martes, 11 de enero de 2011

(Fragmentos de una Historia Premonitoria)



Carcomía el trastabilleo del reflejo de la Luna casi a las doce, en las pupilas dilatadas, lago en la oscuridad que ondeaba al dar de beber a alguna criatura mística en sus aguas mas, su alma era  la bestia que ellos alimentaban. Sus ojos, sus ojos miraban en la oscuridad húmeda, retorcida y enceguecida de garras afanosas con arañar su piel, con pequeños quejidos de crujidos de ramitas, escasos crujidos pensando en lo silencioso que él se movía. Pero él no estaba solo.
Quieto, muy quieto, observó en un filo tenso, bebiendo de sus sentidos todo lo que le rodeaba. Observó el bosque, de la única manera que se debía observar el bosque, oliéndolo, paladeando el sabor de la brisa, escuchando hasta el ondular que choca con sus huesos, con la sensación áspera del nogal entre sus manos y lo que este le susurraba, sintiendo el suave pasto en sus pantorrillas, en la planta de sus pies, mirando cada pequeña sombra y reflejo, matiz y forcejeo de hojas a medio caer, así, observar con todos los sentidos al mismo tiempo. Observar el bosque con su quejido de Muertos en el torrente del agua, el alarido de canes y enamorados en el viento, de asesinos y suicidas y plegarias. Su bosque, donde ahora, un intruso lo acechaba a él, La gran bestia del Bosque Rojo.
Sintió como le olía, ambos se acervaban con cautela en un intento de rodeo mutuo e inútil. Por un instante sus miradas se cruzaron y el brillo formo un lazo de acero que los paralizó, se analizaban mutuamente sus siluetas, estando a menos de tres metros de distancia, siluetas hechizadas la una de la otra.
Su energía bullía casi con el resplandor hipnotizante del fuego, grácil y de un ondular chocante se rebeló a una fémina frente a él. Y de un instante a otro, más rápido que el parpadeo de perplejidad por tal descubrimiento, ella gira y corre en dirección contraria. Casi por reflejo, instinto del cazador que se activa en un destajo, la siguió a paso firme y rápido, aprovechando el movimiento innato de su cuerpo por el espacio entre la conocida vegetación, llegando a  una  pequeña pendiente antes de una roca que le sirve de soporte e impulsa sus pies a elevarse por el suelo, en un gran salto. Su cuerpo se arquea en el aire. Abre sus manos como garras, pero su presa se mueve al limite innatural hacia el borde del acantilado, él estira aún más su brazo y alcanza aferrarse a su ropa que se rasga. Ambos se resisten a abandonar sus objetivos y perdiendo el equilibrio, caen.
La pared del agua fría los recibe con su confusión penetrante. Descontrol, asfixia, desconcierto, impotencia, desesperación están lejos de ser rival al instinto del movimiento que tras bocanadas de agua, asciende a ser bocanadas de aire.
Sus cuerpos se empujaban, forcejeando, roces a violentos contactos que los hundía a ratos, a ratos la corriente era más fuerte. Él se aferró a ella dejándose arrastrar, era su bosque y él lo conocía y este le respetaba.
El río bullía en un grito sordo, como una lengua desenrollándose, los depositó en un eco sordo a un manto de agua aún mayor, en su desembocar de un gran lago que parecía inmenso como el mar mas, era el corazón liquido del gran bosque, que le rodeaba y era uno con él.
Los cuerpos entrelazados por una única presión, eran signos de alarma. La que acechaba antes parecía no tener ningún signo vital. La entrelazó contra él con fuerza,  mientras se aproximaba a la orilla algo más calmada junto al remolido de velocidades acuosas.
La subió a una gran roca plana que dejó  sus piernas y brazos aún en el agua. Él la observó por primera vez bajo la luz de la luna que le ganaba a las nubes que la tapaban intermitentemente.
Era solo una joven, vestía un camisón de algodón, sus pechos se translucían sobre la empapadas telas frías. Parecía un ángel frágil y pálido, quizás tan indefenso y de una belleza peligrosa, cuan diferente a ese ser que acechaba al comienzo, con esa energía palpitante que envolvía todo su bosque.
Se acercó a ella, delineando su muñeca casi al roce, tentado a correr sus cabellos para apartarlos de su rostro semi cubierto por ellos. Toda esas sensaciones rápidas, penetrantes como luminosas cuan rayos traspasando el alma, porque era el instante que observaba antes de su pretensión de tomarla entre sus brazos y hacer todo lo posible por revivirla, para que botara el agua de sus pulmones y escucharla respirar con normalidad.
 Se acercó el mismo a su rostro, sus labios se acercaron a los de ellas al querer contemplar al detalle su rostro. Se acercó y se sintió tentado a sentir sus labios contra los de ellas, beber las gotas sobre ellos, abrirlos con su propia lengua y hundirse en ellos para seguir bebiendo con desesperación, tal tentación,  boca a boca presionándola con tanta presión como si lo que de ellos emanara,  fuera el oxigeno y él estuviera a punto de morir ahogado en las profundidades de extrañas aguas.
Se acercó aún más, sintiendo el aire de su propia respiración rebotar en su cara, pero sin tocarla.
Se acercó con una leve inclinación de su peso sobre ella, pero repentinamente esta abrió los ojos de par en par con el brillo rojo e intensamente expresivo en un grito indescifrable y Rojo, sus ojos….

Sus Ojos, sus ojos… La Palpitante sensación de esos ojos La hicieron despertar con una gran inhalación de aire hacia sus pulmones. Soñaba el mismo sueño todos los días, con pequeñas diferencias. Una vez sus ojos veían como aves de presas, acercando la visión de los extremos del lado, las diferentes orillas como si estuvieran tan cerca como la más cercana, y en ella otras siete damas cuan apariciones fantasmales se encontraban paradas, casi suspendidas en orillas contrarias y todas abrían sus rojos ojos al mismo tiempo llevándola tan violentamente a despertar tal cual te sorprende una violenta cachetada en el rostro sin esperarla.  En otra ocasión el agua al salir se volvía espesa, olía, sabía a sangre, y la dama con los ojos cerrados le susurraba frases inteligibles, aunque sin aparentes signos vitales, como…

(Fragmentos de una Historia Premonitoria)

lunes, 3 de enero de 2011

DEJAR IR PARA RECIBIR LUEGO UN NUEVO AÑO... Y VIBRAR AL VIVIR!!!!!



Siluetas de dracos marcadores deben estar jugueteado por allí a quienes se les regalo ^^… Me gustaría repetir la experiencia, aunque sin adelantar nada especifico... Cualquier cosa avisaría por aquí….
Dejando atrás el año 2010, publicando prácticamente en luna Nueva, a ver que espera lo desconocido, para mi fue un divertido traspaso de ver luces cerca de fuegos fatuos, Fuegos Artificiales desde los ángeles del Cementerio….

¡Sayonara año 2010!… ¿Qué sorpresa nos depara el presente?...

lunes, 20 de diciembre de 2010

ADELANTO DE MARCADORES DRACOS A REGALAR...





CON GANAS QUE YA SEA EL ECLIPSE DE LUNA... Y MAÑANA EN SI... ADELANTO DE MARCADORES DRACOS... ¡¡¡¡¡¡¡....FELIZ SOLSTICIO ^^...!!!!!!!.... BELLA LUNA LLENA.........

















domingo, 19 de diciembre de 2010

Renacimiento en Pentagrama, Adelanto de Solsticio de Verano y explicacion de Poema


Cinco meses desde que duerme este blog, creí quemarlo, pero en este pentagrama, lo deseo revivir como un fénix que veo curiosa. Faltan apenas tres días, un triangulo en la palma, para el Solsticio de Verano, y cerca de castillos de hojas, como una hada de otoño que me he visto reflejada, me gusta el crujir de las hojas como son en libros allí, por ejemplos, aunque cada símbolo es mutable, podría decir… ¿A que voy?... me adelanto a decir que estaré jugueteando por la biblioteca de Santiago, que queda en el metro Quinta normal el día del Solsticio, martes 21 de diciembre, Luna Llena además, un encanto de día…. E iré a repartir algunos marcadores hechos por mí, jugueteando con la sensación de navidad en el aire, aunque con mis propias sensaciones, de mis arboles de navidad en runas, algo así…. Pero si les da curiosidad, lo adelanto…

A si algunos se han acordado de “SEPI”, que hace 10 días ya formo dos triángulos en una estrella de estar dormido, es decir, medio año ya y diez días, que en realidad siento que existe al menos en mis letras y que me encantaría que abriera sus ojos, aunque no tengo idea de cuando pueda ser, si formará pentagramas, o medios años o se despertará en cualquier instante.

Además dejaré ahora un poema, que espero que puedan ver con ojos de sonido, porque en realidad es una canción de mi autoría, que acabo de bocetar y sentir cantar, aunque a veces imaginando diferentes ritmos de fondos, aunque me gusta aunque sea solo el de mi voz…
"DESENFRENO DEL MAR"

DESENFRENO DEL MAR



DESENFRENO DEL MAR

(Canción)

Erase una vez en el mar de oscura faz,
El paseante de sus orillas desolado, altivo y temerario
Al matiz de locura acompañado
Al sabor desquiciado de la sangre bullendo en la sien,
Era, el pasear del CENTAURO galopando en la espuma del mar…

Cerca, cerca en las rocas la SIRENA, miraba curiosa la red de arena
Salpicando el agua entre sus pezuñas, al contraste de la luz y tal silueta.
Era, era su gruñido inquietante al verla difusa, en la penetrante, profunda noche.

Y ella, profundamente encantada, cantó a viva voz, en el eco
De las sombras…

“… Dime Mar si hasta ti llega la voz de mi alma…”

Gruñe muerde la cuerda que los pescadores le tienden, libera el plectro
La transformación de la Luna Llena, viste el flujo de las olas el vestido desnudo
Que a pasos, el resplandor vibra en metamorfosis de fuego,
Y sigue cantando, casi solo para ella, pero su voz se alza como lágrimas incontrolables,

Si tu me vieras tal como soy, bestia y efigie de sol,
Si la condena llega a destrozarte como la muerte, tensa por alcanzarte,
Por desearte…

“Bebe con la furia de la condena
Cada beso con más desquicio,
Bebe con la desesperación
Del instante… El Desenfreno Mar”

Y como una neblina de vapor se levanta de la forja
De emociones, la sirena con cuerpo humano, se acerca a pasos firmes al CENTAURO,

Gruñe muerde las cuerdas que los pescadores te tienden…

“Bebe con la furia de la condena
Cada beso con más desquicio,
Bebe con la desesperación
Del instante… El Desenfreno Mar”

El refugio de soledad es alianza de comunión en las noches
De Amor y deseo la pasión se dispensa en la piel,
El CENTAURO enamorado de la SIRENA a besos y caricias con la furia
De la condena, cada beso se encarnecía,
Se bebía en desquicio hasta el metálico
Sabor, que la sangre, rezuma en perfume palpitante en la piel.

“Bebe con la furia de la condena
Cada beso con más desquicio,
Bebe con la desesperación
Del instante… El Desenfreno Mar”

Del desenfreno del mar…

(Bebe los besos… Del desenfreno del mar)

lunes, 19 de julio de 2010

TUS LABIOS




TUS LABIOS

La Sangrienta Luna desgarró
Su divina carne,
Para bañar aquello retazos del infierno
Que sedienta boca formaban.

De aquellos lívidos pechos
Bebían hambrientos,
Mientras la leche con sangre se mezclaba,
Demoníaco prodigio.

Las tinieblas nutrieron
Con desquiciada sonrisa, tu siniestro rostro.

Caballero que sollozas antiguos conjuros
Y con pérfidas muecas
Engulles la desolación, seduciendo a la Noche.

Posad tu cuello
En aquel cruel anzuelo,
Sin piedad, destrozara tu deliciosa piel.

Pétalos de demencial belleza,
Ellos me sumergen en las aguas del Estigio.
Y en mi cuerpo
Despiertan los más oscuros deseos.

Encadenada
A su impertinente contacto.
Bestial cadena que encanta los sentidos,
Suculenta caricia que la Muerte reclama,

A quien sus mortajas no vista,
A quien no alcanza su filo.

Ella embravecida buscara la cicuta,
Que en ellos anidan.

A veces mi lengua los acaricia lentamente,
Impregnados con el olor
De todo mi cuerpo… mortal brebaje.

Para hundirme una vez más,
En aquel embriagante sabor, exquisita condena,
Deleite de pasiones.

Y entregarme al fin,
A las fervientes ansias por devorar
Aquellos carnosos Labios… de quien soy esclava.


sábado, 12 de junio de 2010

"PLECTRO"



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PLECTRO

Mas, los latidos se aceleran, entre
Los estertores ecos que resuenan en todas
Direcciones, congruentes en una sublime
Intensidad, hermosa misiva de energúmenas
Palabras, delirios entre febriles escenarios.
Plectro que sofocas de ardor mi espíritu, y me
Haces contemplar como solazan las exquisitas
Efigies que evocan tu estremecida presencia.
¡Invoco! entre jadeos, aquella adorada Dalla
Que me permita lentamente... Extasiar el alma.
Lacerante placer de habitar entre Orgías y Muerte.
Una guadaña en lo alto se invoca con la fuerza
De una explosión que azota toda consciencia…
O quizás con tan sólo ofrecer en obsequio,
Hermosa Luz de Luna, la sangre que se escapa
De mis muñecas. Si aquel brillo viaja las
Distancias para saborear aquel carmesí elixir...
Pecadores en toda acción… en desgarrar el cuerpo,
Cada pensamiento, para encontrar la escondida
Esencia, para crear, desquiciados milagros...