lunes, 10 de marzo de 2014

"DE ROSAS Y ESPINAS"

“…Rosas sangrantes, de espinas afiladas, de emociones florecientes,
De translucidas alas de terciopelo, de lágrimas de rocío, de risas de ambrosías…”




sábado, 8 de marzo de 2014

AYRE (Personaje del Libro)

 AYRE

“Un personaje que interactúa principalmente con Meiko y Ostara con un primer eje en el entorno del Castillo del Bosque Demoniaco y a pesar de conocerse tan recientemente van forjando estrechos lazos, aunque existan profundos secretos que intervengan en aquellos lazos, a veces profundizándolos y aún quizás, retorciéndolos intensa y dolorosamente en el transcurso de las acciones que van sucediendo en la misma historia.”



martes, 25 de febrero de 2014

DIBUJO SORPRESA DE SAN VALENTIN

https://www.facebook.com/RitmodeTrance/photos/a.115356021940986.19784.111111562365432/368300089979910/?type=1&theater

https://www.facebook.com/RitmodeTrance/photos/a.115356021940986.19784.111111562365432/370559966420589/?type=1&theater




A todos los que vi en la mañana anterior a San Valentín que habían participado en mi última publicación los dibujé en conjunto en Chibis ya que era el día del amor(simbólico para algunos, quizás hay varios para otros, yo creo que pueden ser en parte todos los días simplemente siendo)… Días después subí el dibujo ya pintado…  les dejo ambos con sus links en la página de facebook(apretando sobre la imagen), espero seguir interactuando con ustedes que es motivante a veces algunos juegos así, ¿Ustedes creen?...

jueves, 13 de febrero de 2014

JOSHUA ( Redacción 82)/ 6º Adelanto de mi Libro


JOSHUA
SIRENA DE LOS RÍOS (I Parte)
Redacción 82

El bosque crujía con sus ramas retorcidas bajo mis pies, era un sector no apto para los aprendices de escuadrón, aún hasta para mí Joshua un joven líder, era algo restringido. Pero mientras sintiera cercano el murmullo del río me sentía seguro. Además había llegado  muy lejos rastreando sus huellas, Kendel un solitario explorador veterano que nunca se acercaba a la aldea o el Castillo del Río.

Avanzar a tales horas de la madrugada se hacía difícil, la luz del sol aún era solo una premonición más que una certeza para ver aún sus primeros rayos, estaba en penumbra.
Él  apenas dejaba rastro a su paso como si la brisa se volviera en capricho una bestia salvaje apenas pisando a través del bosque.

Retrocedí al punto que había perdido sus huellas nuevamente

-          Shh-  Demonios, luego de susurrarle al arrullo de las aguas que me seguía mordí suavemente mi dedo en un gesto involuntario para concentrarme en mis pensamientos.
-           
Esta vez realmente quería lograrlo, si alguien sabía algo al respecto, él era. Sin contar claro,  al gran sabio que aunque consiguiera que respondiera solo lo haría con preguntas y símbolos complejos. 

Observé con cuidado y tente más por instinto hacia una dirección. Los árboles bajaban en gruesos troncos retorcidos, fue allí cuando sentí el zumbido activarse. Solo una fracción de segundo para pensar y actuar. Por la procedencia y ángulo del sonido las flechas venían de atrás, lo estrecho del camino no daba opción hacia los costados.  Corrí los apenas dos pasos que me era posible para tomar impulso y lanzarme a rodar por debajo de los árboles frente a mí. Por los intervalos  rápidos y fusionados de los zumbidos era una trampa de activación de unas diez flechas con suficiente angulacion para alcanzarme aún debajo de algún tronco por lo cual detenerme bajo uno no era una opción.

Siempre había sido muy cuidadoso, me resultaba imposible que hubiera activado  una trampa, a excepción de alguna activada por vibración  al pasar por un árbol. Apenas se hablaba de ellas, estaban totalmente prohibidas usarlas y más a tal cercanía del Castillo, un aprendiz sería atravesado fácilmente por varias flechas, cabeza, tronco y alguna extremidad. Con la velocidad de estas, un hueso o dos no serían obstáculos para atravesar. Demonios, seguí rodando, uno, dos segundo, había escuchado como dos, cinco, seis flechas ya se clavaban detrás, estaba perdiendo velocidad. Usaría mis últimas fuerzas para impulsar mi parte frontal lo más lejos posible, protegiendo al tiempo mi cabeza con mis brazos que llevaban los protectores reforzados desde la muñeca al codo, aunque para ello mi pierna izquierda quedaría desprotegida. Haciendo la maniobra. Zumbido ocho, nueve…

Un zumbido diferente se deslizó más suave aún que la activación de la trampa, cuando pasó feroz sobre mí cortando la flecha que reclamaba en un crujido que me conmocionaba los sentidos al sentir las astillas  saltar en el aire tan cerca de mí, estaba solo, nadie podría haber venido hacer alguna maniobra, tampoco a prepararme a recibir un impacto que chocó a centímetros de mí  desviándose.

Cuando abrí los ojos y bajé lentamente los brazos observé a mi alrededor, no había ningún tronco sobre mí que hubiera podido minimizar el daño, detrás de mi habían siete flechas clavada en la tierra, más dos en los troncos por donde había pasando rodando bajo ellos. Me incorporé arrodillado, observé extremadamente alerta, habían rastros de astillas de una flecha rota tal como pensaba, pero espera, no estaba el objeto que pudo haberla roto ¿y cómo?¿quién?.  Seguí mirando 90º, 100º, ¡Otro rastro de flecha quebrada!, ¿Habían sido 11 flechas?, mis movimientos habrían fluido mal, ¿A qué distancia estaría la una de la otra?¿dónde me hubiera alcanzado?, 120º, una sombra con un objeto en la mano. ¿Cuándo había comenzado a amanecer?.

-          ¡¿Tú?! -  No sabía si estaba sorprendido, enojado por alguna razón, indignado. Entonces algo en lo más instintivo de mí ser llamó poderosamente la atención y giré mi vista en dirección contraria en la que miraba para mirar en dirección al río.
-           
Los rayos del sol alumbraban en haces con un innatural brillo a aquella dirección, fui consciente de cuan acelerado estaba mi corazón en toda aquella situación, en aquel preciso instante donde vislumbré una fémina detrás de un retorcido árbol, junto al río con los cabellos resplandecientes al viento escondida con larga cabellera no lograba ver su rostro, pero si el rubor bermellón de sus labios…

jueves, 6 de febrero de 2014

¡CARACOLITA!

¡¡¡¡¡¡¡Les presentó a CARACOLITA!!!!!!!
Mi Compañera en viajes cerca del mar...

jueves, 30 de enero de 2014

EL ECO DEL TAMBOR EN LA ESPUMA DEL MAR



Una vez vi la visión de cómo todas las almas luego de dejar sus cuerpos se veían impulsadas en corrientes hasta llegar al mar… de allí un ciclo se creaba y toda la esencia renovada emprendía un viaje a una nueva vida, el mar, la muerte y la inmortalidad en el ciclos de sus aguas… 

Me dirigía a la visión del mar, a ese instante de hace tan poco tiempo, solo  unos cuantos ciclos de noches atrás hasta una tarde cuando sumergida en la espuma del mar, en el vaivén de sus olas que a veces  tratan de tomarte por sorpresa salpicándote cada vez más arriba de tu ser desprevenidamente escuchaba el tonos de tambores. En aquel instante con los pies húmedos de agua y sal, escuchaba el ritmo de tambores de una batucada, la primera línea de tambores eran tocados por unos chicos donde  los tonos agudos que provocaban se expandían en el aire, la segunda línea eran tambores profundos tocados por chicas que se movían en pasos rítmicos según la secuencia, y más atrás unos chicos tocaban unos tambores que lanzaban al aire en puntos álgido de la música que ellos emitían.

Dejé que mi cuerpo sintieran como le traspasara aquellos sonidos y con asombro me di cuenta como los tonos agudos resonaban en mi cabeza, recordándome la fuerza, el razonamiento, más los tonos graves que provocaban las manos de las féminas resonaban directamente en mi pecho, en mi corazón, como latidos que se expandían en el eco de las aguas… Como si la emotividad femenina en sus manos fuera eco de tal coincidencia simbólica, todo aquello me dio risa y me conmovió, no sé si alguna lágrima se habrá asomado y evaporado en la brisa marina, ni preguntado si alguien más percibiría aquello que percibía, aquel ying yang… aunque seamos una mezcla entre masculino y femenino en símbolos, puedo decir, que adoré escuchar aquellos tambores  acariciada por la espuma del mar...