, según su conocimiento la sangre elfica no es carmesí como la humana sino que es plateada con un leve tono rojo que se hace mas profundo según lo impuro del Elfo, Aurea era de la Realeza, su sangre debía ser de un rosa muy claro o simplemente trasparente, pero en lugar de eso tenia una coloración rojiza oscura con betas negras, esto seguramente era efecto del veneno. Separo la sangre en 5 frascos mas pequeños, no se le ocurría mucho que hacer, podría mes claro indefinidamente con variso antídotos distintos, pero a pesar de que tenia un muy buen manejo de la alquimia no era perita en la materia y no cargaba con ella un gran arsenal de plantas como hacia Endo, Se encontraba pesando que hacer cuando alzo la vista y sus ojos se encontraron con un espejo, un pensamiento se formulo lentamente en su mente. Saco un cuchillo y corto su muñeca sintiendo el característico ardor en su oreja que sentía cada vez que derramaba sangre sin razón aparente, “la naturaleza reclama lo propio” se repetía en su mente cada vez que esto ocurría, Mesclo su sangre con la de Aurea en cantidades iguales, la solución se aclaro un instante pero rápidamente volvió a su coloración, intento aplicando mas de su sangre, en un proceso lento y cansador, poco a poco la sangre aclaro, cuando la solución fue 3 partes sangre de Medea por una de sangre de Aurea ya tenia el color de la sangre humana. Esto llamaría la atención de cualquiera, pero no era tan disparatado, desde su infancia Medea había sido sometida a infinidad de venenos, pro tanto en su cuerpo existían infinidad de antídotos, quizás estos podían actuar de forma sinérgica y contrarrestar este mal tan particular, no obstante esto no ra alquimia, era magia, y la magia exige no solo elementos, sino sacrificios y conjuros, que afortunadamente conocía,

    Meda nunca fue dueña de su cuerpo, la posibilidad de perder también su alma no le motivaba realmente y si se considera pro otro lado que a pesar de sentir una gran empatía hacia Aurea apenas la conocía, y por mucho que los elfos sean de las criaturas predilectas de la madre tierra ella no tenia porque protegerla al menos no a ese nivel, así que vendo su herida y la tapo por su muñequera, centrandoce en buscar otras soluciones. Quizás debió ir con Ego, pensó, solo espero que recuerde traer cuanta cosa extraña encuentre en su camino, a pesar de que no le gusta andar muy pesado una hoja podría hacer la diferencia.

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  23. TULFOR. MEDITACIONES

    Ahora que había tenido tiempo de meditar, enfocarse y concentrarse en los verdaderos objetivos y razones por las cuales había llegado a Andora, Tulfor, se encontraba mas centrado, contemplando el cielo nocturno, las estrellas, las tres lunas y, de vez en cuando, el paisaje agreste e indómito que se perfilaba mas allá de los lindes del castillo, internándose en bosques y selvas tan densos, oscuros y lúgubres como aquel firmamento que contemplaba. De pronto, una resolución. A paso suave, pero firme, caminó hacia la habitación donde, ahora, Aurea dormía plácidamente cuidada por Medea, sorprendiéndola cuando se cubría el brazo con una muñequera que escondía un improvisado vendaje, seguramente una herida.

    - ¿Cómo está? – preguntó Tulfor dejando respetuosamente su mandoble a la entrada de la puerta e hincándose al otro lado de la cama, cuidando de mantenerse a la misma altura de Medea, para que esta no tuviera que mirar hacia arriba para hablarle. Se agachó un poco más para que sus miradas quedaran perfectamente paralelas. Había adquirido este hábito desde sus primeros años en el ejército, cuando lo castigaban severamente por ser demasiado alto e intimidante. Medea no respondía, solo miraba algo recelosa evitando cruzar la mirada con Tulfor – ¿No sabes nada de su condición? – Medea negó con la cabeza, por su mirada Tulfor pudo saber que algo escondía – Dime que sucede Medea, necesito saberlo.
    - Nada. Estoy bien y ella también – Medea intentó salir de la habitación, pero Tulfor se puso ágilmente de pie y, poniéndose justo detrás de ella habló.
    - Espera, Medea, necesito compartir contigo algo que he estado meditando. Creo que eres la persona más indicada para escucharlo.
    - Dime – la voz de Medea sonó seca e incrédula. Disonante, como si estuviera poniéndose a la defensiva.
    - He estado pensando en lo que ha pasado, en todo lo que hemos vivido juntos, pero lo poco que nos conocemos entre todos. Al parecer ninguno está acostumbrado a trabajar en equipo. Todos, aunque parecen ser excelentes guerreros, son personas solitarias y misántropas. No veo que exista comunión entre nosotros, ni creo que pueda haberla, bajo las condiciones actuales. No sabemos que nos depara el destino, por lo que no podemos enfrascarnos en guerrillas personales y peleas sin sentido. Debemos estar juntos en esto, de otra manera, sin duda, sufriremos las consecuencias, porque desconocemos el alcance de nuestro enemigo, del que no sabemos nada. Absolutamente nada. Ni siquiera estamos seguros de lo que quiere realmente. Acompáñame – al salir de la habitación Tulfor tomó el mandoble con respeto, mientras miraba de frente a Medea haciendo una pequeña, peculiar y casi imperceptible inclinación con la rodilla al ponerse la gran espada en la espalda, haciendo todo lo posible para que Medea no se sintiera atacada o agredida. El recelo de ella disminuía progresivamente.

    ALEXANDER DELARGE.

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  24. Ambos caminaron un rato sin decir palabra, hasta que Tulfor volvió a apoyarse en el mismo lugar en el que había mirado las tres lunas y el firmamento. Estuvieron así por un tiempo.

    - Yo se – habló Tulfor repentinamente – que este grupo esta destinado a separarse, cada uno con sus egos individuales. Sintiéndose atacados constantemente, ofendidos, agredidos con cada mínimo detalle, con cada mínimo gesto que otro hace. El problema es que todos creemos poder derrotar a todos los enemigos con los que nos enfrentamos, pero lo cierto es que no sabemos a que nos enfrentamos y creo que deberíamos permanecer juntos y ayudarnos entre todos formando un equipo – Medea parecía impresionada de que Tulfor pudiese hablar con tal desplante y soltura siendo que siempre había evitado hablar mas de la cuenta – Estamos aquí por una razón, muy diferente a las razones individuales de cada uno o de los deseos de Andora y su motivo para traernos aquí. La razón por la que estamos aquí es, simplemente, sobrevivir. Independientemente del camino que tomemos o de si salgamos de Andora alguna vez, pero debemos hacer todo lo posible por sobrevivir y solos no podremos lograrlo. Separados no podremos hacerlo. Porque no sabemos a que nos enfrentamos. En tan solo unos días he vivido cosas que jamás pensé que vería, he visto cosas que me desconcertaron al punto de hacerme perder completamente la razón y aun así no pude hacer nada. No fui capaz de hacer nada. Todo este lugar me hace sentir indefenso. Podemos ser engreídos, obstinados, soberbios, podemos pensar que podemos lograrlo por nosotros mismos. Que podemos enfrentar este mundo desconocido y temible, con cien dioses que tienen poderes para mi inimaginables y no puedo hacer nada contra ellos, pero se que unidos si podremos. – Medea nunca pensó que el gigante podía ser tan locuaz y capaz de formular tales argumentos – Utilizando las capacidades individuales de cada uno, podremos hacer mucho más que separados – mientras hablaban Tulfor nunca apartó la mirada de la profunda y densa oscuridad. De pronto la miró de frente – desde donde provengo yo tenia un ejército, hombres ordinarios, campesinos, constructores que solos no podían hacer nada, pero juntos y bajo la guía correcta lograron defender el imperio en incontables oportunidades. Yo creo que no debemos separarnos. No debemos permitir que nuestros odios individuales nos destruyan y terminen haciendo que nos maten. Lo que quiero decir realmente, Medea, es que deseo que tu seas la líder del equipo y que los unas a todos para que juntos sobrevivamos utilizando nuestras capacidades individuales.
    - No puedo – Medea negó con la cabeza lenta y rotundamente.

    ALEXANDER DELARGE

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  25. - ¿Por qué?
    - No fui hecha para ser un líder. No quiero dirigir a nadie.
    - Solo tú puedes hacerlo. Comprendes lo que yo no comprendo y te mueves perfectamente entre los dos mundos. El de la magia y el de las batallas, yo solo manejo uno y hay muchas cosas que no entiendo y que posiblemente me tomaría tiempo captar y ya no queda tiempo. Todos nos estamos separando y el enemigo está cerca, muy cerca, por lo que debemos actuar lo antes posible – Medea seguía negando con la cabeza insistentemente. Tulfor le puso una mano en el hombro, se lo apretó suave pero fuertemente – yo al igual que el resto, confío en ti. Se que pensabas irte y abandonar a Aurea a su suerte, lo noté en tu rostro, pero no lo hagas. Andora es un lugar muy diferente a nuestras tierras y todas las leyes que nos regían difícilmente puedan tener algún sentido aquí. No debes tener miedo, Medea. Yo te protegeré a ti y al equipo hasta mi último aliento de ser necesario. Aunque me envíes al mas horrendo y terrible infierno yo lo enfrentaré sin temor – Tulfor se dio media vuelta y comenzó a caminar en dirección al pasillo sin mirar hacia atrás.
    - Acepto – la voz de Medea sonaba resuelta – acepto la responsabilidad – Tulfor se dio media vuelta e hizo una pequeña inclinación. Sacó su espada de la espalda, se inclinó apoyando la rodilla en suelo para que sus miradas se cruzaran sin filtros, sin tapujos.
    - Confío en ti como tú debes confiar en mí, Medea. Creo que lo primero que debemos hacer es juntar a los que aun están aquí y explicarles a que nos enfrentamos y como pensamos solucionarlo – Medea asintió. Ambos se encaminaron a la habitación de Aurea, sumidos en sus propios y profundos pensamientos.

    ALEXANDER DELARGE

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  26. AUREA

    La noche envolvía con sus lunas borrosas a mi vista, ya en los brazos de Aka se difuminaba los tonos y caía en ese extraño sopor agradable y atrayente que me obligaba a cerrar los ojos. Pero sentía el roce de la piel, la tensión del cuerpo, los movimientos. Percibí el cambio de Aka oculto bajo sus ropas, su secreto, de poder transformar sus formas más masculinas a femeninas, de ser a elección luego de un intenso daño hombre o mujer, siendo sutilmente las formas de una fémina quien me cargaba.

    Estando en sus brazos mientras éste caminaba por un pasillo del castillo, me percaté de ser depositada en otros brazos, ya no húmedos por la sangre. Deseaba decir frases, el estado vibrante de euforia que me había despertado aún rondaba, luchaba con la arrullante melodía que había repetido en sus últimos versos, aquella canción… Ahora reconocía en los roces la piel de Medea que me depositaba en una cama…

    Ella se acercó con un extraño tono en sus pisadas y luego entendí al sentir el contacto frío del filo de una daga en mi brazo siendo sutilmente herido. Sentí el doloroso deslizar de mi sangre y el contacto del frasco donde caía esta. Era como si la oscuridad reclamará de mi algo sin permiso, un pequeño afluentes de vital esencia que devoraba aliviadamente aquel frasco… ¿Por qué hacia aquello Medea?.

    Percibí a Medea en extraños movimientos, la sensación de más sangre en el aire, todo parecía inexplicable.

    Adormilada aún aprecié en un instante seguido entrar a la presencia de Tulfor y escuché vagamente su conversación, como los pasos de ambos alejarse.



    Elena apareció en el instante preciso cuando abandonaron la habitación, avanzó sigilosamente y acercándose a mi cama tomó mi cuerpo para poder acomodarse sentándose a mi espalda, sosteniéndome con su brazo mi cintura y susurrándome al oído…

    --“Rayten a partido a un sector en tensión de guerra…--

    ---¿Una nimiedad para él por salvar a su querida Aurea, cierto?... ¡Verdad!, ¿No sabes que estas envenenada?, yo te envenené y en menos de dos días morirás sin el antídoto que no existe— Me sostenía empujándome hacia ella, mis músculos empezaban a resistirse, una furia desde el interior de mi ser empezaba a bullir, como un liquido caliente haciéndome reaccionar, mis venas ardían, y el candor avanzando por todo mi cuerpo. Ya lo había sentido antes, el mismo crispamiento que me había hecho despertar y salir de aquel pesado sueño, pero ahora ni siquiera estaba totalmente dormida, pero aún mis pesados parpados mantenían cerrados mis ojos cuando Elena prosiguió.

    --Ego tambien ha ido hacia el bosque, ridículo niño, recuerdo tu expresión cuando se alegró por encontrarte en mi castillo. A pesar de que parece un guerrero, mirándolo de cerca es tan solo un joven en apariencia. Pero te criaste con Rayten y Keyla, ¿Te sorprende que sepa de tus recuerdos?, ella ya esta muerta y quizás ahora pronto todos lo estén, es el lado positivo, pronto ya no importará nada, si logran crear el antídoto o no y cuantos mueran por intentar protegerte, como Keyla, quien sabe que intentén hacer el grupo de aquí, como Ego, por un ser que ni conocen ¿Por qué semejante estupidez?…. ¿Quizás hasta percibes con tu conexión cuando ocurra algo así con Rayten, no?-…..

    Abrí los ojos con una furia cegadora. Necesitaba aire, ver el exterior, aire, viento, bosque, Rayten, Elena ya no estaba.

    Furia de bestia que avanzaba, escalaba, saltaba y corría. ¿Por qué debían arriesgarse por mi?, lo encontraría, encontraría la solución, el sabe que buscar y de paso podra encontrar y ayudar a Ego
    , agradecida estare de alejarme de este
    castillo como si su presencia en este instante quemara… me internaba en el bosque con los músculos tensos, como una bestia más de él…

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  27. TENGO UNA SUGERENCIA RESPECTO A LOS TURNOS... ADEMAS DE SEGUIR EL ORDEN YA COMENTADO, PODEMOS APLICAR ALGO ASI COMO UN "PASO AUTOMATICO" QUE SERIA, POR EJEMPLO, SI YO LE AVISO A EGO QUE LE TOCA SU TURNO, PERO EGO NO RESPONDE, NI PUBLICA, NI HACE ACTO DE PRESENCIA DURANTE, DIGAMOS CINCO DIAS, YO LE AVISO AL SIGUIENTE QUE LE TOCA PUBLICAR, SI ESE SIGUIENTE NO PUBLICA EN CINCO DIAS, AUTOMATICAMENTE SE PASA AL SIGUIENTE, Y ASI SUCESIVAMENTE, ASI NO TENDRIAMOS QUE ESPERAR MUCHO TIEMPO A LOS QUE NO HAN PUBLICADO... Y LA DANZA AVANZARA MAS RAPIDAMENTE... QUE LES PARECE LA PROPUESTA? XD

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠ACIDO_EN_SANGRE♠

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    1. Me gusta y de hecho ya la había pensado y yo puedo avisar si no puedes o no quieren que tu le avises… El único que falta que publiqué actualmente es “Kurai D”, así que le avisaré que puede publicar hasta este viernes o seguiré con Rayten para agilizar y quizás si me dice de antemano que no podrá, publico antes el aporte de Rayten y le tocaría a Ego. Yo pienso que podemos probarlo a ver que tal funciona…

      Este es el actual orden de los “Turnos” de los personajes para aportar.

      RAYTEN
      EGO
      ENDO
      AKA
      WINGS
      CARMINE
      MEDEA
      TULFOR
      AUREA
      KURAI D

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  28. a mi también me parece una buena idea n.n

    ego

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  29. RAYTEN


    El bosque con su voz húmeda por la cercanía del mar y los ríos con sus afluentes que se lanzaban a sus brazos, me rodeaba con su oscuridad murmurante.

    El bosque oscuro me envolvía, en donde mis ojos brillaban como demonio acechante y mi boca húmeda de sangre que relamía mientras avanzaba. Seguía el rastro de aquella ninfa que había ayudado en mi hambriento desenfreno al devorar a su captor. Pero sabía que debía mantener más que una prudente distancia, tiempo que me había permitido darme un banquete con él.

    Por imprudente que pareciera, la joven casi desnuda se había dirigido a las orillas de un lago a la vista de cualquier depredador. Recogía una bolsa en la que echaba con rapidez una cantidad considerable de hierbas que arrancaba del borde del lago.

    Eso explicaba con que facilidad había podido ser capturada y aunque no percibía a otro centauro desbocado cerca, sabía que eran bastantes rápidos en recorrer distancias. Podrían extrañar o no la presencia del centauro muerto y eso a ella la dejaba en peligro aún, aunque las bestias de alrededor se mantenían en la lejanía, percatándose de mi presencia.

    Decidí acercarme, dada la importancia de la misión que me había llevado hasta esos lugares. Ella al acercarme se tensó temerosa, pero no se alejó. Y decidí intentar hablarle mentalmente…

    - No temas… Mi nombre es Rayten, necesito tu cooperación, ¿Puedes ayudarme a encontrar a la curandera novia de la jefa del clan de Ninfas? –

    Ella me miró con asombro, moviendo la cabeza curiosa y acercándose más sorprendida que temerosa.

    - Mi nombre es “Ayara” y soy una de las aprendices de la curandera a quien necesitas encontrar, aunque ahora he salido, desobedeciendo las órdenes del clan en busca de una potente hierba que necesito para curar dos gacelas, que son mis queridas amigas.

    Mirándola con atención me percaté de su joven apariencia, muy delgada y casi una niña, una mujer que llamaría pequeña, aunque vivaz…

    - Es un gusto concerté “Ayara”, pero has cometido una imprudencia al internarte en la noche sola y por aquí existen muchos peligros acechantes, deberíamos irnos de aquí –

    - Me falta recoger un poco más y me iré de inmediato- Prosiguió ella.

    Y así lo hizo, pero no pasó un instante que sentí luego un peligro inminente y la insté a apresuradamente a subir en mi lomo. Ella me indicó el camino de su poblado y corrí a toda prisa con Ayara en mi espalda.

    Al llegar al poblado unas guerreras nos bloquearon el paso, pero al ver a la joven ninfa nos dejaron pasar mientras la alejaban regañándola. Fue todo muy rápido, algo se avecinaba, pero en el interior ya solo, las guerreras me rodearon, Ayara gritó cuando levemente me herían y amarraban. Pero no opuse resistencia ni aún cuando me encerraron las guerreras ninfas.

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  30. EGO

    Monte en el unicornio, sin saber porque había decidido ayudarme pero, al subir un terrible dolor en mi espalda casi me vota del mismo - ¿Por qué sentía como si me quemara?- seguí galopeando y el dolor se hacia mas fuerte, y recordé que en aquel lado de mi espalda yo tenía un tatuaje de un unicornio, el cual, no recordaba cuando, donde ni quién me lo había hecho, seguramente era muy pequeño por eso no lo recordaba pero, seguramente tendría que ver con esta extraña conexión con el unicornio.
    En fin, después tendría tiempo para estas preguntas, ya era el amanecer del primer día de plazo para encontrar el antídoto, por lo tanto debía seguir con mi búsqueda, al internarme en el bosque note que la vegetación era cada vez mas densa y apenas filtraba la luz.
    El unicornio se detuvo repentinamente, baje para investigar y habían huellas de una lucha en aquel lugar, algunos restos que al parecer pertenecían a un centauro tenía marcas de garras y mordidas - ¡Rayten!- de inmediato subí al unicornio para seguir las huellas y manchas de sangre que se encontraban en el lugar.
    Llegue a un poblado, divise de inmediato a las ninfas y conserve una distancia prudente debido a que se encontraban en conflicto y podrían tomarme como una amenaza, investigué por los alrededores buscando a Rayten, y lo encontré, se encontraba amarrado en uno de los patios del lugar y una ninfa parecía estar comunicándose con el.
    Regrese al lugar donde estaba escondido el unicornio, era una pequeña cueva cerca del pueblo, y al llegar este se encontraba muy inquieto, ¿Qué es lo que sucede?, el unicornio me indicaba con la cabeza hacia la entrada principal del pueblo, escuche atentamente y algo se acercaba a toda velocidad. Monte rápidamente y me dirigí a la entrada del pueblo, al llegar las ninfas se me quedaron viendo entre miradas de asombro y curiosidad.
    Pero mi miraba se dirigía hacia al bosque, al ver mi semblante tan decidido, ellas pusieron atención hacia al bosque y al notar lo mismo que yo, se organizaron para la lucha.
    En ese mismo instante, aparecieron 3 centauros de entre los árboles, gracias a la ayuda del unicornio yo estaba a la misma altura de estos, ataque directamente al líder no fue tan difícil, le corte la cabeza de un solo golpe, las ninfas se encargaron del otro y el tercero huyo hacia el bosque.
    Las ninfas guerreras celebraban pero, no se olvidaron de mi presencia, se quedaron viéndome, me baje del unicornio y me puse de rodillas apoyándome en mi espada ante la que identifique como la guerrera líder de esta batalla y proseguí.
    Mi nombre es EGO, he venido desde muy lejos, mi intención no es atacarlas, sino todo lo contrario, vengo en busca de su ayuda, uno de nuestros guerreros se encuentra en peligro de muerte y tenemos poco tiempo para salvarla, el León que ustedes tienen en el interior es uno de nuestros guerreros les pido que lo liberen.
    una de las ninfas salió del interior, y dijo así es, Rayten ya me ha contado todo y nos proponemos a liberarlo de inmediato.
    La líder de las ninfas se me acercó y me dijo, puedes ponerte de pie, mi nombre es Lidia, has sido de gran ayuda en la lucha te estamos agradecidas y estamos sorprendidas de que hayas llegado montado en un unicornio - pensé a mi también me sorprende - puedes pasar eres bienvenido, dentro podremos hablar con mas calma sobre lo que necesitan.
    Nos disponíamos a entrar cuando, el gritó aterrador del tercer centauro desde el bosque nos hizo ponernos en guardia nuevamente, algo en el lo había atacado y estaba bastante cerca...

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  31. ENDO, EL ANTÍDOTO.

    Una vez que Endo hubo examinado con atención el frasco, moviéndolo de un lado para otro de manera que el líquido hiciera círculos dentro, sopesando mentalmente su consistencia, espesor, color, leves cambios en la textura inicial. No tenia nada. El veneno era una extraña combinación de neurotóxicas que no parecían ser ni animal ni vegetal. En un comienzo lo que parecía ser un típico caso de envenamiento se transformo en un misterio, algo completamente tóxico del cual él no tenia conocimiento. Se alegró. El sirviente que había venido inicialmente aun no se había marchado, sino que esperaba algo.

    - Puedes irte – el sirviente no se movió – márchate – se quedó inmóvil como si esperara el momento oportuno para algo. De pronto cuando Endo comenzaba a exasperarse y se disponía a golpear al sirviente, este hizo una reverencia y le entregó un pergamino pulcramente enrollado, dentro de un porta pergamino de madera en el que salía una inscripción que Endo no fue capaz de leer, porque estaba en un idioma desconocido para él, pero que anotó para intentar descifrarla luego y guardó el pergamino en su bolsa.

    Aurea aun estaba inconsciente, pero posiblemente nuevamente despertaría y tendría otro episodio psicótico, lo mejor sería amarrarla a la cama, para evitar que escapara. Elena, posiblemente interpretando sus pensamientos o suponiendo lo que pasaría, hizo, casi al mismo tiempo en que él lo había pensado, que llegara otro de los sirvientes con un manojo de cuerdas. Las que, Endo, hábilmente utilizó para amarrar los pies y manos de Aurea imposibilitando cualquier escapada. Si volvía a despertar de su inconsciencia con otro ataque e intentaba huir, las cuerdas la detendrían y solo podría retorcerse en su cama como una loca. Endo hizo un gesto para que Enora revisara el pasillo, por si había alguien a quien no le gustara la idea de tener a Aurea amarrada. Enora miró de un lado para otro y no vio a nadie, el pasillo estaba desierto. Al parecer todos confiaban en él. A su modo de ver, eso era un error, pero lo que hacia era por el bien de ella.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠CANTOR_DE_CALAMIDADES♠

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  32. - ¿Te gusta estar amarrada, chiquita? Apuesto a que no sabes de lo que te has perdido – le susurro Endo a Aurea al oído, mientras Enora miraba desde el otro lado de la habitación, con celos claramente evidentes, mientras Endo pasaba sus manos por los firmes pechos de Aurea. Enora se acercó a Endo triste y enojada, cuando este la miró, enredó sus ojos en los de él. Enora y Endo se miraron fijamente uno al otro sosteniendo la mirada sin desear soltarla – Enora, tu estas muerta y no puedes satisfacer mis necesidades, así es que no tienes ningún derecho a protestar – le ordenó a uno de los sirvientes que cerrara la puerta con cerrojo y Endo besó la frente de Aurea afectuosamente mientras Enora lloraba.
    - Endo, basta de juegos, tienes trabajo que hacer – se escuchó en la cabeza de Endo la voz de Elena retumbante al tiempo que una imagen mental de ella se proyectaba en la habitación – no puedo permitir que hagas eso Endo. Aurea fue envenenada por una razón, el veneno que corre por las dulces venas de esta niña, es el mismo la que corre por el torrente de mi señor. Cuando hayas encontrado el antídoto, podrás hacer con ella lo que desees.
    - Así que es un experimento – Endo sonrió plácidamente – me gusta tu forma de pensar Elena.
    - Rayten y Ego pronto llegaran con un antídoto, pero necesito que tu seas capaz de destilarlo y producirlo en grandes cantidades, ya he enviado a mis emisarios a espiarlos. Lograron hacer contacto con las ninfas y pronto lograremos saber de que lugar extraen aquella extraña planta que necesitamos. Necesito que retrases la muerte de esta creatura – Elena apuntó amorosamente hacia Aurea – el tiempo que sea necesario hasta que ellos regresen. Una vez que hayas sanado a mi señor, podrás disponer de todos a tu antojo, mientras, dada tu horrenda personalidad, dispones de mi completa protección – Elena se retiró de la habitación como esfumándose en un brillante destello.
    - Vamos a realizar una pruebas, enanos – miró despectivamente a los sirvientes – necesito que me traigan unos recipientes de vidrio, una gran mesa, mecheros, tubos, botellas y todo el equipo químico que tengas a su disposición en este castillo. Vamos a hacer un poco de magia – los sirvientes salieron de la habitación llegando unos minutos mas tarde con un pequeños ejército de subordinados trayendo todo lo que Endo había solicitado. Disponiendo en la habitación tres mesas con un completo equipo químico – necesito que traigan algunas plantas, las vi crecer fuera del castillo y otras en el bosque. Después de ocupar mi dotación personal necesitaré recuperarla – hizo una lista y se las entregó, los sirvientes abandonaron la habitación. Endo comenzó a preparar todo.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠SABIO_EUCARONTE♠

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  33. Pasaron algunas horas de intensas pruebas en las que nada parecía contrarrestar el efecto del veneno. Aurea recuperó la conciencia un par de veces en el entretanto, pero volvía a caer inconsciente inmediatamente, sin percatarse que estaba amarrada. Enora la observaba con atención todo el tiempo, ella hacia sus propios experimentos también. Pasaron algunas horas más y finalmente, después de mucho trabajo, siendo ya casi el anochecer del segundo de los tres días de plazo antes de que Aurea muriera, Endo logro encontrar algo, un retardador.

    Endo se acercó a la cama, olisqueó a la pequeña elfa, llenando sus sentidos con el dulce olor de la niña. Apartó de su mente todas las tentaciones y levantando su cabeza le dio a beber un sorbo de un líquido color amarillo dentro de una botella. Una vez que lo hubo bebido, Endo rozó intencionalmente los pechos de Aurea y se apartó de la cama. La dejó tal cual estaba, plácidamente dormida y sin rastros de haberse propasado. Luego volvió a la mesa de trabajo.

    - Elena, no he creado un antídoto, pero si un retardador del efecto del veneno, lo que alargara el tiempo de vida de tu jefe. Procura que Aurea lo beba cada tres horas, dejé una dotación completa para seis días sobre la mesa. Si necesitamos mas lo prepararé. Debería despertar dentro de algunos minutos más – la imagen de Elena volvió a aparecer frente a él.
    - Eso haré. No será abandonada hasta que encontremos un remedio definitivo. Tú debes preparar el retardador para mi amo.
    - Eso haré – Endo sacó el cerrojo y salió de la habitación caminando rápidamente hacia afuera. Enora lo seguía. Elena desapareció al mismo tiempo – He podido retardar la muerte de Aurea, no he podido crear un antídoto pero si algo que nos dará mas tiempo. Debería despertar dentro de algunos minutos. No la desaten porque podría tornarse violenta y escapar. Aun no estoy seguro de cómo actuara la poción en alguien de especie, pero es una fórmula universal, su cuerpo debería poder asimilarla correctamente, pero puede tener algunos efectos secundarios, eso es lo que me preocupa. Ahora debo irme – Tulfor y Medea esperaban fuera de la habitación. Ambos asintieron y se mostraron alegres cuando Aurea comenzó a despertar lentamente, recuperando la conciencia casi al mismo tiempo en que Endo les hablaba. Entraron a la habitación y la saludaron – los sirvientes de Elena tienen todas las instrucciones necesarias para que el tratamiento de Aurea sea correctamente realizado. No los interrumpan ni los molesten. Ellos saben que hacer – Endo desapareció en la lúgubre penumbra de uno de los pasillos que bajaban y se perdían en los recodos del castillo.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠INFINITESIMAL_PARTICULA♠

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  34. AKA_CONCIERTO EN LA ARBOLEDA


    La luz tenue de la Noche se filtraba por la enorme ventana de mi habitación que daba a un balcón. Estaba realmente agotado, ninguna antorcha estaba encendida allí y las cortinas se bamboleaban al entrar ráfagas apacibles de un viento frío que, al contacto con alguna que otra gota de sangre fresca, helaba mi piel. Me acerqué a la ventana, seducido por aquella sensación de frescura y resistiéndome un instante a dejarme caer sobre la blandura de aquella cama y dormir.

    Estaba mi habitación a unos 25 pies del suelo y ya en el balcón el viento jugaba con mi pelo. Abajo se veía una arboleda rodeando el castillo, luego esta misma iba espesándose formando un bosque que se expandía por varias direcciones. El panorama en la oscuridad mostraba sus extrañas siluetas, se percibía el perfume del mar con su música, el sonido del río al unirse, rocas firmes que chocaban, seres vivos con sus diferentes canticos envolviendo todo. A veces mi frialdad e indiferencia era como volar desde un punto lejano ver el amplio mundo, cada vez desde un punto más lejano e inmenso. Pero a veces ese mismo estado cambiaba como caer a un punto pequeñísimo y concentrado, bullendo con todas esas emociones a flor de piel. Podía desbordar en la inestabilidad de los cambios y este lugar se desbordaba en si mismo en emociones y hechos. Se percibía túneles en el castillo, aquel sonido del viento lo delataba, pero también no solo estaba rodeado de bosques y agua, una presencia, una sensación de fuego emanaba desde y alrededor del castillo, podía sentirse sutil, pero indiscutiblemente presente. ¿Acaso seria lava?...

    Una densidad de fuego y líquido al mismo tiempo. Cuando iba en caravanas escondiéndome de mis perseguidores, muchas veces iban hechiceros, muchos charlatanes, otros ilusionistas, pero de vez en cuando, había viajado con grandes sabios. Una misteriosa mujer de edad inestimable me había hablado del poder de los elementos, de los símbolos y su arraigo con las emociones y secretos más profundos del alma. Ahora pensando en la cercanía de tantos elementos naturales de tal magnitud y aún alguno de cercana rareza me hacia pensar que todos los que estábamos en el castillo y habíamos llegado a Andora, poseíamos extraños secretos y vivido traumantes episodios…

    Imágenes de un episodio intermitente, cortado y con gritos empezaron a aparecer en mi mente, deseaba evitarlos, sacarlos de mi cabeza, cuando repentinamente algo me alertó. Abajo en la arboleda, un ser con el control perdido, enfurecido… Era Aurea.

    Salté desde el balcón, aún poseía un descontrol de mi mente, de mis recuerdos con mi baja energía y mi deseo de concentrarme en el presente con la misma sensación de imágenes fugaces.

    Los huesos de mis piernas habían crujido, no sabía el daño ni cuanto se regeneraba, solo avanzaba. Cuando llegué hasta ella Kurai D detenía le detenía el paso. Había estado en el exterior del castillo desde antes seguramente, pero tenía problemas para controlarla. No era solo furia o su sangre envenenada, elementos diferentes en su naturaleza emanaban y aún la magia de Kurai D no iba a ser suficiente.

    La furia estalló en mí, de mi espalda látigos rojos azotaban a mi alrededor, solo veía sangre, vagamente percibía esencias, alas enloquecidas sin formarse, electrizantes y ardiente…

    Pero algo mantenía en la furia una sonrisa. No solo con dulzura se calma, “La Furia calma la Furia”… En la pequeña línea de cordura cante una canción enloquecida, los látigos amarraron, aunque lastimaban, calmaban la emanación interna. No recuerdo una sensación de tiempo, ni la intensidad de un canto enloquecido hasta la certeza de que volviera a su estado Aurea. Solo recuerdo que se aproximaban Tulfor y Medea y luego sentirme desvanecer y el contacto de la tierra al caer mi cuerpo.

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  35. WINGS DARK CLOWN – EL CHAMAN PERDIDO, EL VIEJO LYCAN (Amanecer del cuarto día)

    Elena le había trazado un mapa a Wings sobre donde podía encontrar las minas de hierro, plata, bronce, pirita y cobre que necesitaría. El sol aun no aparecía en su totalidad sobre su espalda, pero había cierto resplandor incandescente que lo cubría todo, matizando cada planta, piedra, agua con un matiz dorado con leves reflejos azules. Entre los sirvientes iba un guía, que los llevaba por caminos que a simple vista no lo parecían, recodos cubiertos de maleza y hierba que daban a impresión de no haber sido nunca utilizados por otro ser vivo. Tan pronto la maleza lo cubría todo como de improviso aparecían desolados paramos donde ni la vegetación crecía. Cruzaron ríos, desfiladeros, cascadas y en cada una de ellos, dos o tres sirvientes que Elena había insistido que llevaran consigo, se adelantaban y recitaban cada cierto trecho un cántico y rociaban el suelo con arena roja, la que repentinamente se quemaba cuando todos habían pasado sobre ella. Hacia ya el mediodía, a paso rápido y ligero ya habían recorrido una gran distancia. De vez en cuando, entre la maleza o las rocas afiladas, Wings lograba detectar la presencia de creaturas que en honor al pacto sagrado, se mantenían lejos y ocultos, sin molestarlos, pero ansioso por una pelea siempre mantenía las manos en sus espadas, esperando el momento en que alguna de esas creaturas no quisiera respetar el pacto, pero tuvieron un trayecto tranquilo y calmado durante todo el camino.

    Alrededor de las tres de la tarde, cuando el sol estaba en lo alto y el calor era casi insoportable, al refrescarse en un pequeño riachuelo, un lobo gigantesco y blanco, de ojos furiosos, se presentó ante ellos parado sobre una roca junto a un árbol, manteniendo la mirada fija y penetrante en Wings. El guía hizo un ademán de que continuaran su camino sin prestarle atención, ya que estaba obligado a mantener el pacto sagrado del transito. El lobo gruño, sin apartar la mirada. Wings se la sostuvo sin pestañar ni un momento. El gruñido del lobo se hizo más fuerte, más feroz, su mirada se volvió aun más penetrante, más aguda, más cruel. Wings sujetó sus espadas con fuerza, listo para usarlas en caso de ser necesario. El gran lobo blanco saltó de la roca, dando un giro sobre si mismo en aire para caer luego al suelo convertido en un humano fornido, pero de avanzada edad, con el pelo encanecido y la piel arrugada. Se acercó corriendo hacia Wings para detenerse justo frente a él, donde las espadas no alcanzaban a tocarlo.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠AGUJA_Y_VENENO♠

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  36. - Hueles a Lycan, pero no detecto en ti la marca, pero si una herida reciente. Conozco a los de tu especie, mitad humano, mitad elfo, lo peor de cada casta, imagino – río con fuerza desaforada. Wings iba a dar un paso, saliéndose de la marca dejada en el piso por los sirvientes.
    - Si sales de ahí – dijo altivo el lycan – estarás violando el pacto sagrado y yo podría matarte cuando yo quisiera.
    - Si tuviera miedo – dijo Wings – me sentiría avergonzado de mi mismo – río sarcástico – quizá te vendría bien un gorro como el mío – se impulso como en resorte arqueando la espalda y de un gran salto y una pirueta sobre si mismo, similar a la que había dado el lycan, al caer al suelo graciosamente le puso su propio sombrero con cascabeles – nada peor que un perro que no se ha bañado en años, al parecer – se rio y volvió a ponerse su sombrero – y ahora ¿Qué? Viejo perro – le dio un golpecito en la espalda al anciano. Wings volvió a reír. Los sirvientes se mantenían expectantes ante lo que podría pasar. Súbitamente el viejo comenzó a reírse también.
    - Muy gracioso, hace mucho que no veía a un bufón – comenzó a reírse a carcajadas – dile a tus amigos que vengan, yo soy el guardián de estas tierras, por lo que no violaran ningún pacto si yo los invito – desde la sombra, ocultos en las rocas, saliendo de los árboles un centenar de lobos de distintos colores comenzó a aparecer. Sus miradas penetrantes se relajaron lentamente al tiempo que se convertían también en humanos.
    - ¿Dónde vamos? – Wings hizo un ademán para que los sirvientes lo siguieran. Estos corrieron detrás de él como pequeños enanos llenos de equipaje.
    - Al Pueblo de los Lobos.
    - ¿Por qué?
    - Porque te enseñaré como se debe curar realmente una herida infringida por alguien de nuestra especie o puedes infectarte y morir.

    Ya casi atardecía, eran alrededor de las seis de la tarde. Wings y los sirvientes se encontraban en una cueva maloliente, sentados sobre unas piedras que hacían de asientos improvisados, mientras el anciano curaba la herida de Wings, con una mezcla de hojas y una melcocha de barro y corteza de árbol. Al tiempo que el viejo le hacia toda clase de preguntas extrañas sobre lo que le había sucedido y quien le había propinado semejante herida. Wings terminó contándole todo lo que había pasado. El viejo se tornó repentinamente silencioso y meditabundo.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠NEBULA_Y_VENENO♠

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  37. - Ese lycano tiene prohibido pisar nuestras tierras, aquel que no es capaz de dominarse, no tiene el derecho de estar entre sus hermanos y debe ser tratado como el paria que es – Wings no pudo evitar soltar una risa sarcástica.
    - Iba camino a las minas a buscar minerales puros – le mostró los códices – para fabricar runas lycanas que me permitan defenderme y estar en igualdad de condiciones. Soy rápido, soy fuerte, pero no lo suficiente.
    - Yo te enseñaré a domesticarlo. Pero antes debo confiarte un secreto – el viejo guardó silencio durante un momento, reflexionando sobre la manera correcta de decirlo. Wings lo miraba fijamente, expectante, ansioso – todo lo que hayas podido saber de los lycan, no es lo único que puedes saber de ellos. Nosotros, los humanos-lobo de raza pura, odiamos a muerte a los lobos-humanos, bestias inconscientes dominados solo por el instinto, impedidos para vivir en comunidad como nosotros, diezmando a nuestras familias, matando a nuestros hijos. Yo sentí ese olor en ti y estaba dispuesto a matarte aun cuando eso violara el pacto sagrado, pero me di cuenta que, como la gente de mi pueblo, eras solo otra victima de esos asesinos. Yo te enseñaré como domarlos, yo te enseñare – le dio un pequeño golpecito en el hombro. Al tiempo que sus ojos se volvían rojos y furiosos y sus dientes comenzaban a afilarse y alargarse, sin que el resto de su cuerpo cambiara.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠AETHERIUS_IGNIS_SPIRITUS♠

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  38. Es buena Idea poner entre parentesis bajo el nombre del personaje, el día y periodo del dia que se esta narrando... Asi es más fácil visualizar XD...

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  39. sip es buena idea porque yo siempre me pierdo en eso de los tiempos XD

    EGO

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  40. NO SE DE QUE SE SORPRENDEN, YO SIEMPRE TENGO BUENAS IDEAS XD

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠FISURA_NUCLEAR♠

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  41. Para ser justos, Carmine tiene plazo el mismo tiempo que Kurai D, es decir, hasta este domingo 5... Si no, el lunes comenzaria el turno de Medea por aportar...

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  42. A NO SER QUE PASEN, EN CUYO CASO LE TOCA A TULFOR, SINO A AUREA... XD Y ASI...

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠LOBOTOMIA_SINGULAR♠

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  43. a esperar entonces n.n

    ego

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  44. CARMINE, Salida del castillo.

    Mis pasos cada vez se volvían más ligeros en el recorrido que hacía en dirección a la habitación donde yacía Aurea.
    Tenía pensamientos que se esparcian por mis venas y una corazonada. Me detuve en la entrada y me apoyé mirando el techo
    -Medea - Dije con una voz resuelta - Me dejas hablar con Aurea... o que al menos me escuche
    -No creo que sea el momento adecuado, pero quien soy yo para impedirtelo - caminó y pasó a mi lado - Cuida tus actos.
    Entré y me ubiqué a los pies de la cama. Aurea tenía los ojos ligeramente abiertos y parecía perdida observando un firmamento
    que jamás existió.
    -Escucha- Carmine hizo crujir sus nudillos - No me interesa que te pueda pasar en realidad, ni me enternece el hecho de que el resto
    esté luchando por salvarte de aquél veneno que recorre tu sangre, pero de todos modos espero que te recuperes y salgas de aquello.
    Ahora, me marcho quizá para nunca jamás volver, pero te diré solo una cosa: perdóname
    -...¿Por?...
    -Algún día lo sabrás.
    Di un salto hacia la salida y toqué el hombro de Medea
    -Eso fue todo, Sana y salva - Sonrió - Encuentren el antídoto, idiotas
    Corrí por el castillo sigilozamente y me topé antes de salir con Elena. Ella parecía un poco desgastada anímicamente,
    incluso parecía más débil.
    -¿A qué se debe tanta prisa? - Elena dio un pas - ¿Dónde vas?
    - Oh Elena, que descortés he sido - Avancé - Pues verás, he decidido tramitar al aire libre
    - ¿Tramitar? - Elena se detuvo - ¿Qué debes tramitar?
    - Oh muchas preguntas para tan pocas respuestas... Respuestas vacías por cierto; el asunto es
    que mi vuelta es casi incierta. Dices que Andora decide si somos aptos para vivir, pues quiero probar aquello
    por mi misma, fuera de este manicomnio de seres absurdos - Avancé pero sentí que Elena movía su brazo para detenerme -
    No me toques, no hace falta... Elena.
    Sentí como detenía y su calor se disipaba de mi brazo. Miré al cielo y sonreí; Elena yacía aún en pie, en silencio.
    - Elena - voltee - Gracias
    Le dediqué una sonrisa la que ella devolvió y en menos de un segundo la derribe de un puñetazo en la cara. Me reí a carcajadas;
    realmente era algo que quería hacer antes de irme. Me mantuve en pie, esperando alguna respuesta mientras ella se paraba sin haber
    derramado ni una gota de sangre ni demostrar dolor alguno. Su cara cancina permanecía intacta.
    - De nada - Elena se dio vuelta y se perdió en el castillo.

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  45. El aire, el viento de Andora me parecía más fresco y más aromático que cualquiera que haya sentido en mi mundo. Mis pisadas parecían más
    ligeras aún ¿Sería la gravedad? ¿Realmente existía gravedad o leyes de la física que me afectaran en aquél lugar? Si hasta las heridas parecían
    sanar rapidamente, como si cada segundo se relativisara en aquél mundo. Quizá en mi tierra actual, ella estuviese muerta ya. Al pensar en eso
    me sentí enferma, como si me hubiesen derribado con un tronco de un antiguo roble. Me detuve en seco y observé la pulsera que solía tintinear en
    mi muñeca. La arranqué.
    Seguí corriendo luego de mirar hacia atrás: el castillo, Medea, Aurea, Elena... La pulsera. Todo sería nada.
    Los árboles comenzaban a hacerse más grandes a medida que me acercaba y con ello, quizá que sucesos me aguardaban a la sombra de las copas.
    Al ingresar detuve mi paso y me dediqué a oir el canto de las hojas golpeandose violentamente una contra otra en las alturas. Acerqué mis manos
    a mis labios e hice un sonido, para comprobar cuantos árboles podían haber. Una extraña técnica que aprendí en mi mundo luego de pasar la mayoría
    de mi tiempo a solas perdida en las montañas. No eran muchos los árboles, pero algunos eran copiosos, además podía asegurar que había tierra pantanosa
    y algunos agujeros camuflados bajo aparente suelo firme - Deben haber cazadores- pensé raudamente y miré al rededor.
    Con una amarra até mi cabello para despejar mi rostro y orejas, después de todo necesitaba de la máxima capacidad de mis sentidos en aquel terreno.
    Comencé a avanzar cuidando cada detalle que pudiese delatar a un acechador. La temperatura que me rodeaba bordeaba los 20 grados Celcius (medida de
    mi mundo) y en caso de sentir la venida de alguien, lo sabría por el sonido que emitía y además por el aumento o baja de temperatura. En el fondo
    encontrarme de sorpresa era casi imposible, salvo si fuese un ser no material.
    El bosque reverdecía a cada soplada y pequeños insectos revoloteaban haciendo de aquél lugar un hogar acogedor en apariencia.
    Me senté bajo un árbol y cerré los ojos apoyando mi cabeza en el árbol. A la más mínima vibración, el más minimo suspiro
    o simplemente la curiosidad de algun ser sería detectado por mi. Me mantuve abriendo y cerrando los ojos, viendo desfilar insectos y alguno
    que otro pequeño animal.
    En un momento comencé a sentir aumento de calor, un gran aumento. De mis 20 grados comenzaba a pasar a los 50 y me puse de pie. ¿Una orda? Palpé
    el tronco y las vibraciones no representaban más de uno o dos seres. Apreté mis músculos y esperé... 50, 60, 70... Sentía el resuello de aquél
    personaje que aparecería ante mí. Volteaba y veía desfilar una y otra vez las mismas copas que ahora parecían muy quietas. Sentí el crujir
    del suelo y me torné en dirección opuesta de donde había llegado. Una sombra se movía raudamente de rama en rama.
    Alcé mis brazos a ambos lados de mi cuerpo y cerré los ojos. Respiré y pude sentir su olor; Abrí los ojos de golpe y cuando lo hice una chica de
    piel trigueña yacía frente a mi. Sus ojos turquesa, profundos e indagadores me observaron. Me quedé en ellos por unos segundos y antes de alzar mi voz
    ella comenzó a hablar.

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  46. - Hueles a Lycan, pero ciertamente no lo eres - Se acercó - Más pareces ser otro tipo... ¿Qué eres?
    - Demasiadas preguntas y ni tu nombre me has dicho - Crucé los brazos - ¿Quién eres o quién te envió?
    - Mi nombre es Alodía y en realidad no vengo de parte de nadie, me escapé de la tribu para dar una vuelta.
    - ¿Tribu? - Alcé una ceja - Bueno, mi nombre es Carmine... ¿Mucho gusto?
    - Carmine... Puede que te haya oído ser mencionada, pero ¿Dónde?
    - Probablemente de la misma Andora...
    - Oh no, nosotros los verdaderos Lycans no tenemos conexión con Andora... Al parecer no somos casta digna de ser
    "controlada" por aquella entidad que me nombras.
    - Independientes de Andora, pues yo he oído a aquella meterse en mis pensamientos e introducirme cada especie que se encuentra
    en este lugar... Pero no había oído de Lycans por aquí.
    - Es por eso que te lo mencioné, hueles a Lycan pero no lo eres ¿Qué eres?
    - Si te sientas conmigo te lo cuento - hizo caso y se sentó frente a mi - Bueno verás, Alodía. Llevaba un maleficio de milenios en mi sangre
    Ciertamente nunca fuí humana y cuando nací, pues, nunca tuve aquella apariencia, esta que tu vez. Tampoco era como un lobezno...
    Según lo que oí decir a mi padre, a quien por cierto asesiné, es que transmutamos en una figura animal de acuerdo a la alineación planetaria
    en la que fuimos concebidos y por nuestro carácter. Soy un ser solitario, inteligente. Jamás necesité dependencia de nadie, incluso cuando fui
    pequeña. El tiempo fluyó lento para mí mientras mi personalidad se forjó en razón al odio que merecía aquel que me había engendrado; mi padre.
    Siempre me mantuve sola, el saber era mi único opio y ciertamente, el carácter frío me forjaron en aquella forma de lobo.
    Un estúpido con el que me topé en un castillo - Apunté en dirección a él - me confundió con un Lycan. Y no lo culpo, tampoco basta con ser
    muy inteligente... Simplemente es que somos muy pocos, pues, la única familia en mi mundo. Nunca conocí a otro, solo lo oí de mi padre...

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  47. - Mencionas a alguien que te ha confundido. Mi abuelo ha recibido a un bufón el cual parecía herido. Mi abuelo dijo algo de que había sido
    herido por un Lycan y que aquél que lo hubiese hecho, si pisaba estas tierras sería asesinado...
    - Wings, estúpido bufón. Patético por lo demás, buscando ayuda externa para poder derribarme - Me llevé la mano a la frente - ¿Me dirás dónde
    está tu aldea?
    - Sígueme, mi abuelo estará curioso luego de verte. Te olfateará si es que ya no lo ha hecho, pues presiento que si sigues sola por aquí te encontrarían
    aunque como digo, no estoy segura de que te hubiesen dañado. Hueles a Lycan pero no lo eres.
    Corrí tras ella mientras pensaba en como era eso de oler a algo pero no serlo.

    Al llegar vi el estúpido gorro de Wings. Al voltearse y verme empalideció mientras el anciano se paraba potentemente y con una expresión agresiva.

    - Hueles a Lycan - Se detuvo - Pero...
    - No lo es abuelo - Alodía sonrió - Carmine, dile que eres...
    - Esta mintiendo - Wings saltó - He estudiado todo sobre Lycans, él mismo dijo que podía ver una herida hecha por otro Lycan... ¡Es un Lycan!
    - Ella huele a Lycan, pero no lo es. No puedo acceder a dañarle o destrozarla puesto que no daña nuestros pactos sagrados - El anciano tocó el hombro de Wings, el cual se apartó furioso -
    - ¡Es un Lycan!
    - Que no idiota, no lo soy - Me llevé la mano a la frente y junté el ceño - que desagradable bufón... Fallaste.

    Wings parecía furioso mientras yo le explicaba en compañía de Alodía quien era yo y porqué olía a Lycan. El hombre rió mientras terminaba mi relato y acarició la cabeza de su nieta.
    -Alodía has hecho bien en encontrarte con Carmine, aunque mi habilidad para detectar un Lycan habría sido suficiente para detenerme antes de asesinarle. En cuanto al joven Wings... Podemos curar tus heridas mas no hacerle daño a ella.

    Wings parecía molesto, escupía insultos a diestra y siniestra mientras yo disfrutaba de reír y conversar con Alodía. Oí que despachaba a los sirvientes que le acompañaban y se mantuvo sentado en una roca, mirando con odio. El anciano le ofreció comida, la cual aceptó a regañadientes, siempre mirando en mi dirección.
    No podía disfrutar más el ver como todo lo que averiguó fue en vano.

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    1. Aún no leo el aporte... Admito que me sorprende verlo, pensé que habias pasado y esta fuera de plazo... Pero si "D" ni Ms. Davis no tienen problema, yo tampoco los tengo...

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    2. Tuve unos conflictos, por ello es que pensé en pasar. Pero me animé hoy, lo hablé con Sara y bueno, ahí está.

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    3. Aún no leo... el poco tiempo que saco de atrasos, me dejo llevar por música y letras... ¿Podrias especificar el día(y si es en la mañana o noche) de tu narración?... si empieza en la noche del primero o quizas es el tercero... no se..

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    4. AL FIN!, ESTABA ESPERANDO QUE DEFINIERAS CONCRETAMENTE QUE ERES XD PORQUE NO LO HABIAS HECHO... ESPERO QUE NO SIGAS CAMBIANDOLO Y TE CONVIERTAS EN ALGO AUN MAS EXTRAÑO XD... AHORA SERA SENCILLO GANARTE... XD A NO SER QUE TENGAS LA PATETICA IDEA DE SEGUIR CAMBIANDO E INVENTANDO ESPECIES XD... ONDA SUPER LYCAN SAYAWOLF NIVEL 5 XD...

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  48. MEDEA

    (Atardecer del tercer días)

    Tras el arrebato colérico de aurea había redoblado su guardia para no dejarla sola ni un solo minuto, ahora no solo había alguien siempre con ella dentro de al habitación, sino que también había alguien afuera en caso de cualquier eventualidad, sin embargo en este momento crucial Medea no se encontraba junto a la cabecera de la pequeña elfa como había sido su costumbre en el ultimo tiempo. La celeridad de los días de Andora de tan solo veintiún horas, mesclado con el desequilibrio constante de los elementos de la naturaleza producían cierta angustia en Medea por lo que salió a caminar por el bosque en la zona cercanas al catillo, se sentía mucho mas cómoda entre los arboles lo que era ideal considerando lo mucho que tenia que pensar, hoy acababa el plazo y se descubriría si el trabajo de Endo había causado efecto, Medea confiaba firmemente en su capacidad en este ámbito pero no quería alejarse mucho del castillo en caso de una nueva crisis.

    De pronto algo corto su paso, un pequeño grillo se poso sobre su hombro, Medea de forma inmediata se concentro en el para poder entender a que se debía, desde pequeña que las criaturas silvestres no se acercaban a ella por azar así que este pequeño grillo debía tener algo importante que comunicar.

    -Buenas tardes- dijo el grillo de forma clara y audible para sorpresa de Medea, siempre había podido entender bien a las criaturas pero esto era ciertamente insólito, comunicación verbal en su lenguaje era inesperado, considerando la cordialidad resistió el impulso casi automático de atacarle producto de la sorpresa.
    -lamento asustarte –continuo el grillo- mi nombre es Greben y soy el guerrero principal del Dios de la corteza.
    - ¿en que puedo ayudarte?- pregunto Medea con cautela
    - vengo a ofreceros una alianza a ti y a tus compañeros, mi señor se a aliado con el Dios del hielo y el Dios del silencio, con la esperanza de zanjar la guerra de la forma mas pacifica posible, los miembros de esta alianza no tienen grandes ambiciones de poder pero están consientes que no podrán convencer a todos los dioses de continuar viviendo de forma pacifica, así que han unido sus territorios y los han resguardado con magia para que otros dioses no los encuentren, sin embargo la barrera esta cada dia mas débil y es preciso prepararse para la batalla, por lo cual necesitamos guerreros dispuestos a defendernos y claro a pelear cuando sea necesario. Por su ayuda los recompensaremos cumpliéndoles un deseo a cada uno cuando termine la guerra, un deseo único e intransferible que podría hacer sus sueños realidad, ¿que me dices?

    Medea escruto a la criatura no le gustaba nada como el arrastre de las “S” en su dicción producía un sonido similar al siseo de una serpiente, Greben no le daba confianza, pero ya compartía techo con mas de alguien de quien desconfiaba y la oferta era tentadora, pero no podía decir esto en un arrebato.
    - Dejame pensarlo- respondió finalmente mientras lo tomaba con suavidad y lo posaba sobre una rama para quitarlo de su hombro.
    - - Tienes una semana – respondió Graben- tiempo mas que suficiente para pensar, y si aun no haz decidido tendremos que usar otros métodos de persuasión – una sonrisa torcida se dibujo en el diminuto rostro del grillo pero desapareció al instante junto a el tras una pequeña bola de llamas azules, sin dejar el menso rastro de su presencia solo el retumbar de sus palabras que aun se sentía entre los árboles.


    Medea desconcertada se dirigió hacia el castillo, como si no bastara con el envenenamiento de Aurea y sus constantes crisis, ahora podrían tener una nueva amenaza, o quizás una nueva oportunidad eso estaba aun por verse, por lo pronto Se dirigió a buscar Tulfor para comentarle lo recién ocurrido.

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    1. HASTA QUE ALGUIEN ENTIENDE FINALMENTE LO QUE ES ANDORA XD... FUERZA MISTERIOSA QUE DOMINA ANDORA, PFFF, SOLO UN IDIOTA DIRIA ESO HABIENDO LEIDO EL RESTO DE LOS TEXTOS... NADIE ES CAPAZ DE CONTROLAR A NADIE EN ANDORA, SIMPLEMENTE EXISTEN DIOSES, EXISTEN PACTOS, EXISTEN ALIANZAS CON OTROS DIOSES, LA INFLUENCIA ES INICIAL, PERO UNO SIEMPRE TIENE LA CAPACIDAD DE ELEGIR QUE HACER... DECIR A ESTAS ALTURAS QUE UNA TRIBU NO PUEDE SER INFLUIDA POR EL "PODER MISTERIOSO" DE ANDORA, ES SIMPLEMENTE UNA ESTUPIDEZ... XD (POBRE FRANKA, TIENE LA COMPRENSION LECTORA DE UN BORRACHO DROGADICTO :S)

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠ARREBOL_TETRICO♠

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    2. ¿Tan obsesionado estás conmigo que me mencionas en todo? xD aburrete llevas una pugna solo hace mucho rato y por cierto, separa ficción de realidad... cuando dijiste "ganarme" ¿En qué me ganarías? Es evidente que mi movida en la danza fue para zafarme de ti porque aburres, hostigoso :) De verdad, deja de mencionarme y esta es la última vez que me dirijo a ti, si no eres capaz de generar una sana convivencia en la danza, pues ya veré que hacer. adieu, ni te molestes en contestar ;)

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    3. CREO QUE ENTIENDES MAL EL CONCEPTO DE OBSESION Y EL CONCEPTO DE INTERACCION. LA DANZA ES UN JUEGO, TU ME ATACASTE YO DEBO RESPONDER, ASI DE SIMPLE, SI REALMENTE NO QUIERES QUE NOS TOPEMOS MAS EN LA DANZA NO VAYAS AL MISMO LUGAR DONDE YO ESTOY :S... Y NO CONFUNDO LA REALIDAD CON FANTASIA, EN REALIDAD ESE ES UN MAL ARGUMENTO PARA DEBATIR, TAMPOCO BUSCAS LA SANA CONVIVENCIA SI ACTUAS OFENSIVAMENTE, YO RESPONDERE DE IGUAL MODO Y PEOR, PORQUE SOY PEOR QUE TU EN ESO, ASI ES QUE TIENES DOS OPCIONES PARA QUE NO TE HABLE MAS, TE VAS DE LA DANZA O SIMPLEMENTE TE ALEJAS DE DONDE ESTOY Y ME DEJAS TERMINAR LO QUE ESTOY HACIENDO Y ASUMES EL HUMILLANTE DESTINO QUE TENDRAS COMO PERSONAJE SI TE SIGUES CRUZANDO CONMIGO...

      POR OTRO LADO OLVIDA EL CINISMO, ESO DE DECIR ALGO Y HACER LO CONTRARIO DESPUES NO FUNCIONA CONMIGO O EL DECIR ALGO Y DESPUES HABLAR ESCONDIDA Y SOLAPADAMENTE LLORIQUEANDO JUNTO A TUS AMIGOS QUE SOPORTAN TU ESTUPIDEZ, TAMPOCO FUNCIONA, DE NOSOTROS DOS ERES QUE MAS SOLAPADAMENTE PELEA, LLORIQUEANDO DESPUES Y HACIENDOSE LA VICTIMA... ASI ES QUE NO VENGAS CON IDIOTECES... ADEMAS ESO DE "NO TE MOLESTES EN CONTESTAR" HACE MUCHO QUE DEJO DE FUNCIONAR... PORQUE RESPONDES DE TODAS MANERAS...

      Y SOLO PARA ACLARAR, PORQUE YA LO HABIA HECHO ANTES, PERO VEO QUE NO ENTIENDES O NO SABES LEER, GANE PORQUE TODO LO QUE HICE ANTERIORMENTE ERA PARA QUE DIJERAS REALMENTE CUALES ERAN LAS CARACTERISTICAS DE TU PERSONAJE, PORQUE SIEMPRE LE ESTAS INVENTANDO CARACTERISTICAS NUEVAS, A ESO VENIA LA IRONIA DE QUE TU PERSONAJE CADA VEZ SE PARECE A ALGO QUE NO ES UN SAYAWOLF NIVEL 5, Y QUE NO HABIAS EXPLICADO ANTERIORMENTE Y YO LO NECESITABA COMO ARGUMENTO PARA ESCRIBIR MI HISTORIA...

      ASI ES QUE XAN, SI NO QUIERES PELEAS "BAJA EL MOÑO" Y HUMILLATE, O TENDRE QUE APLASTARTE... SIMPLE

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠AJENJO_Y_PARPADEO♠

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  49. TULFOR – LA ALIANZA SECRETA. (Atardecer del tercer día)

    Ambos, Medea y Tulfor, estaban sentados frente a la habitación de Aurea, en un banquillo que se había convertido en una antesala habitual por esos días.

    - Eso claramente fue una amenaza, sencillamente yo tampoco confío en Graben – Tulfor sostenía su espada, con la punta apoyada en el suelo, sosteniendo la empuñadura, mientras descansaba sus brazos, relajadamente por sobre su cabeza – aun estamos dispersos, no hemos logrado la cohesión que me gustaría que tuviéramos como equipo. Principalmente podemos contar con nosotros dos, Elena y la resistencia que el castillo pueda ofrecer a algún ataque. Aurea aun está recuperándose, no sabemos si sobrevivirá, Rayten y Ego están fuera del castillo, Endo posiblemente no moverá ni un dedo a no ser que su propia vida este en peligro, Kurai anda distraído, Aka está muy malherido, no estoy seguro de que alcance a recuperase en caso de un ataque inminente, el resto anda fuera y desconozco sus actividades. La situación es compleja.
    - Es cierto – Medea estaba dubitativa al respecto de las acciones a emprender, y reflexionaba.
    - Deberíamos hablar con Elena, conocer cuales son las defensas con las que contamos, saber que puede contarnos de Graben y la alianza, para poder idear una estrategia.
    - Vamos – al parecer la conversación con el grillo había afectado de cierta forma, incomprensible para Tulfor, la percepción de Medea, que se encontraba cada vez mas mareada y con la mirada perdida.
    - ¿Medea? ¡Medea! Med… - súbitamente Medea se desvaneció. Tulfor soltó su espada, la que dio algunos golpes en el suelo, produciendo un sonido hueco que retumbó produciendo un eco seco, que recorrió el castillo hasta donde se alcanzaba a oír – ¡Medea! Despierta Medea – Tulfor había alcanzado a tomarla antes de cayera al suelo - ¡Elena! ¡Elena! Tenemos un problema.

    Elena apareció desde una esquina, su cara estaba claramente más pálida de lo habitual, pero Tulfor no le dio importancia, ella era lo suficientemente fuerte como para solucionar sus propios problemas.

    ALEXANDER DELARGE.

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  50. - Elena, Medea se ha desmayado y desconozco la razón.
    - Así es que esta era la interferencia que me perturbaba. No podía entender que pasaba. Lo suficientemente fuerte, como para no percatarme de su presencia.
    - Estábamos hablando de su encuentro con otro guardián…
    - No te preocupes Tulfor, se perfectamente de lo que hablaban, puedo saber todo lo que sucede en este castillo, que es conciencia pura para mí
    - Dime entonces ¿Qué le sucedió a Medea? – Tulfor, aun la sostenía en sus brazos, completamente desvanecida.
    - Graben, a pesar de su tamaño y aparente actitud inofensiva y amistosa, es un ser sumamente despiadado, que tras una alianza fingida esconde, junto a su señor, un maquiavélico plan de dominación de Andora. Hace muchos años que intenta hacerse con nuestro territorio. Su poder es, básicamente, persuadir y controlar la voluntad de su victima. No es un guerrero, pero puede ser muy influyente, sobre todo porque es capaz de consumir la energía de quien desea o puede introducir en el cuerpo de cualquiera, unos parásitos que le permiten controlar a su victima. No todos en Andora utilizan los ataques directos, algunos son traicioneros y utilizan muchas estrategias tan complejas que no podrías imaginar. Por eso deben tener cuidado – Tulfor asintió, pero no dejó de notar algo extraño en la voz de Elena, no habían hablado mucho, mas pudo notar cierto autocontrol en su voz que le pareció extraño. Podían ser los hechos recientes o quizá algo mas la estuviera molestando – Recuéstala en su habitación, haré que le hagan una revisión para saber si le han introducido algún parasito, si no es así y solo le han robado su energía, estará bien con tan solo dormir un poco. Después necesito que me acompañes, tu experiencia militar nos será útil si debemos defendernos de algún enemigo.

    Tulfor dejo a Medea en su habitación, sobre su cama, y salió en busca de Elena que lo esperaba en la puerta, al tiempo que un grupo de sirvientes, terminaban de acomodar a la inconsciente Medea dentro. Mientras ambos se desvanecían por los pasillos.

    ALEXANDER DELARGE.

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  51. - Te habrás dado cuenta que la guerra es inminente, por toda Andora existen muchos que se han aliado para defender sus territorios y otros para atacarlos. Alianzas que en su mayoría están basadas en la traición inminente. Tenemos enemigos por todas partes, nuestra posición es codiciada, somos uno de los pocos que tenemos un castillo y muchos intentaran arrebatárnoslo – Tulfor escuchaba atentamente, mientras caminaban por el pasillo que parecía interminable.
    - ¿Dónde vamos ahora Elena?
    - Te mostraré que es lo mas importante que debemos proteger de este castillo – guardaron silencio durante un rato. Finalmente doblaron en una esquina, bajaron una profunda escalera que se hundía en la más densa oscuridad, Tulfor caminaba a tientas, apoyando una de sus manos en los muros, húmedos y mohosos, mientras seguían descendiendo. La oscuridad era tal que sus ojos no lograban acostumbrarse – Ahí está.

    Recostado en el fondo de las catacumbas del castillo yacía un dragón gigantesco, de un intenso color rojo. Como si su interior fuese una furiosa llama que lo inundara todo, pero que a ratos perdía su intensidad y su brillo.

    - Este es mi señor – Elena se arrodilló ceremoniosamente, Tulfor por respeto hizo lo mismo – si el muere, todo nuestro castillo, territorio, sirvientes, todo desaparecerá, porque todo lo que es ahora, habita en la imaginación de mi señor y necesito que me ayudes a defenderlo.
    - Pero ¿Por qué?
    - Acércate Tulfor – una voz gutural y cansada, similar a la que habían escuchado al llegar a Andora, retumbo en su cabeza – debo mostrarte algo. Pon tu mano en mi frente.

    Tulfor se acercó sigilosamente, algo reticente, listo para tomar su espada en caso de ser necesario. El dragón pareció percibirlo.

    - Si quisiera matarte, ya lo habría hecho hace mucho tiempo, Tulfor el Demente. Acércate.

    Tulfor se detuvo en seco cuando desde atrás de un librero lleno de frascos y libros antiguos, aparece Endo, cargando unos frascos transparentes, llenos de líquido. Tulfor se sorprendió aunque Endo parecía no darle importancia.

    - No toques nada – dijo mientras desaparecía tras otra puerta al fondo del salón que se fundía en la penumbra.

    ALEXANDER DELARGE.

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  52. AUREA

    (Profunda Noche del Primer Día)

    Ella en su desenfrenado estado agudizaba sus sentidos como si fuera una bestia felina, percibía a las afuera del castillo, más allá de sus límites, en las profundidades de los bosques que lo colindaban, no solo donde estaba Rayten, percibió una totalidad de grandes y pequeños movimientos, aún inquietudes y determinaciones en latidos. Un barullo se acercaba, paso a paso… El canto de Aka en grito la despertó de la inminente existencia de galopar agitado, de féminas tensadas hacia límites. Llegarían en tres días y ella debía resistir…

    -

    Agudicé mis sentidos y tuve la certeza que llegarían en tres días. Me sentí unida al canto histérico de Aka, belleza desbordada en gritos armónicos y me relajé, cerrando los ojos… me sentí conectada a él y poco a poco a cada fibra del castillo.


    (Mañana del Segundo día)

    Cuando desperté, mis ojos habitaban en la oscuridad, mis párpados cerrados y mi cuerpo quieto debajo de mí me indicaba que no había despertado realmente. Mis ojos etéreos fuera de mi cuerpo observaban con claridad, también percibí otra presencia, otro espíritu. Endo estaba en la habitación y allí yo como una brisa que giro a su alrededor lo vi directamente a sus ojos y así, como otrora lo hacia en mi aislado santuario siendo princesa con los pocos visitante que llegaba a ver, vi a través de sus ojos imágenes de su pasado y contemplé profundamente un sinfín de noches vagando como un romántico torturador de voces y símbolos. Parecía caminando al filo de la muerte que le llenaba, y en un hangar retorcido y escondido de sus más tiernos recuerdos, fugazmente contemplé la afrenta de piel pura desgarrada.
    ¿Qué deseaba encontrar más allá de del instinto animal? ¿Más allá de bestialidad desbordada y frialdad?...
    Repentinamente sentí el peso de sus manos en mis manos, empujando mi espíritu a mi cuerpo, luchando bajo la opresión, pero sin poder despertar. Sentía sus manos avanzando por mis incólumes pechos, excitación, desesperación… hasta que la voz de Elena lacerante lo detuvo… Elena, firme, pero profundamente acongojada en una fibra sin retorno… Y pronto caí nuevamente en otro profundo sueño.

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  53. (Tercer día)

    Me encontraba perdida, vagaba mi alma más allá del castillo, cuando mi cuerpo aparentemente dormido se encontraba allí, yo en cambio me bamboleaba rozando las inmensas piedras del Círculo de Piedras donde habíamos llegado. Me hipnotizaban sus inmensas formas, cuando repentinamente sentí una mano tomando mi mano… vertiginosamente volví a mi cuerpo y aprecié el contacto de la piel de Elena, besó mis ojos y los abrí lentamente. Me encontraba destapada semi desnuda sobre la cama. Mis latidos se aceleraban y mi pecho se hinchaba en inspiraciones y expiraciones profundas. Su contacto era delicado, intenso y melancólico. Tomaba una esponja que humedecía y lavaba mi cuerpo. En cierto momento, entrelazaba mis dedos o guiaba mi muñeca para que pudiera hacerlo por mi misma.

    Cuando me lavaba el pelo creí escuchar sollozos, ignoraba si acaso… ¿Eran lágrimas que con gotas de mis cabellos se mezclaban y caían por mi espalda?...

    Al secarme sentí un disimulado abrazo, con un instante de presión acogedora entre la tela, mi cuerpo y sus brazos.

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  54. (Crepúsculo Oscuro del Cuarto Día)

    El castillo era un caos total, habían llegado en ataques mutuos traspasando los límites y aún, atacando el castillo. Era todo un ejército, ninfas, centauros, lobos en una confusión aún seres más fuertes traspasando el castillo y oscuras fuerzas interfiriendo en los hechos.

    -Una explosión-

    Ego - ¡Aurea, vámonos de aquí!- Él me jalaba de una mano corriendo. Sentía que caminaba como sonámbula. ¿Qué había sucedido?. Tenía el pelo húmedo, la cara, la boca. Me toqué con la mano libre y al mirarla, roja, goteando… corriendo, reflejos, espejos en un largo pasillo me mostraron mi imagen como respuesta, mi cuerpo ensangrentado, usando ropa de guerrera con una espada brillando y con finas gotas deslizándose del cinto.

    ¡Y Recordé!… Con los tambores de mis latidos embarcando con cámara lenta las imágenes en mi memoria que atentamente reveía… Sólo un minuto antes…



    “Aka entrando por la puerta oculta a la sala circular inmersa de estatuas de dragones, donde estaba yo, atada en el círculo en el centro de esta, ataduras con intricadas figuras, como formando un mándala circular. Y a mi alrededor estaba Ego, Endo, Kurai D, Tulfor, Medea, Wings, Rayten y Carmine. Abundaban gritos en el aire de enemigos, de enloquecidos confundidos con sus armas afiladas, una flecha destruida y en repentinamente de recovecos superiores, una bandada de murciélagos entraba agresivamente.
    Elena parándose de su asiento señorial en la parte superior de la sala. Tomaba posición e impulso para dar un gran salto al tiempo que elevaba su espada.
    Aka saltaba con facilidad sobre las pasmosas estatuas de dragones, impulsando y contorsionándose mataba los murciélagos, aquellos más grandes que descontrolaban a grupos de estos. Él iba haciendo sonar unos cascabeles con hilo rojo atados a el en sus muñecas y pies. Y al tiempo que mataba murciélagos, caían como títeres sin hilos, ninfas, lobos y centauros que había penetrado la habitación con un extraño enloquecimiento y se acercaban al centro de la habitación de forma amenazante.
    Elena realizaba un gran salto con terrible grito de furia dirigiéndose directamente a mí, al tiempo que uno a uno a mi alrededor, compañeros en Andora, cortaban mis amarras, liberándome casi por completo.
    La espada de Elena que iba directamente a mi pecho, traspasó la carne que borboteaba a chorros, salpicándome con la sangre de Aka, que en un movimiento al alcanzar el círculo central rompe la última atadura y desvía el ataque con su cuerpo…
    A tal grado mi consciencia perdía o despertaba, ¿Cómo definirlo?, aquella latencia en mi cuerpo tensado, furioso, acción fluida e instantánea, descarga de energía proyectada en la espada de Elena, que tomé sacándola del cuerpo de Aka y moviendo desde un imperceptible desplazamiento en mis pies a la cadera, hombros en un medio giro conectando hasta su filo. Miré por ultima vez los ojos de Elena al atacarla, al rebanar su cuello y decapitarla… Atónita escuché el peso de su cabeza azotarse contra el suelo, sentir la cegues roja por su sangre al salpicarme, su cola de caballo al volar por el aire… Cortocircuito de consciencia”

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  55. Kurai D:
    Las situaciones en Andora cambiaban tan rápidamente, que pensar en seres propios del plano, que existieran junto con la realidad de Andora como su único y verdadero plano, me daba casi escalofrios, pues su adaptabilidad evolutiva debia ser impresionante, casi absurda o fuera de cualquier realidad exceptuando la de Andora.
    Sentía cierta empatía hacia Wings D y la grácil y bella figura, que en mi mente se me antojaba casi hasta maternal, de Aurea. Parecía un ser de aquellos que con gran facilidad son amados por y con gran gusto.
    Estaba entusiasmado, ansioso, alerta; mis sentidos acompañaban la excitación de mi cuerpo y mi mente. La imagen de Carmine hacia ondas en mi memoria, como un eco instintivo guardado en mi ser, como una flecha genética que intentaba encontrar un blanco en común entre nuestras realidades y seres.

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  56. Sostenía la pequeña caja negra que contenía al pequeño y burlón Wings D. Tenia todas las características del payasito, inclusive su aroma... casi podía escuchar que me susurrara una que otra parodia de si mismo.
    Tulfor era un excelente maestro en cuanto movimientos de batalla. Su mente era tan afilada para la guerra y el combate, como la agil e irreverente lengua que parecían compartir Wings D y Carmine (aunque uno fuera un bufón y a otra una chica rebelde); este pensamiento me cayo en gracia y sonreí mientras seguía el dulce aroma que me reconfortaba sin explicación alguna.
    La mayoría se hallaban preparándose; no sentía de forma alguna con ninguno de mis sentidos (que son mas de los convencionales, también dependiendo de mi manifestación corpórea, y ademas de la habilidad especial de combinarlos logrando cosas bastante interesantes y únicas) a Wings D, pero ya no me preocupaba... tanto.
    Helena se me hacia un poco pretenciosa y prepotente (no me importaba que fuera de manera justificada), seguro en algún momento tendría la oportunidad de lamer su nuca y sonreirle ante su desconcierto.
    Prefería ir de habitación en habitación tras pasadizos al azar; parecía que se crearan casi de cualquier sitio, siempre y cuando se justificara con la estructura real del castillo. Todo en Andora parece acomodarse, amoldarse, cambiar...
    De pronto el delicioso y reconfortante aroma se mezclo con uno bastante familiar, así que emprendí una carrera en mis cuatro ágiles extremidades hacía el final de tan etéreo y sutil camino como es el del aroma, la dulce fragancia. Prácticamente me hallaba como un lobo cachorro con sus ojos cerrados, que disfrutaba del poderio recién descubierto de sus patas, y se dejaba fluir con el viento persiguiendo cualquier horizonte, dando bocanadas de libertad al mundo que se abría ante sus excitados sentidos... un ligero y volátil salto que me transportaba como una fragancia, que hacia puentes del aire y el viento entre sentidos, fue el ultimo suspiro que alcanzaría el origen de la enigmática fragancia. Y con una sonrisa entre labios y mis ojos cerrados me sentí caer sobre el centro de una amplia y cálida habitación, donde pareciera suspirasen con cálida ternura los Dioses. Y un chapuzon me aviso que me sumergía entre las cálidas aguas termales de algún sitio del castillo, de alguna habitación de tan gran estructurado rompecabezas arquitectónico... de pronto senti como perforaban ligeramente mi oreja izquierda.

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  57. - ¡Nunca sin avisar! Es cierto que le doy libertad de recorrer el castillo, pero esto ¡es un insulto y una groseria!
    Abri mis ojos, y emergi de la superficie mientras Elena tiraba de mi oreja perforada.
    - Lo siento - dije con uno de mis ojos cerrados,y un gesto entre desconcierto y piedad con ternura - no tenia idea alguna...
    solo divagaba y vagaba con mis sentidos como guia... y... xD. Lo siento - dije todo esto mientras observaba la bella figura de Elena desnuda, con la mitad de su cuerpo bajo el agua, y un ligero vapor cubriendole hasta la mitad de sus pechos (los cuales veia perfectamente por la agudeza de mis sentidos).
    Por unos segundos el silencio conformo cada palabra de nuestro lenguaje, mientras nuestras miradas parecian decifrarse. Tal
    vez fue una ilusion del momento, pero en su cuerpo desnudo vi un reflejo del mio, como si fuera un espejo que quisiera recordarme, que la agonia que alguna vez causo en mi completa amnesia sobre el concepto de tiempo, fue una realidad... entonces nuestras miradas hacian mimica de la emocion que despertaba tal descubrimiento en el cuerpo del otro, cicatrices que parecian casi gemelas en algunas partes de nuestro cuerpo, ambos sabiamos que provenian de la misma fuente. Andora cada vez mas llena de sorpresas con esto empieza a explicarme la razon de mi viaje, soloun ser podria hacer tales cicatrices magicas, y ese es Cthulu.
    - Entonces sabes que es perder una infinidad... - dijo Elena, ya dandole ninguna importancia a que viera su cuerpo desnudo
    (de una belleza Utopica).
    Baje la mirada y mi cola, descolgue los brazos. Retrocedi unos pocos pasos para sacar la punta de la espada que atravezaba mi
    oreja. y dije entre dientes y con algo de tristeza... - Daleth. - a lo que ella respondio: - Aleph...
    Entonces era claro, ella habia sido la primera, yo el cuarto... - Y no hay ningun otro que lograra escapar o sobrevivir, al
    menos en conciencia, los demas son ya parte de el, como una mano, una celula o una emocion mas ede el; solo tu y yo nos hemos
    "librado" de ese destino.
    Sus labios pronunciaron ese "librado", como si un compañero de celda le preguntara cuando es el dia de su ejecucion y ella
    respondiera con lo que queria decir que solo le habian alargado el plazo.
    - ¿Tambien fuiste invocada por Cthulu?
    - No... fui traida por quien afortunademente sirvo ahora. Y no me preguntes por ti, no tengo forma de saberlo...
    - Pero talvez si tu señor...
    Elena da un suave y casi imperceptible giro sobre si misma, sin siquiera causar un movimiento de ondas en el agua, y comienza
    a alejarse casi con desprecio. Cuando su figura comienza a emerger, puedo notar entonces su "marca", ubicada en la base de su
    columna "Aleph", un simbolo que se dentificaba como el numero 1 y a su ves la primer nota magica, que para ojos inexpertos
    en magia seria casi una "X".

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  58. Me quede emergido entonces, silbando bajo el agua (otra mis magias, que le permiten a mi parte fisica obviar alguna de sus necesidades, en este caso respirar).
    Y fue, bajo las calidas termales personales de Elena que por fin decidio comúnicarse directametne conmigo... siempre tan despreciable su magia, su ser, sus formas, todo.
    Primero observe como comenzaba a formarse lo que parecia un reflejo de luz bajo mis pies, luego comenzaba a cerrarse entorno a ellos, para comenzar a esparcirse com si fuera un traje de goma plateada y helada sobre mi cuerpo, haciendose una segunda piel. Celula por celula era cubierta por lo que parecia hielo, y comenzaba a encerrarme, a tragarme, hasta dejar de mi una bella estatua de un extraño hielo que tambien parecia espejo. Y fue hasta que termino de engullirme por completo, finalizando por mis pupilas, que entonces escuche su voz, o sus mensajes que para mi parecian proyectarse en sonidos internos, abstractos.
    - Crei que me reconocerias al verme... aun en la forma que manifiesto en este plano (un extraño pulpo de rasgos humanoides, fusionados con aspectos de otras razas entre anfibias y acuaticas, con escamas y una desagradable baba que emanaba dentre ellas, y muchos otros desagradables detalles que todos pudimos observar al conocer por "primera vez" a uno de los dioses de estas tierras).
    - Estaba des-atento, asimilando mis sentidos de nuevo. - odiaba no poder verle o que me viera, que no notara la furia e indignacion que podria manifestar con mi cuerpo fisico mas halla de lo que pudiera sentir emocionalmente. - Y sigo en pie con mi respuesta, es no rotundo.
    - Aqui podemos "amigos"...
    - El enemigo de mi enemigo no es mi amigo.
    - No, pero puede ser tu compañero.
    - Aun no se lo que quiero... esa es la verdad. Y si pudieras cumplirme un deseo ese seria que sufrieras la falta de tiempo en agonia que yo senti.
    - ¿Y tu plano? ¿Tu mundo? ¿Tus seres queridos?
    - Olvidas que fui vencedor en nuestro enfrentamiento, y que luego vivi tranquilo en "mi mundo" con "mis seres queridos". Ya no me interesa volver. Esa vida ya fue vivida, volver seria unicamente para mi entierro (estas palabras intentaban esconder el hecho de cuanto habia cambiado debido a mi estancia en su carcel).
    - Comprendo... aun no retomas conciencia de tu "ser" por completo. Aun no estas seguro de haberte librado de mi, de que hubiera logrado mi meta para contigo y tu conciencia, tu ser, tu existencia... visitame donde nos vimos por primera vez en este plano, si vienes por voluntad propia...
    - ¡YA, SAL DE MI BAÑO PRIVADO! - era la voz de Elena. A la cual hice caso como un zombie, mientras resonaban en la oscura cueva de mi conciencia el mensaje de Cthulu, que al parecer Elena ignoraba, tal vez por servir a un Dios distinto no era capaz de notar (ni si quiera en el castillo) la manifestaciond e otro Dios a no ser que el lo quisiera.

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  59. "Si vienes por voluntad propia...", ¿que?, y que si no lo hacia. La unica forma en que me interesa volver a tener contacto con Cthulu, era mediante un arma que yo usara atravesandolo a muerte. Y por fin sabia como lograrlo, con una de las legendarias armas de "Andora". Ademas nuevas preguntas emergian del eco en mi conciencia, preguntas sobre Elena y lo que nos conectaba. Como estaba ella segura de ser junto conmigo los unicos que logramos sobrevivir y escapar de tal plan, plan que ahora creia era parte del camino mismo de la existencia de Andora. Y si asi fuera, entonces los demas Dioses habran hecho lo
    mismo, tal vez el plan es mas bien un conjunto de reglas para la existencia de Andora y sus Dioses. Mis ojos se cerraban de
    indignacion; los demas ya habian encontrado algo en que ocuparse, cosa para la que ayudo bastante el repentino caso de Aurea y su envenenamiento a manos de Elena. Mas movimientos parte del "plan". Y yo seguia esperando el completo despertar de mi conciencia.

    Fue un gran ¡BOOM!, luego de 3 dias, una fuerte conmocion que interrumpia el ritual que salvaria a Aurea y el señor dragon de
    Elena. ¿Salvacion de Aurea? Creia que el antidoto de un veneno tal solo era posible y efectivo al pasarse atravez de la sangre derramada de una victima del mismo hacia la otra, la cual seria salvada. Pero Endo insistia en haber encontrado otro metodo, o al menos eso expresaba con su estoica voz, siempre tan segura de si misma... pero me parecio notar algo de sorpresa ante mi conocimiento, cosa bastante extraña en el, me proyecto algo de desconfianza, como si (como era de costumbre en el) "ocultara algo".

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  60. Todos rodeabamos en una gran y perfectamente estructurada sala ceremonial a Aurea, quien se hallaba en el centro, postrada en una cruz, atada como un preso destinado a morir en verguenza ante un ignorante y sediento publico de "justicia". Solo Aka me transmitia una inquietud hacia lo que estaba sucediendo. Y no porque fuera el unico en sentirla, mas bien por ser el unico incapaz de ocultarla. Bajo Aurea, unos glifos tallados en la piedra hacian agujeros que conducirian el "antidoto" tambien hasta el señor de Elena, salvando asi a los dos. Pero... ¿que eran esas extrañas figuras en el techo sobre Elena? unos grabados que parecian en el centro (justo encima de la cabeza de Elena) una espada ceremonial, y a su alrededor otros simbolos que parecian dibujar un mapa que fluia en distintas raices hacia el arma. Nunca habia visto tal lenguaje magico. Y no me atrevia a interpretarlo, pero si me daba mala espina... y antes de que decidiera actuar por fin, la explocion, la invasion enemiga, el desconcierto por parte de algunos(yo mismo, Aka, Carmine, Tulfor y Medea) y la confianza en el rostro de otros (Endo, Wings D, Ego, Elena). Asi qeu con el ritual apenas dando inicio, y un gran alboroto que se dirigia hacia nuestra "profunda y segura" ubicacion en el castillo, tuvimos que seguir ignorando tal suceso (cosa que parecia ir deacuerdo a los planes en los inexpresivos y orgullosos rostros de Elena y Endo). Y asi se contunio hasta unos pocos segundos pasados, cuando la invasion logro penetrar con otra gran explocion la sala que habitabamos todos. Me parecio percibir una sonrisa en el rostro de Elena, y entonces brillaron los simbolos que yacian sobre ella, y se materializo la espada formada por tribales y simbolos magicos, y emprendio un airado ataque hacia... no puede ser, hacia Aurea. Endo no habia encontrado otro metodo, lo sabia muy en el fondo, que tonto, que imbecil. Habia encontrado un metodo, si, y muy bueno, para engañarnos... o eso podia suponer. Ahora Elena atravesaba a Aurea... no, un momento, Aka desviaba el ataque que pasaria el antidoto incompleto de Aurea a el señor Dragon, en quien caeria completado.
    -Jejejejeje...- solto Aka frente a Elena que lo atravesaba- ahora Aurea si será salvada.- mientras cerraba cono fuerza uno de sus ojos debido al dolor de la herida inflingida. - Gracias Ego, tu incursion no fue en vano.
    Elena horrorizada abria sus ojos como si fuera la primer vez que los usaba, y lograra ver la verdad que se ocultaba para sus otros sentidos. Y fue en ese pequeño espacio de tiempo, que la cura obraba su milagro, y parecia llenar de una vitalidad infernal a Aurea, quien de un solo ataque decapitaba a Elena.

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  61. En tal caos, con centauros relichando, murcielagos haciendo nubes de terror y sangre, y demas criaturas invasoras que al parecer eran guiadas por sus amos, y al no atacarse entre ellas sugerian un pacto; hay fue cuando sin que nadie se percatara, me hacercaba al cuerpo de Elena, sovaba toda su espina dorsal, desde su nuca hasta la base de su espalda, mientras silvaba un lenguaje magico, asi absorvia ahora su simbolo, su "Aleph" que ahora se ubicaba en la base de mi columna vertebral, casi oculta por el pelaje de mi cola.

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  62. WINGS DARK CLOWN – LA BRUJA DEL CLAN DE LOS LOBOS (Atardecer medio día del cuarto día)

    Wings se sentía devastado, sus estudios no habían servido de nada, de lo que se dio cuenta cuando Carmine le reveló la verdad de su estirpe única, misteriosa, raramente increíble, desconocida y que solo podía ser creada por el desequilibrio emocional de alguien que cayo en el desvarío mas absoluto, pero los hechos son los hechos. Así es que Wings no podía más que sufrir su sufrimiento y llorar su llanto solo de pena y frustración. Wings, completamente devastado por la atroz noticia de su ridícula actuación, desvariando de un lugar a otro, encontrando solo información inservible y falsa que no servía de nada, ante su inútil búsqueda pensó, seriamente, en homicidiarse suicidándose. Me cortare la venas en la bañera o quizá introduzca mi tostador mientras todavía esta encendido, al tiempo que me hago unas tostadas en pan centeno – pensaba – Pero el pensamiento que mas lo atormentaba realmente era ¿debo ponerle mantequilla a mi pan antes o después de introducir el tostador en el agua? Realmente solo podía afirmarse la cabeza y sufrir, llenándose de odio hacia Carmine, a la que solo podía hacerle ojitos de odio y enviarle correos manifestando su odio y contándole a todos sus amigos lo horrible que se sentía. De verdad Wings no podía más con su amargura, mientras todos los del clan de los lobos se reían de él a sus espaldas. Ya no podía más y al mirar los rostros inquisidores de los que otrora lo miraban con tanta confianza, las lagrimas corrieron por sus ojos, logrando que su maquillaje se corriera, frustrado salió de la cueva donde todos reían felices y se fue a mirar un pequeño lago que había en el centro de la aldea.

    - ¿Qué te sucede, pequeño Wings? Oh pequeño Wings no estés triste oh – cantaba primero solo un niño lobo, pero de a poco se sumaron mas niños cantores – Ohhhh pequeño Wings no llores mas – los niños comenzaron a rodearlo cantando a coro, cuando una pequeña niña lobo de pelaje oscuro y regordeta se subió a una piedra y cantó, logrando que su voz destacara entre las otras voces – ohhhhh – terminando en una nota aguda – pe-quee-ñooo Wiiii-nnnngggsss nooooo lloooo-reee-e-e-e-essss m-aaaa-sss – los otros niños comenzaron a hacer un canon al tiempo que la niña gorda cantaba – Wings, oh, no sufras mas. Oh Wings no vale la pena, por eso sufrir. Oh Wing no, no, sufras mas, vuelve a ser feliz. Oh Wings Oh, te ves sexy así, oh Wings – entonces Wings de a poco fue levantándose con los ojos cerrados y cuando la niña termino de cantar, empujándola de la piedra, se puso finalmente de pie cantando – Oh no, no sufriré mas, volveré a sonreír, volveré a ser feliz – alzando los brazos, entonces un viento cálido sopló desde el Este haciendo que las tiras de su gorro y su bufanda se fueran hacia atrás como si fuera un peinado a la moda, mientras sus cascabeles sonaban. Hinchó el pecho entonces lleno de orgullo. El sol a su espalda, debido al reflejo del lago, lo hacia verse resplandeciente, lleno de vida una vez mas, lleno de energía y felicidad. Ya no volvería a estar deprimido otra vez, jamás, había entendido que si el sufre, todos sufren con él. Cuando finalmente abrió los ojos, los niños todavía estaban ahí y aplaudían, porque al fin, podía volver a ser quien era, un joker que solo sabia entregar risas y felicidad. Los niños aplaudieron más fuerte y él pudo volver a sonreír e hizo una reverencia muy respetuosa – no los volveré a defraudar, no los defraudaré – decía cada vez que se inclinaba.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠MELODIAS_NOCTURNAS♠

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  63. Una anciana muy arrugada y canosa observaba desde atrás de la multitud, en silencio. Esperó a que Wings terminara de reverenciar y comenzó a abrirse paso entre la multitud y, sin decir palabra alguna, todos le abrían el paso y se inclinaban bajando la mirada. Los murmullos cesaban a su andar mientras ella se mantenía recta, solo mirando al frente, apoyándose en un bastón oscuro. La anciana se paró frente a la piedra, no media más de un metro con sesenta centímetros.

    - Una admiradora – Wings sonreía – no tengo papel ahora para firmarte un autógrafo, pero seguramente entre alguna de tus arrugas habrá espacio – ambos rieron.
    - Sígueme dijo la anciana – había algo en su voz que hacia que se le obedeciera al instante, a pesar de estar aparentemente debilitada por los años. Mientras caminaban no dijo una sola palabra. Todo había vuelto a la normalidad en el pueblo de los lobos. Wings saltaba y medio tarareaba una canción. Después de un momento de caminar llegaron hasta una cabaña, diferente a las otras de la aldea. Construida con toscos troncos redondeados, que por todas partes tenían arañazos, formando un diseño peculiar, en apariencia azaroso, pero que si uno miraba atentamente seguían un patrón que parecía sugerir algo. Trazados tras la puerta, los símbolos de las runas lycanas perfectamente contorneadas con sangre, pero a diferencia de las que Wings había memorizado estas tenían pequeñas diferencias – veo que te diste cuenta. Eres más observador de lo que pensaba.
    - ¿Qué significan esos puntos y líneas que has dibujado? – Wings adquirió cierta seriedad juguetona.
    - En un principio – la anciana se sentó junto a una llama – las runas lycanas fueron forjadas por y para los lobos y los de su estirpe. Cualquier otro que desee usarlas, no podrá, porque deben sincronizarse con el anfitrión de otra manera son piedras inservibles o símbolos sin valor, carentes de magia, ya que las runas lycanas, solo pueden sincronizarse con un lycano, la única especie que es capaz de controlar y adquirir el gran poder que estas runas poseen – la anciana tomo aire y reflexionó durante unos segundos – te haré la historia corta, hay mucho que hacer y muy poco tiempo, ya que serás requerido en el castillo del que provienes, muy pronto. Mi tatarabuelo era un poderoso hechicero que buscaba el poder a toda costa, hasta que fue derrotado por un hechicero lobo que poseía el poder de las runas lycanas. Mi tatarabuelo juró vengarse y pasó durante años investigando el poder de las runas lycanas, muriendo antes de completar su investigación, la que fue legada a mi bisabuelo, quien logró descifrar el secreto de estas runas, logrando someter las runas lycanas, con otras aun mas poderosas que absorben y reutilizan la fuente de energía ritual, sometiendo a través de la oscuridad a la luz. Es cierto lo que dijo Carmine, los lobos no obedecen a nadie, pero la excepción son estas runas – apuntó con el dedo a las runas dibujadas en la puerta – que atan el poder ancestral de los lobos obligándolos a obedecer. Yo estoy cansada y vieja, he vivido cientos de años, pero no

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠SOL_NEGRO♠

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  64. quiero seguir atada a este plano. Desde que me convertí en el guardián del dios de la Arena, no he podido descansar. Ellos son mis súbditos ahora y defienden fieramente el terreno de mi dios y no puedo renunciar a no ser que le entregue mi poder a otro, no tengo hijos, todos ellos murieron y no puedo permitir que este conocimiento muera conmigo. Sígueme, te mostraré – se puso de pie y salieron de la cabaña. Era la hora de la comida y todos se alimentaban alegremente al son de los bailes – aunque no puedas verlo, cada uno de estos lobos posee una cadena invisible que los obliga a seguir mi voluntad. Observa – la anciana pronunció unas palabras que Wings no alcanzó a comprender y luego dijo – ¡Silencio! – y todos los lobos guardaron silencio, mirando atentamente a la anciana – ¡Continúen! – todos los lobos siguieron como si nada hubiese pasado. Carmine miraba asombrada, sin saber que pensar, con una sola palabra los que ella creía fuertes, de pronto obedecían sin pensarlo – ese es el poder de la runa del sometimiento. Aunque parezca algo brusco te traspasare mi conocimiento, porque como te dije, ya no hay tiempo.
    - Dime que es lo que tengo que hacer.
    - Solo ser capaz de soportar mucho dolor. Me he estado preparando para este momento durante mucho tiempo ¿Estas listo?
    - Si, estoy listo – rápidamente al llegar a la cabaña la anciana abrió una despensa donde había todo tipo de artefactos. Entre ellos varios herretes, en los cuales Wings pudo reconocer las runas lycanas modificadas.
    - Necesito que bebas esto – le pasó un frasco en cuyo interior había un liquido que parecía cambiar de color constantemente, pero de sabor insípido. Wings lo bebió al seco – necesito que te desnudes completamente y te recuestes ahí – la anciana indico lo que parecía ser una cruz de madera empotrada en el suelo y en la que habían varias amarras para pies y manos – esto te dolerá – puso los herretes en el fuego, el que pareció reavivarse al contacto con el metal – este es un metal especial, llamado hierro de lagrimas. Cada uno de los herretes marcará las runas en tu cuerpo, pero desaparecerá al contacto, reactivándose luego cuando la runa sea invocada, las primeras invocaciones sangraras, pero a medida que tu cuerpo se acostumbre, solo un pequeño brillo en el lugar de la marca hará notar la invocación. La mayoría no podrá notarlo, solo aquellos que están familiarizados con la magia ¿Listo?
    - ¡Listo! – la anciana le había pasado un palo envuelto en un paño para que mordiera. Comenzó el ritual.

    Wings soportó durante dos horas el horrendo sufrimiento de ser quemado vivo, incontable cantidad de veces, en sus manos, en sus pies, en su rostro, en el pecho, en las piernas, en la espalda, en los hombros. Pero increíblemente las marcas desaparecían casi al contacto y, al parecer, el brebaje que había bebido al inicio, inhibía el dolor. Realmente lo que mas dolía era el primer contacto con los fierros ardientes, pero el dolor desaparecía casi al instante. Wings cada tanto perdía la conciencia y al rato la recuperaba, su cuerpo se adormecía y volvía en si. Las palabras indescifrables, similares a gruñidos atragantados dichos de forma nasal, se fueron haciendo mas comprensibles para Wings cuando recibió, de improviso un hierro ardiente que le dejo una marca en el lóbulo de sus orejas, la que solo hizo una aparición fugaz, desapareciendo luego. Dos horas duró el ritual y la anciana parecía evidentemente agotada, cuando hubo puesto la última marca, de las ciento nueve runas, Wings se había, de alguna forma, acostumbrado al dolor que producían los herretes al rojo. El símbolo trazado en el suelo, del que Wings no se había percatado, desaparecía debilitándose rápidamente. La vida de la anciana parecía extinguirse.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠INCANDECENCIA_PERPETUA♠

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  65. - Ahora te has convertido el guardián del dios de la arena de Andora. Este libro contiene todos lo que debes saber sobre las runas, tómalo solo como un instructivo, las runas irán hablándote. Para invocarlas solo debes pronunciar su nombre al tiempo que te concentras. Cuando yo me marche, definitivamente de este plano, los lycanos ya no estarán sometidos por lo que atacaran furiosos esta casa, destrozándola seguramente al instante. Por ahora solo hay cinco runas que debes invocar. “Someter”, dándote completo control sobre los lycanos, lobos o emparentados que estén en tu radio de acción solo por media hora. “Proteger”, esta runa altera tu aura por tres horas dándote completa protección durante ese periodo. “Castigo”, esta runa castiga a todos los lycanos, lobos o emparentados, que hayas sometido, con una descarga eléctrica que los noquea. “Alimentar” esta runa te proveerá de energía, pero durante tres horas no podrás usar otras runas, hasta estar completamente cargado de poder. “Atar”, con esta runa atas a los lobos, lycanos o emparentados con una cadena proveniente de tu propio espíritu, que se rompe solo cuando mueres, liberándolos, pero ningún lobo atado podrá matarte y es una cadena que no puede ser rota porque quien está atado a ella esta sometido a tu voluntad. “Servir” obliga a los lobos, lycanos o emparentados atados a obedecer tus órdenes. Con esas runas podrás sobrevivir durante un tiempo controlando a esta tribu que yo misma he logrado someter, durante años de estar aquí – la anciana estaba cada vez mas débil y se había sentado apoyando su espalda en un muro – Por último, las runas se alimentan de tu propia energía y su poder y alcance es tan grande como la energía que posees, si te debilitas, las cadenas de tus lobos también se debilitaran y los mas fuertes posiblemente se subleven, no podrán matarte, pero podrían huir lejos haciendo que el gasto de energía por someterlos sea mayor – la voz de la anciana se hacia mas queda, como apagándose – el resto lo aprenderás con el tiempo, pero ahora te has convertido en el amo y señor de los lobos y todo aquello que este emparentado con ellos, no importando que tan únicos y especiales sean, no importando si son reyes o esclavos, si algo de lobos o lycanos hay en ellos, estarán sometidos a ti completamente – Repentinamente la anciana murió. Unos segundos mas tarde, un aullido que provenía de todas partes parecía precipitarse hacia la cabaña.

    Wings se asomó por la pequeña ventana de la cabaña, una manada de cientos de lobos furiosos, más similar a un enjambre que otra cosa, se precipitaba hacia la cabaña, al tiempo que se acercaban, varios símbolos se encendían en su pecho y en todo su cuerpo a medida que el control sobre ellos se acababa. Debía someterlos nuevamente, porque ahora él era el nuevo guardián del dios, que aunque no lo conocía, tenia como armas a estos lobos. Desde todos lados los lobos despedazaban la casa. Su cacería había comenzado. Carmine se había unido a la caza, disfrutando el frenesí de sus primos y habiéndose convertido en lobo también. Todos los lobos sentían hambre de venganza, odio hacia quien los había sometido durante tantos siglos. Nos les fue difícil destrozar rápidamente la cabaña, dejando solo escombros. Wings tenia el libro en sus manos y le echaba una rápida ojeada, las runas que fueron grabadas en sus ojos le permitían ver y entender ese lenguaje que él mismo sabia que era extraño y completamente desconocido. Los lobos ya habían entrado a la casa pero aguardaban a que el anciano, lo mas similar a la casta real en aquel lugar de lobos ahora salvajes, se acercara.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠SALVAJISMO_PREMEDITADO♠

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  66. - Entréganos el libro, payaso – Wings entendió ahora que la aparente cortesía del viejo no era mas que a raíz del control que la anciana tenia sobre la manada completa. Instintivamente Wings trazó un círculo con el pie, rodeándose a si mismo.
    - ¡Proteger! – gritó sin estar muy seguro de lo que pasaría. De pronto sintió una gran oleada de poder y energía que lo rodeaba – ¡No! – y tiró el libro al suelo, bajo sus pies y lo pisó fuertemente.
    - Entonces tendré que acabar contigo – las manos del viejo se convirtieron en filosas garras y sus dientes se convirtieron en filosos colmillos, sus ojos se tornaron amarillos con tintes rojizos llenos de furia, se asomaron unos bellos blancos en aquella media transformación que parecía amenazante. Wings no estaba seguro de lo que podría pasar, pero decidió entregarse a lo que fuera – entréganos el libro.
    - ¡Jamás! – Wings sonrió sabiendo que lo próximo que vendría seria el veloz arañazo de una garra en su rostro. Así fue. Antes eso le habría destrozado la cara, pero ahora nada, era completamente invulnerable a todo.
    - Él también es un brujo, maten al brujo – comenzaban los susurros entre los lobos. Carmine en primera fila estaba extasiada, deseaba ver ese espectáculo mas que nadie, Wings destrozado por todas esas garras y dientes. Hasta parecía que se dibujaba una sonrisa en su rostro lobuno. No logro comprender, al igual que los demás lobos que el aura que lo rodeaba y que ellos mismos no eran capaces de ver con claridad, lo protegía de todo, no entendió, al igual que los otros lobos que no podrían hacerle daño. El único que supo lo que realmente pasaba era el anciano, el que se resigno, pero como sabia que sus hermanos querían venganza alzo la mano para que todos atacaran al mismo tiempo. Carmine iba en la primera fila. Todos se lanzaron al unísono contra la colorida figura del payaso que ahora parecía estar completamente desprotegida en medio de la cabaña.

    Lo que paso después parecía suceder en cámara lenta, cientos y cientos de lobos saltando juntos hacia una única presa. Un conejo, un insecto ante el aplastante poder de su propia horda. El viejo se había sentado en el suelo. Carmine dio un salto, quería ser de las primeras en aplastar a Wings. Este, al tiempo, levantó un brazo, otra vez de forma instintiva y lo bajo rápidamente, al tiempo que una runa se encendía en su mano.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠ETERNIDAD_INCOMENSURABLE♠

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  67. - ¡Someter! – todos los lobos cayeron desplomados al suelo, como si una fuerza extraña los hubiera aplastado y noqueado al mismo tiempo. Algunos parecían resistirse, Carmine entre ellos, la que parecía ser más fuerte que los otros en voluntad. Volvió a repetir el movimiento, esta vez mas seguro de lo que hacia - ¡Someter! – y los que se resistían aun cayeron bajo el efecto avasallador de la runa. Wings estaba asombrado. Un viento que parecía provenir del propio Wings alcanzó hasta el último de los lobos de la manada. Todos estaban quietos y aturdidos, sin estar muy seguros de lo que realmente había sucedido – media hora – a lo lejos un dragón de fuego, similar a los que los habían trasladado al castillo hace unos días, se acercaba rápidamente – algo ha sucedido, la anciana tenia razón, debo apresurarme yo también ¡Atar! – decía al tiempo que con la otra mano levantada, hacia un giro sobre si mismo y la dejaba caer como si hiciera un latigazo. Un hilo muy fino nacía de la mano de Wings convirtiéndose en un collar que rodeaba el cuello de todos y cada uno de los lobos, incluyendo a Carmine, quien estaba dócil y atontada aun por el efecto de la runa de sometimiento. El dragón de fuego estaba cada vez mas cerca - ¡Servir! – Wings estaba algo cansado y mareado, pero aun le quedaba mucha energía. Al pronunciar la palabra levantó la mano muy alta y la dejó caer al suelo arrodillándose, apoyando toda la palma en el suelo, todos los lobos, incluyendo Carmine se arrodillaron, como lacayos esperando una orden.
    - Están atacando el castillo, necesitamos tu ayuda – la voz de Elena se escuchó a través del dragón de fuego.
    - ¡Iré! – se acercó al anciano que estaba bajo el influjo de las runas y estaba tan dócil y amigable como cuando lo conoció – necesito que me sigan, diríjanse al castillo y ataquen a todos los que lo rodean, yo iré a ayudar dentro – al instante todos los lobos corrieron, sin desobedecer ni una de sus palabras. Todos siguieron al lobo blanco, recorriendo los caminos que ya les eran tan familiares, quedándose la aldea completamente vacía. Carmine iba con ellos, convertida en un lobo mas de aquella manada sometida al poder de las runas. Wings dio un salto y fue agarrado al instante por el dragón que rápidamente se lo llevo hacia el castillo. Aun estaba asimilando lo que sucedía, pero lograba comprenderlo perfectamente. Aunque no estaba muy seguro de cómo sentirse. El dios al que servía no se había pronunciado aun, no sabia que esperar de eso, pero sentía una poderosa conexión con él. Al parecer seguía, sin saberlo, sus deseos o quizá deseaba ver que era lo que pasaba o quizá ni siquiera se había pronunciado aun en este plano. Lo único que Wings sabía con certeza, al sobrevolar el castillo que una gran horda de bestias, de todas clases atacaban el castillo y logro ver, como sus lobos atacaban a la retaguardia enemiga. De pronto tuvo un presentimiento y sin quererlo puso su mano en su frente y dijo - ¡Telepatía! – las runas le habían hablado. Pudo sentir en su cabeza las voces de los otros lobos hablándose entre ellos - ¡Carmine, necesito que vayas al castillo! – dijo y se sacó la mano de la frente perdiendo la conexión con los lobos Pudo ver como Carmine se precipitaba esquivando a los enemigos ágilmente al tiempo que traspasaba las barreras del castillo y entraba. Al perder el contacto con los otros lobos, su frenesí disminuyó y se convirtió en una humana. Atardecía.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠SILENCIO_DE_MUERTOS♠

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    1. ~.~ tenías que mandarla de vuelta al castillo ~.~ que eres... u_u

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  68. CARMINE - Atardecer del cuarto día.

    Carmine se sostenía de una rama mientras Alodía le contaba historias de su clan; se balanceaba y a veces
    simplemente no oía lo que la chica le decía. Estaba concentrada en aquel bamboleo que realizaba sobre
    la rama. En algún momento Wings había desaparecido de la aldea, lo cual alertó a Carmine
    - Estúpido bufón, seguro ha ido en busca de más ayuda... ¿No se cansa de ser tan patético?
    - ¿Ayuda? - Alodía sostuvo una pierna de Carmine - ¿Qué clase de ayuda podría querer?
    - Pues, básicamente ahora vive para matarme... Son cosas simples de entender Alodía. Ahora debe haberse
    internado en el bosque en busca de quizá que mágico ser le preste ayuda porque sólo es prácticamente
    inservible. De cualquier modo, me entretiene ver como lo intentará una y otra vez... Ignora algo después de todo.
    - ¿Algo? - Alodía soltó la pierna de Carmine - ¿Algo como qué?
    - Algo fundamental y que solo a un estúpido bufón se le podría pasar - dio un giro sobre si misma y cayó sin
    cometer ruido alguno - ¿Cuántos años tienes en realidad?
    - ciento siete ciertamente...
    - Ya quisiera a esa edad verme como tú - Carmine soltó una risotada - ¿Viven eternamente?
    - No precisamente; somos longevos y duros de matar, sin embargo al final podemos morir ya sea por causa natural
    o por obra de un tercero... Mi abuelo ha sido el más longevo de todas las generaciones...
    - Interesante - se apoyó en el tronco del árbol - ¿Qué haces con tantos años?
    - Pues de todo...
    - ¿En Andora... de todo?
    - Pues si
    Aquella respuesta le pareció una nimiedad a Carmine quien rió nuevamente. Atardecía lentamente y todo estaba en plena quietud. Del
    bufón nada se sabía y los del clan permanecian en sus labores habituales. Había tenido plena compañía de Alodía en todo momento y
    Carmine en cierto modo lo disfrutaba. Mientras se encontraban sentadas en una mesa que yacía fuera de una casa, vieron salir corriendo
    al anciano de la manada, el abuelo de Alodía. -¡Bufón infame! - gritaba el anciano al tiempo que corría hacia un claro acompañado de fornidos
    lycans que se le unían a medida que cruzaba el centro de la aldea. Sentí como Alodía aumentaba su temperatura y cogía mi brazo para que corriese
    junto a ellos. Pensaba en las múltiples escenas que acontecería al llegar; el bufón en cierta forma era predecible por lo que podía contemplar
    un amplio espectro de torpezas y desaciertos que cometiera en aquél lugar. Observó que cada uno de los que se unían comenzaba a adoptar la forma de
    lobo, por lo que Carmine hizo lo mismo. Al momento de transformarse notó que el atuendo que le habían dado en el castillo no se había rasgado.

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  69. -De modo que tenía su gracia - pensaba Carmine mientras corría en sus cuatro extremidades.
    Al llegar, frente a una cabaña, pudo ver a Wings sosteniendo un libro mientras el anciano lo instaba a que lo devolviése. No lograba comprender
    que era lo que sucedía. La cantidad de lobos era abismante y había un gran revoltijo. Vi a Alodía a mi lado; un lobo gris de melena larga. Su nariz resonaba
    y podía ver furia en sus ojos... como en los ojos de todos. Seguía sin entender que sucedía. Me abrí paso y me ubiqué adelante del grupo.
    - Ahora los puedo someter - oí que decía Wings. Mencionó una palabra y sentí una onda que me aplastaba. Todo se hacía borroso y mis sentidos se habían
    desenfocado de modo tal que me sentí aturdida. Dentro de la poca visión que tenía pude ver que los lobos se sacudían lentamente mientras Wings
    yacía de pie con el libro en las manos, diciendo cosas. Uno de los lobos se arrojó sobre Wings, pero no le hizo daño.
    Así uno a uno se lanzó en su contra. Quizo ver si eran solo ellos los que no podían tocarlo; Carmine se lanzó hacia él y fue fácilmente apartada
    . Algo no estaba andando bien.
    Se sentía un poco mejor. "Someter" "Someter" oía decir una vez más al bufón. Carmine se sintió un poco más tranquila a medida que el tiempo transcurría.
    No sacaba nada con saltar y atacarlo, después de todo no se le podía tocar... de momento.
    Carmine sentía como algo mutaba dentro de si ; lo que hacía Wings era evidentemente un daño a su ser, lo cual con el paso de las horas sería completamente corregido
    pues su genética era manipulada a favor de ella. Vio que de la mano del bufón surgían finos hilamentos que fueron a parar al cuello de todos los
    lobos presentes, incluída ella.
    -Están atacando el castillo - Wings alzó la voz - hay que defenderlo a como de lugar. Síganme y ataquen a cada criatura que esté en horda atacando.
    Todos comenzamos a correr. Podía ver a Alodía en un trance al igual que todos los lobos. Mientras Wings sobrevolaba podía observar el crepúsculo,
    más oscuro y más siniestro se extendía en el horizonte. En la carrera podía notar que se recuperaba completamente y que el hilo que le rodeaba
    perdía fuerzas... Al acercarse al castillo pudo ver una gran cantidad de seres en el exterior, intentando ingresar a la fuerza. Los lobos se alzaron en un
    ataque sin contemplación; Se detuvo mientras intentaba comprender aquella situación tan confusa. Carmine miró el dragón en el que sobrevolaba Wings
    y se mantuvo quieta. El lazo en su cuello había desaparecido conforme aceleraba el tiempo; el efecto estaba casi ido - ¡Carmine, necesito que vayas al
    castillo! - lo oyó en su mente.

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  70. Carmine se apartó de los lobos y atravesó el mar de seres sin ningún problema. Volvió a su forma humana y al hacerlo
    sintió un frío que la inundó por unos segundos: el hechizo estaba roto, su genética había modificado nuevamente y Wings ya no podría mandarle.
    Al ingresar al castillo, topó con un centauro que le tapaba la pasada. Sus ojos inyectados en sangre alertaron a Carmine, quien retrocedió unos pasos.
    -Uh, centauro malo - Carmine sonrió y al momento en que el Centauro se lanzó en ataque contra ella, ésta salto sobre el hombro izquierdo del ser
    y pasó su brazo derecho por el cuello del él. Al apoyar sus piernas en la parte posterior del centauro, Carmine jaló el brazo con el cuello y le partió
    la columna al Centauro.
    Apresuró su paso, sorteando seres y eliminando algunos con la misma técnica usada en el Centauro. Se guiaba por los aromas, que a pesar der ser
    múltiples, los de Medea, Aka, Aurea, Ego, Tulfor y Kurai D eran inconfundibles.
    Corrí presurosa, adelantandome a las bestias que corrían en la misma dirección que yo. Eran demasiados para tomarme la molestia de asesinarlos.
    Entré y pude ver en cámara lenta como Elena desde una altura no despreciable, arremetía con una espada en dirección hacia Aurea quien yacía sujeta
    a una especie de cruz, mientras el resto yacía impávidos de pie a metros de Aurea. Aka se interpuso y desvió el ataque de Elena y en el momento menos
    pensado, Aurea arremetió contra Elena decapitandola. Su cabeza voló metros lejos, mientras todos se movían al observar que infinidad de seres
    ingresaban a la sala ceremonial.
    Una gran batalla, sangre, renacer, confusión. La incertidumbre de un amanecer.

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    1. :S CUEK, EL EFECTO DE LAS RUNAS NO PIERDE EFECTO Y AHORA SOY UN GUARDIAN DE DIOS... TIENES LA COMPRENSION DE LECTURA DE UN MONO EBRIO... :S TU SUPER GENETICA NO SIRVE AQUI, YA ESTA DICHO EN LO QUE ESCRIBI... NO PUEDES DAÑARME Y SIMPLEMENTE OBECEDES, LA LEJANIA NO ME RESTA PODER, ASI ES QUE LAMENTABLEMENTE PARA TI SIGUES SOMETIDA, SOLO EXISTE UNA FORMA DE EVITARLO Y SOLO PUEDE DESCUBRIRSE LEYENDO ATENTAMENTE EL TEXTO, CUALQUIER OTRO RECURSO QUE OCUPES ES INSERVIBLE... ASI ES QUE XAN... SI ERES LOBO, DESCIENDES DE LOBOS, TIENES GENES DE LOBOS, PELOS DE LOBO, TE CONVIERTES EN LOBOS, ESTAS SOMETIDA, SIMPLE... AHORA SIMPLEMENTE ERES UN PERRITO FALDERO MAS DE MI COLECCION... XD A NO SER QUE DESCUBRAS LA CURA, PERO COMO NO TIENES COMPRENSION DE LECTURA, LO QUE SUBENTIENDE DE TUS FRACASOS, DIFICILMENTE PUEDAS DESCUBRIRLA XD...

      PERO SI QUIERES ROMPER LAS REGLAS BASICAS DE ANDORA JUGUEMOS A ESO.

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠HILO DE SANGRE♠

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    2. Mmmmm… Esos insultos de mono ebrio, que sepa los monos no leen, no se aplican ni a un infante… Y que sepa si fuera de dioses, dioses monos o técnica de mono ebrio es leyendaria…
      No me meto a defender a nadie… Pero le he tenido un sincero cariño a seres lobuno, así que si me crispa un poco tu afirmación enfocada y fuera de un contexto general, solo para provocar…
      Pero en el termino de que dices que es incoherente, tengo mis dudas, de hecho tiene que ser claramente fuera de contexto para errar redacción, y no dijo que era descendiente del dios lobo, o raza real, etc, etc(que habías dicho en clausura y de hecho volviste a someter en tu siguiente redacción)… Yo tendría mis dudas, de hecho me gustaría saber que opinan otros…
      Aparte de sus peleas o en general, no soy madre de nadie para andar defendiéndolo a nadie... ni hija… XD…. O.O…. en fin… Da la impresión que te atosigaron tantos halagos con mi dibujo de Wings, que esta lindo XD y ya quieres que te insulten….

      Mis saludos… ^^…

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    3. JESS ES UN LOBO Y NO PUEDE SALIRSE DEL HECHIZO SOLO DICIENDO, OTRA VEZ, LO DE LA GENETICA QUE EN ESTE CASO ES IRRELEVANTE NO PUEDE USARLO COMO EXCUSA PARA TODO, ONDA ME GOLPEARON, MI GENETICA VIENE Y ME SALVA, AHORA PUEDO VOLAR (UNA EXAGERACION) PORQUE MI GENETICA HIZO AQUELLO... HAY OTRA SALIDA SOLO QUIERO ORIGINALIDAD... ES COMO HABLAR CON UN CREYENTE RELIGIOSO... SIN ARGUMENTOS, SIN SOLUCIONES ALTERNATIVAS, SIN OTROS CAMINOS QUE UNO SOLO QUE LA LLEVA A CHOCARSE CONTRA EL MURO... LO DEL MONO BORRACHO ES PRECISAMENTE POR LO QUE DICES, HABLO COMPRENSION LECTORA, UN MONO NO SABE LEER, BORRACHO COMPRENDE MUCHO MENOS...

      MI APORTE ESTA DIRECTAMENTE RELACIONADA CON LA DANZA Y LA TRASGRESION DE LAS NORMAS DE ANDORA, YO NO LIBERE A NADIE EN MI APORTE, PERO DI CHANCES DE QUE FUERA INTERESANTE LA HISTORIA CON UNA FORMA DE ESCAPARSE DEL INFLUJO DE LAS RUNAS, PERO NO ES LA GENETICA, SI FUERA UNA SUPER SAYAMAN, AUN ASI NO PODRIA SALIR DEL HECHIZO, SOLO HAY QUE LEER Y COMPRENDER NADA MAS, HASTA D HABLA DE ESO EN SU APORTE, ME BASE EN LO QUE EL DIJO... ES DECIR YO NO LE VEO GRACIA A QUE LA GENETICA "SUPERIOR" FUERA LA "EXCUSA" SALIDA PARA TODO LO QUE PASA EN ANDORA, PERSONALMENTE ME ABURRE.

      POR OTRO LADO EL DIBUJO ES DE WINGS, PERO LO HICISTE TU Y TE QUEDO BKN, LOS HALAGOS SON MAS PARA TI QUE PARA MI... ES LA OBRA LA QUE SE APLAUDE NO AL MODELO

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠MELODIAS_MELODRAMATICAS♠

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    4. Con respecto a tu burla... Dije dos ejemplos en doble giro por lo mismo, es decir, todos tenemos una comprensión media mayor y en creación de redacción por superior a la media... Tampoco es para cualquiera leer y aplicar y crear y seguir jugando y tomes para andar desvalorando eso... Lo que si, es cierto que nuestra comprensión lectora podría ser mejor, son muchos detalles y las mentes vagan y tienen sus preferencias en los hechos, como sus perspectivas...

      De hecho a veces me recuerda a la Biblia, se supone que varios hechos se redactan varias veces en la voz de distintos participantes o relactores y a veces se ven con matices muy diferentes...

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    5. Fusione la palabra Relatores con Actores presenciales XD...

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    6. ENTONCES TENDRAN QUE APLICARSE EN COMPRENDER MEJOR, QUE MEJOR LUGAR, POR MI PARTE LAS UNICAS VECES QUE HE COMETIDO ERRORES HAN SIDO BASICAMENTE PORQUE ESCRIBO MIS APORTES CASI AL IRME A DORMIR Y EL SUEÑO ME GANA, PERO LOS RECONOZCO, LOS ARREGLAS Y PUNTO...

      LA BIBLIA ES UNA BONITA FABULA... XD REDACTADA POR UN GRUPO DE INVIDIDUOS EN UN CONCILIO SECRETO, LO MAS PROBABLE ES QUE LOS DISCIPULOS NI SIQUIERA SUPIERAN ESCRIBIR... XD PERO PARA QUE DISCUTIR... PARA QUE

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠MISTERIO_DE_NEBULA♠

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    7. Pensé que en Andora todo era posible, después de todo no hay reglas formales para esta danza XD

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    8. EN ANDORA NO HAY REGLAS MS DAVIS, LA REGLA ESTA EN LA REDACCION, BASICAMENTE ES SEGUIR DE FORMA COHERENTE EL RELATO ANTERIOR TOMANDO EN CUENTA LO ESCRITO PARA REDACTAR EL PROPIO APORTE, SI EL AUTOR ANTERIOR ESCRIBE "obliga a los lobos, lycanos o emparentados" SI EL PERSONAJE ES UN LYCANO, LOBO O EMPARENTADO, SIGUIENDO LA COHERENCIA DEL TEXTO, DEBE ATENERSE A LA NORMA IMPLICITA Y TACITA, DE OTRA FORMA LA HISTORIA CARECERIA DE COHERENCIA, LO MISMO SUCEDE CON LO DEL CASTILLO QUE SE DERRUMBO AL MORIR EL DRAGON ROJO, ESTA DERRUMBADO, SE SIGUE HACIA OTRO PUNTO, INDEPENDIENTE DE LO QUE QUISIERAN OTROS PARTICIPANTES... ESPERO QUE TE QUEDE CLARA LA DIFERENCIA MS DAVIS :)... UNA ES ANDORA, LO OTRO ES LA REDACCION...

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠CAPITAL_INNECESARIO♠

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    9. VEO, MS DAVIS, QUE QUIERES SER EL CABALLERO HIDALGO, PROTECTORA DE FRANKA, SUERTE CON ESO, PERO SI DESEAS SER LA "CABALLERIA" QUE AVALE UNA CAUSA PERDIDA, Y NO QUIERES QUE SE NOTE, INTENTA NO SER TAN EVIDENTE AL RESPECTO, PERSONALMENTE NO ME DESAGRADAS, PERO ESO NO SIGNIFICA QUE ESTES A SALVO SI QUIERES JUGAR CONTRA MI :)... TE RECOMENDARIA NO DEFENDER UNA CAUSA PERDIDA, PERO COMO SIEMPRE ES TU DECISION...

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠MARTIR_DEL_SADISMO♠

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  71. AKA
    (Noche del segundo día)

    Desperté sediento… La cama parecía repleta de flores rojas en la penumbra, la sangre seca estaba impregnada en las blancas sabanas.

    Me levanté, estaba completamente desnudo y avancé por la habitación en penumbra. Vi un sillón con un blando bulto y un pergamino. Levanté mis ropas, era principalmente una camisa suave y blanda, ni algodón ni seda, color blanco de holgadas y largas mangas, también había un pantalón negro strecht con extensión de un cinto unido a él.

    El pergamino era un mapa del castillo, allí indicaba un pequeño santuario, una vertiente a las afueras del castillo y luego una sala que deduje, seria mi sala de entrenamiento. Entonces, comprendiendo las indicaciones, bajé desde el balcón de mi habitación, aún desnudo descendiendo por las piedras y enredaderas de la pared del castillo y llegar a la vertiente. Luego de tomar un baño y limpiar mi propia sangre, ascender a mi habitación y vestirme me dirigí a la sala de entrenamiento.

    Esta vez al entrar, vi en un mesón, cintas rojas con cascabeles y una gran aguja que terminaba en una fina punta.

    - Veo que al fin llegas a esta sala – Elena estaba parada en un rincón en penumbra y me percaté, poniendo mayor atención, de la existencia de gran cantidad de objetos, tablones extraños, esculturas, sobresalientes en las paredes, cuerdas….

    - Quiero que domines pasadizos del castillo y aprendas a movilizarte como un espíritu asesino por él- dijo Elena.

    - ¿Por qué haría tal cosa?- Enceguecido me acerqué colérico y con mis manos en tensión apreté su cuello amenazante. –Mientes, dime que pretendes Elena, ¿Me dirás?, - Mi rostro se inclinaba como un muñeco tranquilo y enloquecido al mismo tiempo.

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  72. - - Jajajajajja, pues estrangúlame si deseas, tienes razón, es de mí de quien tienen que protegerse y no son rivales para mí. Pero estoy alineándolos para que tengan una oportunidad interesante, y aún así me deleita pensar en asesinarlos, pero aún no es muy estimulante.

    - ¿Crees que por eso, reflejo el mismo deseo por asesinarte?, no es tu real trasfondo, te estas entregando, ¿Acaso has perdido la esperanza?. Aunque exista solo un camino, hay más de una salida en ese umbral. Ahora dime que quieres, ¿Aurea es parte de la clave de esto?, te pediré que luego de seguir tus instrucciones me dejes ir a verla a solas… ¿Podrás arreglarlo?- Y soltándola con desgana me volteé al pronunciar esas ultimas palabras.

    - ¡Jajaja!, Que iluso... Pero si quieres creer en utopías, bien por ti. Por mi parte tu petición está concedida, solo que esa chiquilla pasa durmiendo y no sé para que querrías verla- Mientras Elena hablaba avanzó hasta el mesón y tomó la sofisticada aguja y luego mi mano.

    - Quiero que sientas el flujo de la energía y amplíes al limite la capacidad de tus movimientos- Ella fue clavando lentamente mientras hablaba, la punta, la gema de cada uno de mis dedos.
    - Te enseñaré una serie de movimientos para potenciar el balance, amplitud de movimiento, rapidez y fuerza. Podrás hacerlo contra el tiempo, dada tu capacidad de regenerarte. Aquí hay instrumentos que más parecen de tortura, pero sus fines son los mismos que esos obstáculos y ejercicios indicados. Mis sirvientes te asistirán y podrás volver a los manantiales para acelerar aún más tu regeneración. – Ella se iba moviendo por la amplia sala e iba señalando pergaminos, instrumentos y sectores.

    - También hay unos pergaminos señalando pasadizos, quiero que te lo aprendas, y experimentes recorrerlos, serán dos intensos días. Si prefieres puedes dormir en esa cama de alfileres, activa los flujos de energía de tu cuerpo, sin lastimarte, prácticamente. Pero te advierto, a pesar de lo invasivo de este entrenamiento, también va dirigido a que evites que te lastimes en luchas, abusas de aquello y luego disminuye tu propia capacidad de lucha- Miraba todo a mi alrededor, mi tensión se iba y mi mente empezaba a divagar.

    - En una hora más un sirviente te escoltara a la habitación de Aurea – Y Elena se marchó de la habitación.

    La joven sirvienta me guió llegado el momento donde estaba Aurea. Escuché en el camino entrenar a Tulfor y creí oír la voz de Medea. Percibí inquieto a Kurai D merodear por el castillo. Aun percibía la presencia de Carmine. La noche era más activa que el día en el castillo al parecer y por un instante me pregunté como se encontraría Ego y Rayten en su misión desbocada.

    Al llegar a la habitación de Aurea, ella dormía profundamente. Había llevado el alfiler de la habitación de entrenamiento. Me senté en la cabecera apoyando su cabeza en mi pecho. Tomé el filo y lo clavé en mi muñeca, haciendo avanzar la herida en línea recta. La sangre se escurría por mi pálida piel y deje que unas gotas untaran sus labios que abrí suavemente con un dedo de mi otra mano incólume. Luego acerqué mi muñeca completamente a su boca mientras manaba mi sangre. Empecé a susurrar una canción suave y atrayente, mientras la veía como un cachorro sin abrir los ojos, mamando de mi muñeca.

    El instante me colmaba, sería motivación del duró entrenamiento y su sentido. Si algo podía fortalecer y darles más oportunidades de sobrevivir a Aurea, podría ser mi sangre... Al terminar, susurré a Elena que pudiera lavar a Aurea y ocultar lo que había sucedido, sabía que me había escuchado y me atendería. Ahora quedaba solo entrenar hasta la tortura, y reí para mis adentros, con tal paradójico pensamiento.

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    1. HAY UNA RAZON MAS POR LA QUE AUREA PUDO MATAR TAN FACILMENTE A ELENA XD... XAN...

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  73. WINGS DARK CLOWN – DELIRIO GENÉTICO (Atardecer del cuarto día)

    Carmine había llegado al castillo tal y como Wings se lo había ordenado telepáticamente. Estaba aturdida y confundida por el hechizo de sometimiento y de atadura. Comenzó a imaginar algo que nunca paso, cayendo en el delirio de la supremacía genética, que realmente no existía, solo era un lobo mas, cuya descendencia no era importante ni tampoco era capaz de contrarrestar el poder de las runas, las que, además, no tienen nada que ver con los genes (así es que tendrá que inventar otra excusa). Su pequeño poder, el que con dificultad igualaba al de Alodía, quien realmente no tenía mucho poder, porque su madre había sido repetidamente violada por su hermano, lo que ocasionó alteraciones genéticas y cierto desequilibrio demencial en ella, que la hacia alucinar. Cualidad que compartía con Carmine, por eso se llevaban tan bien y se comprendían tanto. A ambas les gustaba inventarse poderes, pero lo cierto era que todos en el clan de los lobos la tenían en estima y cariño, pero por ser la “enfermita del pueblo”, pero nadie la tomaba realmente enserio.

    Wings hizo una gran entrada por la ventana del castillo, donde se estaba llevando a cabo una lucha épica. Aun no comprendía muy bien los poderes del libro, por lo que prefirió no mencionarlo. Carmine ya estaba dentro, miraba atónita, incapaz de moverse, ya que no se le había dado ninguna orden. La nueva condición de guardián que poseía Wings, le permitía ver las cosas de manera distinta, más profunda y detallada. Siendo capaz de ver las finas hebras de energía que emanaba de cada uno de ellos. En cierta forma era un buen espectáculo, al parecer nadie más podía verlo. Aunque esto era nuevo para él y quizá otros ya estaban acostumbrados. Ahora era capaz de entender porque Elena podía estar en todas partes, una gran cantidad de hilos invisibles emanaban de ella, conectándola con cada parte del castillo. Como si fuera una gran telaraña. Cuando Elena fue decapitada y su cabeza rodó por los aires, las fibras que antes parecían tensas, se desprendieron bruscamente, dejando su cuerpo vacio y sin vida tirado en el suelo. Esto es extraño – pensó Wings – esto no debería haber sucedido de este modo, algo falta en este puzle. Pudo ver entonces como, casi imperceptiblemente, una sonrisa macabra se dibujo en la cara de Endo. Debo saber que sucedió.

    - “¡Servir!” – Carmine babeaba, habiendo perdido completamente la postura, al parecer incapaz de entender lo que sucedía, sus sentidos estaban alterados y aun estaba el efecto de las runas y no podía hacer nada para evitarlo. Cuando Wings pronunció la palabra, Carmine miró atenta, esperando sus ordenes – Conviértete en lobo – sin pensarlo Carmine se convirtió en lobo ante la vista de todos, que quedaron impresionados – si ahora tengo mascota, después les explico – se subió al lomo de Carmine, la espoleo con el talón y rápidamente comenzó a recorrer el castillo en busca de lo que faltaba. Carmine se comportaba obedientemente. De pronto Wings tuvo un presentimiento – “¡Nublar!” – se encendió una runa en su muñeca, la puso sobre la cabeza de Carmine – Esto nublara tus pensamientos completamente por si vuelves a tener delirios de grandeza, porque no eres especial, de hecho eres bastante ordinaria y corriente, pero uno nunca sabe, a veces los imbéciles se creen grandes, sin embargo carecen de la capacidad para controlar – se perdieron en las inmediaciones del castillo mientras Wings seguía los hilos que parecían tener un punto en común.

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    1. Tanto relación sometimiento me parece de humillante hasta erótico y cariño… ¿Qué pasa con ustedes?... XD… No se si me crispo o siento envidia…. Algo de sadomasoquismo en cierta medida, supongo que a veces crispa más que abrazo… Me sorprendió la redacción, lo tomaré de alguna forma de avanzar…

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    2. CONTEXTOS... CONTEXTOS... SON COSAS DIFERENTES TE RECOMIENDO QUE TE CRISPES, LA IDEA ES QUE LAS NARRACIONES EN ANDORA SEAN INTERESANTES, NO QUE USEN EL MISMO REMEDIO PARA TODAS LAS ENFERMEDADES... ESO ES ABURRIDO...

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      ♠CASCADA_LUMINISCENTE♠

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    3. (así es que tendrá que inventar otra excusa)

      te resultaría molesto suprimir ese paréntesis???, me parece que le quita seriedad a tu redacción y no se ustedes, pero al menos yo tengo la esperanza de que en un futuro todo esto lo lea alguien ademas de nosotros que lo escribimos por tanto a pesar de que me gusta los juegos ese parentesis me parece fuera de contexto e inesesario

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    4. SI ME RESULTARIA MOLESTO... YO NO LO ENCUENTRO INNECESARIO, ME PARECE MUY APROPIADO, POR ESO LO ESCRIBI Y NO CREO QUE LE RESTE SERIEDAD A MI REDACCION, PORQUE MI REDACCION NO TIENE SERIEDAD, SIN EMBARGO ES JESS LA QUE FINALMENTE DECIDE LO QUE SE QUEDA O SE VA CUANDO EL TEXTO SEA EDITADO PARA EL PUBLICO, SI TE MOLESTA PUEDES PASARLO POR ALTO :)

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      ♠AGRESOR_DE_COBARDES♠

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    5. ok, yo solo preguntaba, finalmente es tu escrito =)

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  74. ENDO – LA VERDADERA ALIANZA SECRETA (tercer día atardecer)

    Endo había planificado todo perfectamente y todo se desencadenaba tal y como esperaba. De a poco se había ido robando los libros, las pociones y había logrado hacerse con una prudente cantidad de sangre del dragón rojo para experimentar luego. Ya que estaba atado a Andora, por lo menos procuraría divertirse un poco. Había comprendido que la fuente del poder de Elena era el dragón rojo, por lo que podría trabajar con cierta impunidad en aquel lugar, lejos de los ojos inquisidores y curiosos de la guardiana, procurando siempre que Enora vigilara, pero rápidamente se dio cuenta de que Elena no podía darse cuenta de lo que hacia.

    Además Aurea y su enfermedad habían sido la excusa perfecta para mantener al resto alejado de sus actividades, permitiéndole actuar con completa impunidad. Solo le faltaba una cosa más que robar y podía salir de aquel agujero que llamaban castillo. El arma sagrada.

    Envió a Enora a rastrearla por todo el castillo, no conocía su forma, no sabia nada de sus características especiales. Asumió entonces que podía ser cualquier cosa. El lugar estaba lleno de cámaras secretas, pero ninguna estaba especialmente resguardada o protegida, lo que le permitió a Endo inferir que el arma debía esta visible, a la vista de todos, pero ninguno era capaz de percatarse de su presencia. Además debía haber algo que convirtiera un arma cualquiera en un arma sagrada. Las paredes del castillo estaban llenas de armas, de todas formas y características, pero de ninguna emanaba un algo que fuera perceptible por él o por Enora que hiciera pensar en sus cualidades únicas ¿Entonces qué? No había pistas. No había razón para asumir que alguna fuera el arma correcta. Entonces algo sucedió. Sin querer escuchó una conversación donde la poderosa Elena se hallaba vulnerable ante el gran dragón rojo.

    - No confío en él – Elena estaba sentada de piernas cruzadas acariciando la gran nariz del dragón – pero si existe alguna cura el podrá ayudarte. Solo necesitamos algo más de tiempo. Sin embargo tú sabes al igual que yo lo que está sucediendo en el castillo. Creo que pronto habrá problemas y no estoy segura de poder manejarlos. No estoy segura de querer hacerlo. Si tan solo hubiera podido reaccionar a tiempo, aquella vez, tú no estarías en estas condiciones. Lo lamento tanto, enserio, por ti, mi señor, yo daría mi vida, intercambiaría tu vida por la mía si fuese necesario.
    - No te preocupes Elena, mientras tengas tu espada nadie podrá hacerte nada, tu eres lo único que me queda y eres quien me da fuerzas para mantenerme aun en este plano. Si muero o lo que ustedes llaman muerte, simplemente me desvaneceré de este plano y podré descansar en paz para retornar luego con más fuerza – Elena lloraba.
    - No quiero perderte.
    - Mientras pueda evitarlo, lo haré. Ahora debo descansar – Elena se puso de pie y salió de la habitación. Endo esperó un momento antes de salir para dar la impresión de que no había sido capaz de escuchar nada. Llevaba consigo unos frascos y unos libros.
    - Se que estabas escuchando. Se que es lo que planeas, pero estoy demasiado débil como para evitarlo. Solo recuerda una cosa, Endo, volveré y mi furia será grande, ya tienes todo lo que necesitas, así es que deja esta farsa y deja a Elena en paz. Vete.
    - Aun hay algo mas que debo hacer – Endo no pudo evitar que se le escapara una sonrisa.
    - Sea lo que sea, hazlo pronto.

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    ♠CIRUJANO_CEREBRAL♠

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  75. Endo, con la ayuda de Enora, había logrado estudiar los hábitos de Elena. Conocía sus rutinas, sus movimientos. Gracias a eso conocía los baños secretos y purificadores que Elena se daba cada día, en las aguas termales, que brotaban desde las rocas donde estaban empotradas la estructura del castillo, único momento en el que Elena se desprendía de su ropa y sus armas, quedando completamente vulnerable. Enora la espiaba, como siempre, habiendo aprendido a disminuir su presencia al mínimo. Aunque Elena aun se daba cuenta, en aquel momento en Kurai interrumpió en su baño, estando ambos con los ojos cerrados, Elena bajó la guardia. Enora se apareció de improviso cuando Endo terminaba de hablar con el dragón, cuando Enora le hizo una seña. Era el momento de actuar.

    - Lo siento, pero debo irme – juntos recorrieron el lugar. Enora lo guiaba por innumerables pasadizos y escaleras hacia arriba. Hasta que al fin llegaron al baño, donde estaban las vertientes naturales en las que se bañaban Elena y Kurai D, ambos convenientemente concentrados en una especie de guerra telepática que Endo no comprendía. Enora miró dentro. Aun seguían en la misma posición, inmóviles, ni siquiera hacían ondas en el agua y su respiración era queda, casi imperceptible. Era el momento.

    Endo cogió entonces una de las viejas espadas que estaban empotradas en la pared y haciendo un pequeño y fácil truco aprendido en sus viajes, con movimiento sutil convirtió la vieja espada en una replica exacta de la espada de Elena. Entró sigiloso al cuarto e intercambio una espada por la otra, incluyendo la funda. Enora se quedó vigilando mientras Endo escapaba. Al parecer ninguno se había percatado del cambio. Endo guardó la espada en su bolso y se fue a su habitación.
    (Media tarde – cuarto día)

    Había llegado el momento de actuar. Endo volvió sobre sus pasos, recorriendo los mismos pasillos y escaleras por los que había pasado el día anterior. Minutos atrás un pequeño insecto le había informado que todo estaba listo y había llegado el momento de ejecutar su propio plan personal. Elena se sentía debilitada, se le notaba en el rostro, aunque no conocía la verdadera razón y no se había percatado del cambio de espadas. Ya no podía ver las cosas con tanta claridad como antes y no tenía el tiempo suficiente para averiguar lo que pasaba. El castillo estaba siendo asediado por los clanes aliados de Greben, inmensas hordas de bestias, animales y bípedos, que se preparaban para un ataque inminente. Había llegado el momento de ejecutar su propio plan. Se apresuró a llegar a la guarida del dragón rojo. Desenfundó la espada sagrada que llevaba en las manos y sin vacilar un solo segundo, se apresuró a cortar la cabeza del dragón, sin éxito.

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  76. - Así es que esta es la razón por la que no puedo comunicarme con Elena. Ha perdido su espada.
    - ¿Por qué no puedo matarte?
    - No puedes matarme con un arma sagrada que me sirve
    - ¿Qué quieres decir? – el dragón intentó ponerse de pie, pero repentinamente sus heridas comenzaron a supurar y sangrar.
    - Las armas sagradas son esencialmente canalizadores de energía del dios al que sirven, no puedes matarme con un arma por la que atraviesa mi propia energía. Si esta arma sirviera a otro dios, seguramente ya estaría muerto.
    - ¡Maldición! – Endo salió furioso de la habitación, al menos tenia el arma sagrada. El dragón cerró sus ojos comenzó a concentrarse. Quizá en sanarse. Endo podía sentir el odio, que se llenaba la atmósfera de una forma casi palpable. Debía encontrar otra forma de matar al dragón.

    Endo guardó la espada en su bolso y caminó rápidamente a la sala donde Elena y los otros estaban, hordas de bestias atravesaban las paredes e invadían el castillo. Podía ver enemigos por doquier, pero podía caminar tranquilo porque tenía la certeza que para Greben él valía más vivo que muerto. Llegó a la habitación donde estaban todos, casi justo al momento en que, una Aurea completamente compuesta y ágil, peleaba se enfrentaba mano a mano con una horda de enemigos, al tiempo que todos, excepto Carmine, hacían lo mismo. Endo hizo lo propio, matar algunos peones de sus aliados no haría la gran diferencia. De pronto un zumbido del aire que se corta rápidamente con el filo de una espada. Solo en ese momento Elena fue capaz de percatarse de que esa no era su espada. Sin embargo la cercanía de la espada verdadera le permitió, por primera vez aquel día, escuchar la voz de su señor una vez mas, un momento antes de ser decapitada por Aurea. Endo fue capaz de percibir su breve conversación telepática.

    - Hemos sido traicionados – Elena cruzó una mirada fugaz y severa con Endo que duró tan solo un segundo.
    - Te amo, mi señor.
    - Regresaras a mi – fue lo ultimo que fue capaz de escuchar Endo antes de que la cabeza de Elena rodara por el suelo, siendo separada de su cuerpo, haciendo que Endo dejara escapar una última y tétrica sonrisa, la que solo Wings fue capaz de percibir porque en ese momento lo miraba de frente. De pronto, casi al instante, un último y furioso rugido de un dragón moribundo inundó todo el castillo. La sala donde se ocultaba estaba siendo atacada. Se defendió como pudo, en las condiciones en las que estaba, desangrándose casi al instante. El dios de los atardeceres rojos había pasado a otro plano a descansar y recuperarse.

    Súbitamente el castillo comenzó a derrumbarse después del estruendo. Endo se dejó guiar por Enora por los recovecos y pasadizos del castillo, momentos antes, desapareciendo de la vista de todos, sin que nadie lo notara. Adentrándose en los bosques, lejos aun de sus propios aliados, la fracasada y patética alianza creada por Greben, a los que había utilizado para llevar a cabo sus propios planes. Lo último que alcanzó a divisar fue el castillo derrumbándose estruendosamente a sus espaldas.

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    ♠INTRODUCCION_FILOSOFICA♠

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    1. Mira tu…. Contexto, contexto… Yo quería la espada de Elena, y más mataba con un toque de liberación y esperanza fusionada, siempre la sentí un poco como mi personaje… Y los giros de perspectivas son curiosos…. ¿Por qué cambiar la espada?... Mira tu…. Y El castillo… ya lo veía como mi hogar de un lado… Derrumba núcleos ¬¬…

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    2. ME GUSTAN LOS GIROS INTERESANTES Y NADIE LA HABIA TOMADO AUN... ASI ES QUE XAN, GANE YO... XD, KURAI SE QUEDO CON LA ESPINA DORSAL DE ELENA... PERO NO TE GUSTO EL EPISODIO ROMANTICO ENTRE ELENA Y EL DRAGON ROJO? XD

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      ♠CADAVER_BILATERAL♠

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    3. Yo hasta planeaba dejar a Aurea como la guardiana de ese castillo, te habia sentido la intencion...pero pooof, el caballero Gris hizo su movimeinto antes xD o tambien a Aka, pero igual ya ninguno de los dos O.O

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    4. Y ahora Gris, desprecias las narraciones de los otros... ¿Que?...¿Mis giros no eran interezantes?...

      Y un poco eso pensaba "D", que Aurea fuera la guardiana en vez de Elena, una especie de fusión de ambas.. Pero puff.. Debí hacer mi aporte más largo... Aunque supongo que no aguantaste las ganas de morder huesos, niño lobo...

      Cuidad Kurai D, con lo que Wings quiera someterte, quizás que quiere hacerte... ¬¬...

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    5. JAJAJJA... NAH KURAI ESTA BIEN DE MOMENTO, NO TENGO INTENCIONES DE HACERLE NADA, QUIZA SOLAMENTE SI NO APORTA EN UN TIEMPO PROLONGADO, PERO DE MOMENTO NO ESTA ENTRE MIS PLANES...

      Y NO ES QUE NO SEAN INTERESANTES JESS, PERO UNA HISTORIA NO ES ENTRETENIDA SIN NO EXISTEN ANTAGONISTAS FUERTES, LA HISTORIA DE ANDORA ES ENTRETENIDA POR ESO, PORQUE DA LA POSIBILIDAD DE QUE LOS MISMOS JUGADORES SEAN ANTAGONISTAS LO QUE PERMITE QUE LA HISTORIA SEA MAS RICA Y ENTRETENIDA, PERO TODOS O VAN A LA MISANTROPIA Y SE VAN A VAGAR SOLOS O BUSCAN QUE TODOS SEAMOS AMIGOS Y PELEEMOS CONTRA UN ENEMIGO INVISIBLE, ES MEJOR CUANDO SABES CONTRA QUE PELEAS, A MI PARECER LE APORTA RIQUEZA AL TEXTO...

      Y SI, LES GANE A LOS DOS XD...

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠PRODUCTOR_DE_PANICO♠

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    6. Y te Sacrificas para ser el antagonista?... jajjajaja... Pero creo que olvidas unos hechos importantes en poner en perspectiva... Y lo mismo te digo con tus afirmaciones consecutivas... Tan impulsivo a veces XD...

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    7. NO ES UN SACRIFICIO, PARA MI ES DIVERTIDO SER EL ANTAGONISTA, ME SACRIFICO MAS CUANDO INTENTO MANTENER BUENAS RELACIONES CON LAS PERSONAS... DIGAMOS QUE SER EL ANTAGONISTA SE ME DA DE FORMA NATURAL... XD

      Y NO SE ME VA NADA, YA SUPONIA QUE TU QUERIAS QUEDARTE COMO GUARDIANA DEL CASTILLO Y SUPUSE TAMBIEN QUE MAS DE ALGUNO LO QUERIA, PERO ANDORA ES GRANDE, PARA QUE ENCERRARSE... XD... CON RESPECTOA OTRAS AFIRMACIONES YA VERAS...

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠RIO_DE_LAVA♠

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    8. como diría frank herbert, "fintas en las fintas" =)

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  77. ♪♫ una vez una nana
    canto atravez de una lunada
    con ojos de nieve
    y lagrimas crecientes♫♪

    Yo seguia silbando la melodia, mientras daba los recados que la muerte habia olvidado repartir de improviso. Caian centauros como gotas en una tormenta. Habia mil argumentos desencadenandose para dar la razon de tanta muerte. Tan pocos rostros para tantas almas a las que revelaban su final. Cada parca, un guerrero del destino de Andora, con una unica voz y palabra sobre esta historia, pero todas por causalidad del destino copartian en un instante fuera del tiempo el mismo lenguaje, y en un lugar fuera del espacio la misma manifestacion de energia corporea.

    Habian Lycanos haciendo una tormenta de aullidos que opacaban los llantos y quejidos de batalla. La sangre parecia casi reemplazar al aire. Algunos de los "enemigos" caidos volvian a levantarse como si tan solo hubieran tropezado con una pequeña roca, mas llenos de su propia sangre como si fuera un nuevo traje de latex que les cubria parcialmente. Tal vez su "Dios" les recuperaba, o quien sabe que otra cosa extraña y ajena que solo podia manifestarse en Andora era la que permitia tal
    "milagro" divino. El castillo en cambio, parecia despadazarce como arrazado por un viento antigravitacional que absorbia y des-hacia cada bloque de la complicada y gigantesca estructura. Todo cuanto fuera mantenido por la existencia de voluntad planar del Dragon, parecia desapareceria junto con el (me rpeguntaba si tambien ocurriria con su arma sagrada), y aun no sabia que efectos tendria el paso de poder de Elena a mi ser, pero sabia quien podria responderme a ello, tan facil era la respuesta como el mismo que lo introdujo en nueestros seres, Cthulu. Pero tambien se me antojaba pensar que los demas Dioses, o al menos alguno de ellos podia tambien responder con igual o tal vez hasta mayor eficacia,y sin duda alguna colaboracion y conveniencia.

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  78. El castillo se deshacia pero al mismo tiempo comenzaba a rearmarse como si fuera ya otora realidad superponiendose a la que nuestros ojos captaban, y todo por la ahora prevalente voluntad de los Dioses que habian logrado dominar un nuevo territorio.

    Yo por mi parte, decidi por fin , sin saber si alguien se me unia o quien mas habia tenido el mismo impulso o idea, de ir vuelta al circulo de piedras donde todos fuimos convocados por primera vez en Andora. Queria echarme y reflexionar. Ya habia notado que mientras no fuera contrario a la voluntad del territorio de un Dios, funconarian normalmente mis sentidos, y quien sabe tal vez en favor de alguno potenciados, y de esa forma a menos no me era tan molesto ser usado como un conducto de informacion para el Dios que sea (a excepcion claro de Cthulu, de quien me mantendria alerta). Prefiria seguir manteniendo mi alineacion neutral en cuanto los demas se refiriese, podia tomarles cariño con facilidad si comenzara a invlocrarme con
    ellos.

    Comenzaba a sentirme seguido, lo que queria decir que alguien mas habia pensado en lo mismo. Sin darle importancia si quiera para informarme de quien era, segui mi camino. Se me antojo divertirme y me puse como un cachorro a correr con grandes sancadas sobre el colorido y fresco bosque de Andora. Sentia que Wings habia vuelto con algunos al territorio que ahora le pertenecia en parte, junto con su nuevo grupo de protectores y ayudantes (yo tambien tendria mucha curiosidad por mi nuevo señor).

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  79. Una figura familiar comenzaba a formarse para mis sentidos, halla en el fondo de mi meta. Algo con un espiritu salvaje y fluido, que parecia esperar con la paciencia de una estatua. Y habia algo extraño en este camino, y entre mas cerca del circulo de piedras mas se asentuaba mi presentimiento, y ya sentia dos presencias hacercandose y no solo una. Ahora podia asegurar que una de ellas esperaba encontrarse con la que yacia en el circulo de piedras, y con la curiosidad cada vez mas anhelante no me resisti y decidi teletrasportanos a todos (las dos presencia que me seguian y yo mismo =^,^= ) hasta el circulo de piedras.

    Lo priemro que note, fue que ya lograba comprender el ajeno lenguaje magico que antes incomprensible en mi llegada, habia intentado sin exito de descifrar. Lenguaje que ahora percibia sobre todo el circulo con tal fuerza que parecia el sitio principal del chakra corazon de Andora, y por ello intuia un espacio neutro para los Dioses (por ello fuimos atacados por distintos de ellos al llegar, ya que aqui, podian librar guerras eternas solo para probar sus ejercitos de guerra, sin romper ninguna ley que dominara los seres existentes en Andora).

    Con el ceño fruncido por no avisartal acto, se me fue hacercando rapidamente Aurea. Yo le sonrei,y abri mis brazos para recibirla... pero tremenda cachetada siento en mi mejilla derecha que me deja anonadado y sin supuestos.
    Aka algo timido observaba para su rededor comprendiendo aun loq ue habia sucedido, y con algo de frustracion al darse cuenta que no habia logrado pasar desapercibida su incognita mision de seguimiento tras Aurea.

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  80. Seguido de el inesperado ataque hacia mi mejilla, Aurea fue directamente hacia Rayten, que casi podia versele la sonrisa de oreja a oreja, y como si de una sola alma se tratara, se fundieron en un abrazo tan calido que Aka y yo solo podiamos sentir envidia y felicidad... y por uninstante al cruzarse mis ojos con los de Aka, vi en sus pupilas aquella marca que deja el sufrimiento cuando en algun momento fue eterno; pobre muchacho. Y algo mas parecia sentir compartir con el, pero aun no era momento de saberlo.

    Volvi a sonreirle a Aurea, quien me observo sin apice alguno de que pensaba, mientras se separaba un poco de Rayten, como para permitir que yo me hacercase. Y asi lo hice.

    ♪♫ una vez una nana
    canto atravez de una lunada
    con ojos de nieve
    y lagrimas crecientes

    una vez una nana
    conto una historia llena de nostalgia
    de como lloraban las nieves
    por ti luna, llena de dolor♫♪

    Cantaba y silbaba al unisono (algo que me gustaba hacer por diversion y no por magia, auque en contadas situaciones era necesaria como arma), hasta quedar a un metro de distancia de Aurea... donde me detuve para mirar el suelo y sonreir. Mis cabellos caian como una una espiral de fuego metalizado, comenzaba a tomar su verdadero color (aveces llegaba a detestarlo, pues reflejaba cual espejo cada rayito de luz estelar). Fingi un pequeño estornudo, ante el cual Aurea no pudo retener un pequeño sobresalto y una ligera sonrisa... entonces de improvisto y llevado por impulsivos sentimientos hice alarde denuevo dfe mi poder de teletransportar, esta vez para aparecer abrazado a Aurea. Rayten de inmediato perdio compostura y se alisto alejarme de un sarpazo bien medido, que hubiera logrado con exito su tarea si no fuera por otra inesperada interrupcion. Un fuerte ¡¡TOING!! me separo como de un gran empujos de Aurea; y que sorpresa, si no era mas que la cajita que Wings me habia regalado (y ya comenzaba a ver sus ocultas intenciones con ello ¬¬ ). El payasito o mas bien bufon se habia activado (que yo guardaba en mi vientre, en un bolsillo casi invisible de marsupial).

    - Cuidado chispitas que aun no necesitamos fogata! jaja jajaja - ¬¬ que mal chiste dirigido a un par de pelirojos. Tipico de Wings. Y ya comprendia entonces que conservar el juguetico era una forma segura de seguir en contacto con el. Tal vez el podria espiarme por su medio, pero no me importaba... de momento.

    Yo tirado en suelo de rabo, Aka timido y observando a una corta distancia y Aurea ahora sonriendo y acariciando a Rayten para contenerlo... ya veremos que pasa.

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  81. Kurai D podrías poner una gravación de tu canción así como AKA *_*.

    EGO

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    1. NOOO QUE MIEDO, QUE LO HAGA EN SU PROPIO BLOG... XD

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠DEL_VACIO_LA_MISANTROPIA♠

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    2. POST-DATA: DIJE MIEDO POR NO DECIR QUE HORROR PORQUE YA ME REGAÑARON OTRA VEZ POR ANDAR HACIENDO DESORDEN Y MOLESTAR, ASI ES QUE NO SE MALINTERPRETE "MI MIEDO" XD

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠AGUA_ENVENENADA♠

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  82. jajaja que eres malo Artur quizás tenga una hermosa voz tb. Y no se porque no puedo responder donde dice responder u.u

    EGO

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  83. Harè la grabaciòn, y la enviare unicamente a Arthur, solo para atormentarlo ¬¬'

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    1. SIEMPRE PUEDO BORRARLA SIN ESCUCHARLA, ASI ES QUE NO ME ATORMENTAS EN NINGUN SENTIDO D...

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠LABORATORIO_ANCESTRAL♠

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  84. RAYTEN

    (Tarde del Segundo día)

    - Pero aunque mi maestra es nuestra líder y curandera, ignoraba que era novia de nuestra gran líder en lo alto del castillo, Elena – Ayara pronunció estas palabras, dejándome perplejo y tratando de comprender todo lo que esto significaba.

    - Mi maestra Lidia, pronto vendrá a hablar con ustedes, pero ahora, que estamos en estado critico esta en un consejo de guerra.

    - ¿Qué significa que Elena sea su real líder?- Le pregunté directamente, ya que una serie de preguntas rondaban mi mente.

    - Ella venció a Lidia en combate y por ello fue proclamada líder, prometió proteger y velar por el clan, pero que para ello debía permanecer en el castillo y siempre se ha seguido viendo a Lidia como nuestra líder. Hace un tiempo Elena venía frecuentemente al clan, pero hace un tiempo que no lo hace. Siempre ha sido muy unida a Lidia a pesar de sus conflictos, quizás por ser ambas lideres, pero desconocía su cercanía de “novias” o por que se los ha dicho así.

    - ¿Pero por qué no ordenó Elena directamente que Lidia fuera al castillo?- Ego preguntaba sin lograr retener aquella duda, pero justo en ese momento Lidia entró a la estancia donde estábamos solo Ayara, Ego y yo.

    - Creo que solo ella podría responderte esa pregunta- Respondió Lidia. – Ahora quiero que me repitan tal cual el mensaje que les dio Elena como su misión y la situación actual.

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  85. Lidia escuchó atentamente y meditó un tiempo cada palabra, haciendo algunas preguntas y corroborando otras.

    - No puedo ir al castillo- Dijo tajante Lidia. – Debo defender a mi clan y dirigir las situaciones aquí. Pero tu Ayara, irás en mi lugar. Posees bastos conocimientos y practica a mi lado de curandera, ahora las gacelas por las cuales te preocupabas están perfectamente, sé que también posees valentía y podrás ir más allá donde otras desconfiarían llegar. Les confío el cuidado de mi querida discípula. – Y nos miró a ambos y tanto yo como Ego inclinando la cabeza solemnemente aceptando tal encargo.

    - Debo contarles además, un asunto muy grabe. Se creado un rumor dentro del clan, que se ha desviado con falsas respuestas. Han desaparecido miembros del clan no solo debido a raptos de los centauros desbocados. De hecho, se han visto a desaparecidas fuera de si, vagando y actuando como enloquecidas. Quizás parte del enloquecimiento parecido que poseen algunos centauros. Hay fuerzas mayores provocando estos derramamientos de sangre. – Ayara miró atónita, desconcertada. Había mostrado cierta dicha e inseguridad cuando le dijeron que ella debía ir en lugar de Lidia, pero ahora parecía otra.

    - Si, Ayara, no sabemos realmente donde esta tu hermana, y tememos que haya sido secuestrada o peor, sufra ese extraño enloquecimiento. A la joven que encontramos así, intentamos traerla con nosotras, pero nos atacó y murió en combate. No puedes confiar en ellas y quizás si es por defender tu vida, podrías llegar al punto de quitarle la vida. – Lidia miraba fría, pero se notaba dolida. Ayara entre sollozaba y llegaba a gritar. Una escena que uno desearía no estar presente, donde no habían respuestas ni palabras que sirvieran.

    - Traten por todo los medios de evitar el derramamiento innecesario de sangre, pero si se ven en situaciones donde maten a compañeras, no los tomaré como enemigos si son guerreras enloquecidas. Pero si pueden evitarlo o capturarlas, se lo agradecería. Sé que a pesar de las circunstancias, Ayara es la más indicada para acompañarlos a su misión.- Lidia pronunciaba estas palabras, pero viendo lo frágil y desesperada que se veía su discípula en ese instante, no sentía su mismo convencimiento. Pero no tenía muchas opciones analizando las circunstancias.

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  86. - ¿Sabes como podemos encontrar a la guardiana Sirena? – Pregunté.

    - Vengan – Ordenó Lidia, nos llevó al lugar donde habíamos llegado, allí había un bello unicornio con finas prendas de montura, también había un gran ejemplar de gacela con unos bultos listo para partir a un viaje.

    - Nos hemos tomado la molestia de curar pequeñas heridas y tratar de evitar que se produzcan más, regalándole estas prendas que la proteja de tu armadura- decía Lidia dirigiéndose a Ego. –Pero esta bella hembra de unicornio, se merece esto y más –

    Ego asintió y luego se dirigió a Ayala, le tomó tiernamente el rostro y le secó unas lágrimas que asomaban y luego besó su cien.

    - Tienes que ser fuerte, sabes muy bien que tienen que partir de inmediato, te he provisto de todo lo indispensable y aún he hecho empacar parte de tus cosas. Este ejemplar macho te cuidará, te esta agradecido por cuidar de sus crías, ya era su momento de partir y mayor honor no podría tener él- luego mirándome, Lidia prosiguió hablando.

    - Rayten, es un honor haberte conocido, lamento el mal trato que te dimos en ciertos momentos. Te responderé tu pregunta. Ayara sabe el camino de la roca espiral. Pueden llegar a ella cuando la marea este lo suficientemente baja para mostrar el camino, pero deben llegar a ella antes que Sol salga o no encontraran a la guardiana Sirena. El mejor momento será antes del alba, casi al morir esta noche.

    - Ego y Rayten, fue un honor conocerlos y son bienvenidos al clan de ninfas, espero que mantengan sana y salva a Ayara, espero que tengan éxito en su viaje- Nos dijo con una voz sincera, aunque inquieta por los sucesos. Aún había una gran interrogante, ¿Qué ocurriría con el guardián Centauro?. Pero ya no había tiempo y su despedida significaba también, que ya nada más iba a decir. Así que partimos a lo incierto de nuestro destino Ego, Ayara y yo…

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  87. MEDEA


    (cuarto dia)

    Tras comunicarle a Tulfor todo lo que había conversado con Graben Medea se desmayo producto de un extraño envenenamiento, pero el efecto solo duro unas cuantas horas, no era mas que una advertencia, un aviso que indicaba que estuvieran preparados para lo que se avecinaba.

    Cuando Medea abrió los ojos había pasado casi un dia desde que perdió la conciencia, la y fue la agitada brisa de la tarde la que rompió su ensueño, se encontraba tendida en su habitación, seguramente Tulfor la había llevado allí. Se levanto lentamente de la cama y camino por la habitación, para su sorpresa se sentía descansada y renovada, quizás mas que el propio veneno o encanto de Graben lo que la había contribuido a su desmayo fue su propio cansancio.

    La joven se estiro lentamente para probar sus músculos, todo parecía estar perfectamente sin embargo corrió un poco pro el castillo para asegurarse, era curioso, el castillo parecía encontrarse completamente vacio, nadie deambulaba por los pasillos principales, se asomo a a la habitación de Aurea para cerciorarse de que todo estuviera bien, y ahí la econtro recostada, quizás con una expresión algo intranquila y custodiada pro Tulfor que se alegro enormemente al ver Medea caminando saludablemente.
    - ¿Ya te recuperaste? – pregunto el para cerciorarse de lo evidente
    - Si creo que ya estoy bien, ¿com sigue Aurea?
    - Igual nada parece haber cambiado mucho
    - ¿y los demás donde están?
    - La verdad no estoy muy seguro, creo que Wings y Carmine salieron del castillo,pero me parece que Aka, Endo y kurai D aun siguen deambulando por ahí, lo cierto es que hace un buen rato que no veo a ninguno de ellos.

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  88. Medea se quedo pensativa respecto a las ocupaciones de sus compañeros, y se encontraba reflexionando de ello en silencio cuando un leve sonido llamo su atención, era como un golpeteo, pero por lo quedo del sonido podría decirse que era muy lejano.

    - ¿Escuchas eso? –pregunto
    - ¿Qué cosa?
    - No estoy segura- respondió mientras se apoyaba en las paredes para sentir las vibraciones. El sonido iba en aumento y a cada segundo se hacia mas evidente

    - Mira eso- exclamo Tulfor de repente señalando pro la ventana de la habitación
    - Pero como es posible- La imagen frente a sus ojos le parecía del todo increíble, un sin numero de criaturas de distintas características, clanes especies y cualidades se dirigía rápidamente al castillo de forma agresiva.
    - No tardaran en llegar- comento Medea Finalmente- 10 minutos máximo
    - ¿estrategia a segur?- pregunto Tulfor como un excelente primer oficial ante su capitán, produciendo una sonrisa en el rostro de la joven
    - ¿tu que sugieres?
    - Ataque directo – Respondió él,

    Medea sopeso la situación no sabia exactamente quien estaba en el castillo ni donde, además era un catillo solido con solo una entrada principal, además de la entrada aérea, la joven volvió a mirar por la ventana, curiosamente entre el sin fin de criaturas no se incluían seres alados, así que por ataques aéreos no debían preocuparse sin embargo la diferencia numérica era abismante.

    - ¿Crees que podremos con ellos? – pregunto de manera desafiante
    - -por supuesto – respondió el semigigante mientras levantaba su arma con gesto de suficiencia

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  89. Tardaron solo un par de minutos en asegurar a Aurea lo mejor posible y bajar al salón principal, desde la entrada ahí solo había un pasillo recto que considerando la velocidad que llevaban sus enemigos no tardarían mas de 20 segundo es en atravesar.
    Cuando la enorme puerta de madera crujió astillada Tulfor y Medea supieron que la batalla estaba a punto de comenzar. Encabezando la horda enemiga podía observarse un enorme centauro negro, mas alto aun que el mismo Tulfor, de pelo brillante y crin enmarañada, una belleza de la naturaleza pensó Medea, la cintura le fascino de tal forma que para la joven fue imposible atacarlo hasta que el enemigo diera el primer envistiéndola, acto que rompió por completo su encanto permitiendo a Medea atacarlo libremente, solo tardo un instante clavar su daga y dejarlo tendido en el piso, aun respiraba con dificultadad, pero no había tiempo de remates caritativos una nueva figura, una especie de duende con miembros de insectos la atacaba Este le requirió un poco mas de tiempo pero de todos modos sucumbió con facilidad, Medea estaba acostumbrada a la lucha pero detestaba pelear sin un motivo aparente, de soslayo miro a Tulfor, el no tenia mayores problemas derribaba al menos cuatro enemigos de un solo golpe, pero estos seguía rodeándolo rápidamente.

    Entonces una conocida risita llamo su atención haciendo que se volteara, Wings se encontraba de pie en al ventana, y Medea se sonrio a pesar de que el gesto de voltearse casi provoco que un enano le cortara la cabeza, pero gracias a sus reflejo lo esquivo. Wings se veía algo diferente, quizás mas alegre, no lo había visto mucho estos días ya que su reciente disputa con Carmine ocupaba todo su tiempo, pero ahora estaba aquí dispuesto a luchar, y esto era ciertamente una excelente señal.

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  90. Los enemigos seguían llegando uno tras otros y para sorpresa de todos una jauría de lobos apareció al rescate, aparentemente dirigidos por Wings, “Eso explica porque esta de tan buen humor” pensó Medea “tiene juguetes nuevos”. La ayuda nunca estaba de mas, y junto a los lobos la diferencia numérica se hacia menos abismante, sin embargo los ataques de los lobos eran flatos de coordinación y parecían pedirle al bufon una gran cantidad de energía, de pronto cayo de la ventana mientras su cuerpo sangraba.

    -¡Wings! – grito Medea al verlo caer, pero tenia las manso ocupadas y no podía ir en su ayuda, sin embargo Tulfor como leyendo sus pensamientos no tardo en calcular el lugar indicado y haciendo espacio a punta de fuerza bruta, se acomodo y atrapo a Wings con suavidad.

    -Estas bien – pregunto el gigante
    - no te preocupes fortachón- Respondió Wings con picardía, mientras saltaba de sus brazos
    - ¿pero estas herido? – pregunto Tulfor al tiempo que golpeaba a un centauro derribándolo
    -nada grave – esquivo el bufón mientras llamaba a uno de sus lobos particularmente grande para montarlo.

    El lobo acudió a regañadientes, evidentemente prefería luchar antes de servirle de caballo al arlequín y así lo delataban sus gestos.

    -no deberías abusar de los animales- le aconsejo Medea al ver la exprecion del lobo mientras Wings lo montaba
    - se perfectamente lo que hago- respondió el mientras sacaba una de sus espadas y degollaba a uno de sus enemigos.

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  91. ENDO – AGOTAMIENTO, POSESIÓN, ALIMENTO (Amanecer del 5to día).

    - Estoy agotado – dijo Endo sentándose bajo un árbol, después de haber avanzado varios kilómetros en línea recta, adentrándose en el denso bosque. Sabia perfectamente donde se dirigía, había viajado ahí en repetidas oportunidades, pero no sabía que a pie saldría tan lejos – esta espada está muy pesada, no lo parecía – miraba a los ojos de Enora directamente, esta parecía arrepentida de haberse marchado del castillo, pensaba que todos podrían haber sido sus amigos, si es que pudieran verla. Pero no dejaría a Endo solo, jamás y ellos ni siquiera sabían que ella existía – necesito energía, ojala sirvieras de algo, pero solo eres un fantasma patético e inútil, dormiré un momento – los ojos de Endo comenzaban a verse cobrizos y los tatuajes que lograba mantener ocultos comenzaban a aparecer. Eso era grave y Enora lo sabía – deberás despertarme si algo sucede – Endo se cubrió con unas hojas asimilando un montículo de tierra y ramas y se durmió.

    No estaba seguro de cuanto tiempo había dormido, pero lo despertaron los pasos de una mujer completamente desnuda, parada frente a él que se movía torpemente. No había logrado reponerse lo suficiente como para pelear contra un hombre, pero si podría hacerlo contra ella, aunque parecía ser completamente inofensiva. Aunque él no era una persona que le gustara correr riesgos innecesarios. Desenvainó su espada y, abriendo apenas los ojos, se la puso en el cuello, la mujer no se inmuto. Pero no porque no sintiera miedo, o eso parecía, sino porque parecía faltarle coordinación suficiente como para sentir sorpresa o, más bien, representar cualquier emoción. Su cara estaba petrificada en una extraña mueca de asco y repulsión a la vez que mostraba una sonrisa. Su cuerpo estaba arañado, al parecer se había caído repetidas veces y parecía tener un brazo fracturado en varias partes, pero no mostraba signo alguno de dolor

    - Si no deseas ser decapitada, dime quien eres y que quieres aquí – la mujer levantó el brazo fracturado, el que parecía crujir al moverse, al tiempo que iba de un lado a otro incontrolablemente, dejando evidencias de donde estaba fracturado. Comenzando a romper la piel en algunas partes y sangrando prominentemente, pero seguía con la misma cara petrificada. Bajó bruscamente el brazo, el que se movió solo como un trozo de cuerda al viento mientras se daba tres golpes en el pecho desnudo que hicieron temblar sus pechos y su cuerpo con violencia.
    - E…nnn…o…r…aaa – dijo la muñeca articulando aquella única palabra con dificultad, lo que hizo que Endo comprendiera todo. Cuando él estaba buscando un antídoto para Aurea, los repentinos estados de conciencia y lucidez no eran de ella, sino que Enora había estado poseyendo el cuerpo de la pequeña elfa y al parecer había dominado parcialmente la técnica. Endo se puso de pie, apoyándose en la espada como si este fuera un bastón y observó su obra. Aquella mujer esplendida que habían traído para él, una presa de la que podría alimentarse, recuperando completamente su poder, un humilde regalo traída por su mascota. Se sintió orgulloso de su propia obra. Debía experimentar un poco.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠SOPLO_GUTURAL♠

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  92. De su bolso sacó una cuerda larga que había robado del castillo y amarró fuertemente a la mujer a un árbol, apretando sus pechos y caderas firmemente delineadas y esbeltas. Colocó una mordaza en su boca, para ahogar los gritos. La besó en la frente mientras mentalmente articulaba la palabra “gracias”, escapándosele a Enora una sonrisa. Ató el pelo rubio y largo de la mujer a una rama que estaba inmediatamente arriba de su cabeza, de manera que no pudiera girarse y solo pudiera mirar al frente. Se bajó los pantalones y comenzó a orinarla.

    - Enora, abandona el cuerpo – inmediatamente Enora apareció a lado de la mujer que repentinamente fue presa de un horrendo dolor, miraba hacia todos lados como perdida, sin saber que hacer, ni donde estaba, sintiendo la orina en la boca y en la cara mientras Endo reía – Enora, entra al cuerpo – la mujer se quedó muda, dejando entrever una leve sonrisa en su mueca – Enora, sal del cuerpo – Otra vez el dolor y los gritos sofocados por la mordaza inundaron el bosque. Endo se subió el pantalón al terminar de orinar – Enora, entra al cuerpo – otra vez, silencio. Endo caminó unos leves pasos, desató el brazo fracturado y agarró firmemente – Enora, sal del cuerpo – los ojos de la mujer se veían desorbitados cuando vio que Endo casi respiraba en su cara al tiempo que sostenía su brazo mal herido, con una descarada y pervertida sonrisa en el rostro – eres mía – le susurro al tiempo que, tomando con ambas manos el brazo herido, presionó fuertemente justo en el lugar donde el hueso comenzaba a salirse, tironeando hacia direcciones distintas, desgarrando la carne. La mujer dio un último grito ahogado y finalmente, en una fugaz mirada de desesperación, perdió completamente la conciencia. Endo comenzó a desatarla – Enora tráela – el cuerpo empezó a moverse, poniéndose de pie con dificultad y torpemente.

    Endo despejó el terreno en una pequeña planicie que encontró escondida entre los arboles. Sacó unas botellas con un líquido incoloro desde su bolso y al verterlo en el pasto frondoso y fuerte, este fue quemándose lentamente dejando solo tierra árida y reseca. Le hizo unas señas a Enora para que se recostara y con una tiza blanca trazó sobre el cuerpo y la tierra varios símbolos concéntricos como espirales y runas que asemejaban caminos que se unían entre sí. Dejo la espada que le había robado al dragón, dándose cuenta que el arma consumía la energía de todo lo que tocaba resecando el suelo, la clavó entonces en un árbol y este comenzó a resecarse y resquebrajarse, la sacó antes de que el árbol continuara muriendo y la clavó finalmente en una piedra, la que comenzó a quebrarse, pero logró afirmarla. Se sentó junto al cuerpo de la mujer y comenzó a atar sus manos y piernas con cuerdas a las rocas y arboles cercanos, procurando que ninguna parte del cuerpo se saliera del altar que había improvisado.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠FRIO_INFIERNO♠

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  93. - Enora, abandona el cuerpo – Endo volvía a estar cansado, pero ahora sabía que la espada era la causante de aquello. Se dio cuenta de que las armas sagradas al ser básicamente poderosos canalizadores de energía, robaban y transformaban la energía del anfitrión en suya, debilitándolos. Por eso un arma sagrada tenía el poder de matar a los dioses, porque solo un dios puede matar a otro, pero no todos los dioses pueden matarse entre sí, todo dependía de los flujos de energía. Ahora que el dragón rojo ya no era el anfitrión de la espada, esta absorbía su propia energía. Lo que quiere decir que un arma es tan poderosa como lo es su anfitrión. Inmediatamente Enora hubo salido del cuerpo, la mujer, inconsciente aun, comenzó a moverse en sueños, como inquieta – por no querer dañarte, nunca termine este ritual y me limite a sacar de ti pequeños sorbos de energía. Ahora que esta mujer está aquí, a mi completa disposición, podré obtener todo el poder que necesito para continuar – repentinamente Endo comenzó a escupir sangre, sus ojos ya se habían tornado completamente cobrizos y su piel dejaba ver todas las cicatrices que tenían el mismo color. Estaba débil, la espada aun seguía consumiendo su energía. Se hizo un corte en la palma de la mano y la puso encima de un símbolo que había dibujado en el estómago de la mujer – “Entirya consumya essentya” – la sangre comenzó a cubrir todo el cuerpo tornándolo rojizo al principio, marrón después – “carnívora voraty” – Endo paladeo esa última palabra con suavidad, casi chasqueando la lengua al pronunciar cada letra. La mujer despertó justo en el momento en que su piel empezaba a ser abrazada rápidamente. Dio un grito ahogado. Toda su piel se licuaba y era absorbida a través de la herida en la mano de Endo, convertida en un líquido que levemente se tornaba azulado.

    Rápidamente la sangre fue consumiendo todo, carne, huesos, músculos, tejidos, venas, sangre, tendones, dejando, finalmente, solo una mancha en el piso árido. Los ojos de Endo habían vuelto a ser rojizos y las marcas en su piel habían desaparecido. Había recuperado la agilidad y la desenvoltura, la herida de su mano ya no estaba. Su poder había sido restablecido y Enora estaba resplandeciente, flotando a su lado, feliz de haber podido servir a su señor.

    - Ahora debemos encontrarle a esta espada un portador, de lo contrario volveré a quedarme sin energía en corto tiempo. Quizá pueda limitarla, pero… – miró de reojo a Enora, esta le devolvió una mirada llena de admiración – haré lo posible – tomó la espada entre sus manos, una en la empuñadora y la otra en la punta. Trazó un círculo con el pie y enterró la espada justo en el medio con fuerza. Sacó de su bolso un frasco que contenía un polvo violáceo y volvió a marcar el círculo con él. Fue a buscar dos trozos de corteza de madera, del tamaño de la espada y con la tiza dibujó símbolos en él, hizo lo mismo por fuera – “daemonia cautivus” – hizo un corte en su mano y llenó de sangre ambos trozos de madera – “cautivus embolity frenetyco” – sacó la espada del circulo y la puso entre los dos pedazos de madera, asemejando un cascarón. Sacó una sustancia viscosa desde el interior de un frasco y selló completamente la espada dentro – cuando tenga algo mas de tiempo podré hacer algo mejor, mientras esto debe servir.

    Volvió a guardar la espada dentro de su bolso y emprendió la marcha, notó que alguien lo seguía y que lo había estado observando desde hace un buen rato, pero decidió que se haría el desentendido, intentando averiguar que era lo que pretendía su perseguidor. Envió a Enora a recorrer los alrededores, pero no había nadie más siguiéndolo, solo una pequeña creatura, similar a un mono que se movía ágilmente por tierra y por los árboles.

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    ♠MANIFIESTA_PEDANTERIA♠

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  94. AKA
    (Mañana del 5 Día)

    -JAJAJAJJAJA- La voz de aquel ser retumbaba en mi mente. ¿O acaso realmente seguía vivo?. Endo me había torturado y con algún hechizo transformarme solo en energía y succionarme. Y ahora sentía como era arrancado de su esencia, viendo como debilitado, patéticamente se retorcía de dolor en el suelo con marcas que lo arrasaban. Al parecer nunca había sufrido el proceso inverso.

    Yo me sentía como solo una corriente líquida, viendo a través de los ojos de mi amo. En aquel instante.

    - ¡Pensé que seria divertido venir a jugar!, ¡Pero nunca imaginé que tanto!- Veía a través de sus ojos, solo por un instante lo vi directamente, luego de ese mar de torturas en un segundo. “Recordaba”… había estado un segundo antes con Aurea en grupo, pero algo me llamó la atención, había visto un lago rojo brillar con el primer rayo del amanecer y sin decirle a nadie, como hipnotizado fui hacia él. Y allí estaba él, con sus cabellos plateados, de un blanco maquiavélico y delicado, jovial y de una madurez de sabor de inocencia macabra. Apenas recuerdo sus palabras, solo que pronto comenzó a torturarme, a despedazar a moldear mi cuerpo como si fuera una obra de arte… Me elogiaba como un juguete inimaginado, sangre y más sangre, dolor sin perder la vida, sin perder la consciencia. Una fibra íntima liberó, como mi impavidez a mis gritos. Gritos por lo que fueron atraídos mis compañeros. Pero un ejército de moribundas criaturas, desgarradas y enloquecidas se interponían y nada podían hacer. Luego me llevó en sus brazos sumergidos en un vapor carmesí. Allí engaño fácilmente a un espíritu. Enora y anuló mi poder de manifestarme más que con gritos y alaridos cuando Enora no estaba poseyéndome…


    - ¡Has torturado e intentado matar un ángel!, creo que eso te condenará con varios pactos, mueras o sobrevivas. Aunque es cierto, es una criatura mixta, semi ángel o ¿O diría semi demonio?. A mí me parece un encanto... Por cierto, me presento, soy el Guardián de la Sangre - Y mientras lo decía, en sus brazos, la sangre y energía, tendones y carne volvían a tomar la misma forma masculina con la había llegado a Andora. Y Endo se veía cada vez más débil, mirando con odio desesperado al guardián.

    - O porfavor, ¿No me digas que tienes rencor contra mi?. Aunque temo que no me puedes comparar a Elena, una guardiana de los dioses de las escala más baja. Aquí mi Dios, es de los diez más poderosos de Andora y ningún Dios de tal poder busca guardián, digamos que mi caso es una excepción divertida.

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  95. – Le miraba de forma macabra. - ¡A verdad!, tu encariñado bolsito- Y luego de arrancarlo, le pisaba la cabeza y bamboleaba el bolso con una mano – mmmm, ¿Qué hago con él?, haber, haber…. ¡Ya sé!. – Y de su muñeca, de unas pequeñas heridas pequeñísimas de la mano que sostenía el bolso, brotaron tres grandes látigos, dos se proyectaron a la distancia y otro, se dirigió a unos arbustos y atrajo a un atrapado Wings en aquel látigo de sangre.

    El bolso se deslizó por uno de los otros látigos o eso interpreté con las palabras que gritó el magnificente guardián – Creo que poco sabrá que hacer aquel semi gigante con tu bolsito a la distancia – Y atrajo los otros dos látigos a Carmine y Kurai D. al instante lanzó en dirección al castillo a Kurai D por los cielos. – Supongo que si se teletransporta, no morirá – Y su expresión parecía curiosa mirando a la distancia. Y luego nos empezamos a elevar.

    - Adiós patética criatura - decía dirigiéndose a Endo, y luego mirando a Wings, que se trataba de mover y agitar, además de maldecir unos cuantos chistes, le dijo – Que inquieto juguete, verás que te llevaré conmigo y luego jugamos un rato –


    Luego volamos hacia el castillo, yo en sus brazos. El castillo reconstruyéndose por una extraña magia, apestaba a sangre por los combates, mi maestro lo miró con atención y con su mano libre proyecto una extraña y oscura burbuja de un rojo oscuro que choco con el castillo y lo hizo explotar en cientos de miles de pedazos. Luego una especie de líquido rojo empezó a ser succionado por su mano, absorbiéndolo del castillo, posó su mano sobre mí y el líquido empezó a entrar directamente en mi cuerpo. – Para que te nutras de sangre, querido muñequito, haz sufrido a extremos jamás experimentados y esto solo será el comienzo.
    Y luego sentí como si nos desvaneciéramos de allí.

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  96. ENDO – DEBILIDADES (Atardecer del quinto día)

    Los acontecimientos habían sucedido mucho antes de lo que Endo esperaba, al parecer el dios de la sangre había enviado a su guardián mucho antes de lo que estaba dispuesto, posiblemente debido a la muerte del dragón rojo, a la de Elena y la destrucción del castillo. Quizá solo esperaba que estuviéramos más débiles. El punto es que estaba aquí y no teníamos nada contra él, no sabíamos como defendernos o atacarlo. No nos habíamos preparado lo suficiente y lo habíamos tomado a la ligera. Pero todos tienen una debilidad, solo hay que encontrar cual es y explotarla. Pensar el porque su venida había sido antes. Pensar en el que evitaba que llegara al castillo. Pensar si había alguna conexión entre la guerrilla que atacó el castillo y su venida. Pensar, Endo, estaba demasiado débil como para pensar. Encerrado en esa celda de un castillo que ahora parecía ser tan distinto al de Elena, con aquel olor nauseabundo a sangre podrida, siempre había una salida, siempre. Endo cayó al suelo debido a su debilidad, desmayándose. Sus ojos se habían vuelto finalmente cobrizos completamente y los sellos que ocultaba en su cuerpo, ahora eran completamente visibles, pero como estaba solo en su celda nadie podía verlos, solo Enora que flotaba preocupada a su lado.

    El sueño de Endo fue inquieto, respiraba con dificultad, pero se movía de un lado para otro de la celda, sobre el suelo duro de piedra rojiza. Preso de las pesadillas que lo atormentaban, su energía fue disminuyendo aun más, llegando a un nivel critico. En ellas todos aquellos de los que se había aprovechado, destruido o matado acudían a él de forma tan vívida y aterradora que él solo podía correr como un niño asustado, porque en sus sueños, su falta de poder lo había convertido en un niño perseguido por monstruos, cada vez más flaco y desnutrido. Debía ganar poder, debía ganar fuerza, pero no sabia como lograrlo y, silenciosamente el niño, lloraba oculto tras una piedra en un bosque peligroso y desconocido, perseguido por hombres que lentamente se habían convertido en animales carnívoros, que solo querían devorarlo ¿Qué podía hacer, tan débil, tan solo, tan triste? Nada.

    Despertó de pronto, con un dolor de cabeza atenazante, atroz, doloroso, le dolían todos los músculos, cada fibra de su piel le dolía enormemente, lo símbolos escocían y eso solo lo desesperaba más. No tenía fuerzas. Una sed desértica le quemaba la garganta. Miró hacia todos lados buscando el consuelo de Enora, pero esta lo había abandonado. El habría hecho lo mismo, tan patético se veía ahora que no valía la pena siquiera quedarse a cuidarlo, de todas maneras, pronto los símbolos se activarían y él estaría perdido, quemaría los últimos y escasos sorbos de energía y moriría finalmente, tal como vivió.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠LUJURIOSO_CANTO♠

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  97. - Ten suerte Enora – pensó en articular las palabras, que salieran de su boca, las primeras palabras que había pronunciado en mucho tiempo y que no contenían malicia en ellas. Pero no fue capaz de pronunciarlas y se quedaron en su garganta atragantadas, consumándose solo como un pensamiento. Comenzó a sentir como si algo dentro de él hubiese despertado, como si ese algo, se retorciera como un animal hambriento y pequeño que crecía rápidamente, desgarrándolo por dentro, abriéndose paso por la piel, para salir y ser finalmente, libre de las ataduras que lo condenaban al encierro, destrozar y devorar el cuerpo moribundo de Endo – así es que finalmente podrás escapar – dijo queriendo sonreír, sin poder esbozar la sonrisa y sin poder pronunciar las palabras, las que flotaban en su mente – tanto tiempo juntos y ahora estarás solo – cerró los ojos y volvió a caer inconsciente. Mientras hilos de sangre salían de su boca. El final estaba cerca.

    Endo no despertó cuando la puerta de su celda fue abierta, tampoco lo hizo cuando movieron su cuerpo sentándolo, tampoco notó cuando lo agitaban de un lado hacia otro esperando que despertara. Nada parecía hacerlo reaccionar. Nada parecía traerlo a la vida. Los símbolos trazados en su cuerpo habían comenzado a ser incandescentes, ya era prácticamente incapaz de retener, a lo que retenía, dentro de si mismo. Su boca estaba manchada de sangre. Lo mismo que sus orejas y sus ojos, de los cuales también habían comenzado a caer pequeños hilillos de sangre que asemejaban a los de un muerto. La sangre también manchaba el suelo en un pequeño charco que tenia la forma de su cabeza. Dentro de si, apenas consciente de todo, solo veía su niñez, aquella niñez que ya no recordaba pero que aun seguía almacenada en su memoria, de tiempos muy anteriores a su primer viaje, donde aun era llamado por su nombre, su primer nombre, aquel que le habían dado al nacer. En sueños se volteó de pronto, volvió a estar en aquel bosque oscuro y tenebroso y vio, como no lo hacia en mucho tiempo, a la bestia, oculta en la penumbra lúgubre del bosque, dejando entrever solo aquella mirada furiosa, mientras gruñía babeando sus brazos y quemándolo como si fuera ácido. Sentía terror, un terror como aquel que hace tiempo no sentía.

    De pronto, aquel ardor frio que solo producen los cuchillos cortando la carne, lo trajo otra vez a la realidad. Frente a él estaba un guardia, una bestia amorfa, de dos metros de altura que sujetaba una pequeña daga que se veía ridícula en sus manos gigantes. Este le pegó una bofetada, moviendo su cara y haciéndolo caer al suelo del golpe, incapaz de ponerse de pie otra vez. Su vista estaba nublada y borrosa. Trato de reírse ante la escena, un gigante sosteniendo un pequeño cuchillo, como si este fuera un mondadientes y con movimientos torpes le hizo un pequeño corte que casi le desgarro un ojo. Trato de reír pero en su lugar una fuerte tos, hizo que salieran borbotones de sangre, la que fácilmente se licuaba en el suelo. Intentó ponerse nuevamente de pie, pero no lo logro. Fue el mismo guardia el que volvió a sentarlo. Endo miraba aturdido de un lugar a otro.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠FRENESI_EN_EL_CANTO♠

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  98. - ¿Y ahora que harás? – su boca reseca se contrajo en una mueca pequeña de risa que apenas era visible – ya estoy muerto – rió tosiendo y escupiendo sangre – cuando aparezca una pequeña fisura en mi cuerpo estaré muerto, completamente muerto – Endo no estaba seguro de si lograba pronunciar las palabras o no, pero ya no importaba. Le bastaba con pronunciarlas mentalmente, de todas maneras ya era el fin.

    La puerta de la celda se cerró de pronto y el cuerpo del guardia se desplomo en el suelo como si hubiera perdido la esencia que lo mantenía erguido. Endo apenas veía. Sus ojos estaban completamente nublados, por la sangre, por las lágrimas, por su propia debilidad. De pronto, entre sueños y débilmente, llegó a su mente una voz que le era agradablemente familiar.

    - Enora trajo comida – no lo habían abandonado, en cierto modo estaba feliz, pero era incapaz de expresarlo.

    El cuerpo del guardia volvió a caminar torpemente por la habitación, vacilante. En su hombro colgaba su pequeño bolso de viaje. Se lo depositaron en las rodillas y Endo fue capaz de reconocerlo al tacto. Con desesperación hurgo dentro utilizando, sus últimas fuerzas y el último sentido que aun se mantenía apenas despierto. Olfateo cada una de las plantas, hasta dar, después de media hora, con la que buscaba y la mascó vorazmente sin preocuparse de la reacción alérgica que le producirían sus miles de esporas y espinas. El efecto duraría solo unos minutos, pero rápidamente se sintió lúcido y restituido. Sus sentidos volvieron a ser los mismos de antes, su agudeza mental, todo. Pero en diez minutos estaría en peores condiciones que antes y no podría refrenar la liberación de la bestia que tenia sellada en su interior y, por consecuencia, desatar su propia muerte. Debía actuar de prisa. Analizó la situación. Se puso de pie y dejó inconsciente al guardia mientras Enora lo poseía, utilizando una hierba, ya que era demasiado grande para noquearlo. Lo desvistió completamente, trazó en el piso y en el cuerpo los símbolos. Pronunció las palabras “Entirya consumya essentya carnívora voraty” y el cuerpo hubo desaparecido, después de unos minutos. Había recuperado su energía, aun tenia la espada en su poder. Al parecer el guardián de la sangre no la había detectado, debido al sello, eso le daba algo con que negociar.

    Enora le contó lo que había sucedido. Greben y su grupo de aliados se habían unido al grupo del guardián de la sangre, el dios posiblemente arribaría en cinco días más. Todos los del grupo habían sido capturados y estaban en los calabozos, serían sacrificados en nombre del dios. Cada celda fue especialmente diseñada para cada uno de ellos, sus “compañeros”, evitando que utilizaran sus poderes, en su caso pensaron que moriría pronto, por eso no pusieron especial cuidado en resguardarlo demasiado y lo pusieron en una celda común y corriente. Además, Enora le dijo a Endo, que el guardián no podía percibir su presencia, como lo hacia tan fácilmente Elena, lo que le hizo comprender, que cada guardián tenia alguna especie de poder especial. Entonces, mientras Elena podía percibir, este guardián posiblemente tenía la capacidad de convertir la sangre en lo que él quisiera. Pero debía indagar más profundamente. Debía actuar rápido si quería salir airoso de este lugar.

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠TIERRA_PELIGROSA♠

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  99. RAYTEN

    (Tarde del 4 día)

    Al llegar al castillo el caos se extendía a sus alrededores y penetraba el castillo. Aunque violentamente, poca dificultad tuve al adentrarme junto con Ayara, Ego, que montaban el unicornio y ella el ejemplar macho de gacela singular. Una vez dentro del castillo, grité fuertemente a Elena.

    - ¡Reagrupa tus sirvientes como guerreros!, ¡Guía con protección a Ayara, enviada de Lidia a donde pueda preparar la cura, tenemos el ingrediente ofrecido en son de paz por la guardiana Sirena!

    En unos instantes, un grupo armado llegó junto con Elena.

    - Deberán ir al salón principal… Es probable que el castillo no resista, pero posee muchas barreras y debo confesarte, los verdaderos recovecos del castillo por proteger, el verdadero castillo, está bajo él, esta creado por túneles de lava, aún más profundo. Toda esta sangre atraerá algo terrible, que este reino y todo es temido. Pero de esta forma tienen una oportunidad mayor… Más si logran infiltrarse. – Elena miró a Rayten y Ego, observó el bello unicornio que este montaba. Ayara abrazaba la melena de Rayten, esperando saber que hacer.
    - Tengo muchas preguntas que hacerte, pero mi instinto me guía aún por el camino que vez trazado, iré y espero poder hacerlas en otro momento. Ve Ayara, estarás bien- Esta le dio un beso en la mejilla e igual a Ego, montó su gacela a toda prisa escoltada por todo un batallón.

    Rápidamente enfrentando a enemigos, nos dirigimos, al salón principal, donde habíamos llegado. Sin dejar de luchar para lograrlo.

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  100. AUREA

    ( Cuarto día, el instante verdugo)

    “Oscuro en las llamas líquidas y temibles, dormido duerme el acogedor grito de bestia de oscuridad de fuego en su manto esplendido de tormentos, agasajados en los tormentos del viento. El dios de la lava, violaba el pacto de la manifestación carnal, para poder cohabitar enamorado de una dama. Había creado un cuerpo con parte de la esencia de esta misma, un dragón conectado a ella en alma. Más, el verdadero Dios de la lava, como elemento, habitaba principalmente en su elemento y violar el pacto, trajo consigo el enojo de dioses y admiración de otros tantos. La guerra comenzaba. Pero su cuerpo débil, sin todo su potencial, se vio dañado, herido. Y debido al pacto, aquel cuerpo solo podría ser dejado, si la vida de su amada perecía… ¿Pero si su vida en vez de ser arrastrada por la muerte, era atraía por la esencia del mismo Dios de La Lava con el cual se había entrelazaba?...

    El riesgo era enorme… ¿Valía la pena intentarlo?...”

    Escuché la voz de la leyenda directamente de la voz del Dragón cuando vagaba como espíritu, jugueteaba como espíritu a su lado. Y en aquel instante de furia, antes de matar a Elena, su voz, su ruego laceraba todos mis sentidos… ¡Si valía la pena!, ¡Debían intentarlo!... (Seguramente nadie noto, tras el rostro de furia y determinación, una lágrima que no pude dejar junto a mí, deslizarse y volar en el movimiento verdugo… Una lágrima acogida con la energía con la energía furiosa que la elevaba. Seguramente, nadie vio tampoco la sonrisa de Elena en aquel instante o enloquecería sentir un eco diciendo “Gracias”).

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  101. AKA

    (Madrugada oscura del 6 día)

    - Eres un masoquista idiota- El guardián de la Sangre me acariciaba mi pálida mejilla estando en sus brazos. Me tomaba tiernamente, pero sabía que tenía las manos localizadas para inmovilizarme sin tener opción de escapar de él. Y yo apenas recuperaba la consciencia.

    - Sabias desde el principio que te someterían a todas esas torturas y lo hacías por tus compañeros, o más bien ¿Por ti?, al querer que estuvieran bien, un estúpido sentimiento de satisfacción. ¿Siempre mueren todos a tu alrededor y tu sigues vivo?. ¿Es un sentimiento aterrador? ¿Crees si quiera que se darían cuenta de lo que hacías? ¿Encontraste suficientes símbolos en los pasadizos del castillo?, Los incrustaste dentro de tu cuerpo y como está se cicatriza, ¿Quién diría que guardabas tan importantes objetos?. Los símbolos de la espiral encerrada en el triangulo, recoveco rojo de la vida, tan rojo como tus cabellos color sangre. – Y mientras lo decía enrollaba un con su dedo hebras de mi cabello en espiral, creando un rizo al soltarlo.

    - Sabes que por la tregua volverá a ocurrir sea que se reagrupen o liberen. Nada pueden hacer realmente contra mí, y solo evitó su muerte, mientras se haga el ritual. Una estrella de seis puntas será está noche, en las ruinas del “Gran salón circular”. Que gracioso son a veces las alimañas. Y yo ya quiero volver a contemplarte. Tan diferente a todos…


    Mi cuerpo temblaba, su pasión era avasalladora, escalofriante… Un ritual más y otro, hasta el décimo día…. ¿Seria así?...

    (Plena Noche del 5 día en las ruinas del Castillo del Dragón de Lava)


    - Será solo una caricia – Frente a mi estaba una cámara, como un baúl inmenso erguido de hierro con un gran pentagrama en la puerta. Al abrir la puerta, estaba completamente fierros alzados, dagas rusticas, retorcidas y afiladas formas. Por el baúl lo recorrían hendiduras por donde se deslizarían la sangre de quien fuera encerrado adentro.

    - La batalla afuera era feroz, las ninfas habían proclamaban a Aurea como su nueva líder y luchaba por penetrar al sector del castillo en ruinas.


    Aunque libre de una prisión, estaba prisionero… y más en la obstinación de mi propia elección. Y avancé a un interior a la recamara de tortura, mientras esta se cerraba, perforando mi carne, deslizando mi sangre que formaba símbolos en recoveco de la hendidura de sacrificio. Círculo y gritos… ¿Serviría de algo mi sacrificio?...


    (Amanecer Oscuro del 6 Día)

    Aunque me sostenía destrozado entre sus brazos, fuera de la recamara. Mi sangre aún fluía rellenando las ultimas hendiduras. Cuando al fin la alcanzaron… Un gruñido tremendo se escuchó desde las profundidades de la tierra, inmediatamente abajo. Y la tierra se remeció como viviendo un gran terremoto.

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  102. Sugiero un Título para el Tercer Capítulo(Tomo)… “Sacrificio Ritual”…

    Me recuerda la escena de Wings, de Aka y otras tantas acciones, una sensación altruista de Ego y Rayten… que marcaron los acontecimientos.

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    1. YO LO DEJARIA EN "SACRIFICIO" PORQUE SI LE DAS LA CONNOTACION DE RITUAL COMO QUE LAS PERSONAS QUE LO LEEN SABRAN QUE ESPERAR, PERO SI SOLO DEJAS LA PALABRA SACRIFICIO ES MAS SORPRESIVO PORQUE NO SE SABE QUE ESPERAR Y SORPRENDE MAS

      ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
      ♠AGRIA_MELANCOLIA♠

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  103. He estado boceteando y son algo compleja las Portadas con 10 personajes aprox. Pensaba tres opciones.

    La Primera, es buscar mi base de block más grande e ir dibujando con paciencia y detalle todos los personajes que aparecen en el capítulo juntos.

    Segunda, es dibujar por Capítulo algunos personajes que vayan cambiando en las siguientes Portadas. De hecho ya tengo cierta idea de cuales podrían ir de la primera a la tercera y aparecerían todos en la suma de las tres.

    Tercera, dibujar sensación de una escena relevante o representativa del Capítulo.

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  104. ME GUSTA LA PRIMERA OPCION SOBRE TODO POR ESO DE "IR DIBUJANDO CON PACIENCIA Y DETALLE TODOS LOS PERSONAJES QUE APARECEN JUNTOS" PERO NO CREO QUE SERIA PRACTICO PARA UNA PORTADA

    LA SEGUNDA OPCION PARA OPINAR TENDRIAS QUE DECIRME QUE IDEA TIENES PARA CADA UNA Y ASI TE DIGO LO QUE PIENSO

    LA TERCERA, COMO SERIA UNA ESCENA RELEVANTE POR CAPITULO?

    ADEMAS DEBES PENSAR QUE LAS PORTADAS DE LOS MANGAS AL MENOS NO SIEMPRE TIENEN QUE VER CON EL CAPITULO, YO CREO QUE LO MEJOR SERIA UN BOCETO RAPIDO DE LAS PORTADAS Y ASI, POR LO MENOS EN MI CASO, DECIDIR XD

    ♠ARTHUR_EL_GRIS♠
    ♠ATERRADOR_SADISMO♠

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  105. Mira, con la segunda idea estarían,

    Medea, Aurea y Kurai D en la Portada alrededor de una Piedra del círculo de Piedras.
    Para el segundo Capítulo seria Endo, Carmine y Tulfor con cara de pocos amigos XD... O mente más personal, se entiende O.O...
    En la Tercera Portada seria EGo, Rayten, Aka y Wings... en todo desafío doloroso... Sexy 1313...
    Esa era la idea por como se desenvolvían los capítulos...

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